RICHARD GARCÍA
En barco, arriba de una mula, a caballo o simplemente a pie.
Así recorrió Chile el naturalista inglés Charles Darwin durante los 18 meses (fueron en realidad casi dos años y medio si se considera que también visitó la Patagonia oriental, que en esos tiempos nuestro país reconocía como propia) que permaneció acá.
Llegó a bordo del HMS (buque de su majestad) Beagle, en el marco de su viaje por el mundo que le abrió los ojos respecto de la evolución de las especies.
A meses del bicentenario de su nacimiento, que se cumple el 12 de febrero próximo, diversos países preparan homenajes, incluido el nuestro. Este jueves y viernes, en la Universidad del Desarrollo un panel multidisciplinario de expertos abordará su legado a la luz del tiempo presente (ver nota relacionada), como una forma de inaugurar las celebraciones.
De todo el tiempo que permaneció fuera de su patria, Chile fue el país que Darwin visitó con más detención, aprovechando la misión de la Beagle, que era cartografiar las aguas costeras de Sudamérica.
Desgraciados salvajes
Arriba por primera vez a fines de 1832. El paisaje hostil pronto se hace presente, especialmente cuando pasa frente al Cabo de Hornos, el 21 de diciembre: "Al aproximarnos de nuevo a tierra al día siguiente, percibimos este famoso promontorio, y ahora con todos los caracteres que le distinguen, esto es, envuelto en brumas y rodeado de un verdadero huracán de viento y agua. Inmensas nubes negras oscurecen el cielo, las sacudidas del viento y granizo nos asaetean con tan ruda violencia, que el capitán se decide a guarecerse", comenta en su diario, que posteriormente dará forma al libro "Viaje de un naturalista alrededor del mundo".
Cerca de la Navidad se topa con una canoa que lleva seis fueguinos: "En verdad que nunca había yo visto criaturas más abyectas y miserables", comenta. Su descripción es terrible: "Estos desgraciados salvajes tienen el cuerpo achaparrado, el rostro deforme, cubierto de pintura blanca, la piel sucia y grasienta, los cabellos apelmazados, la voz discordante y los gestos violentos. Cuando se los ve cuesta trabajo creer que son seres humanos, habitantes del mismo mundo que nosotros". Pronto deja sus prejuicios y se hace preguntas científicas: "Al ver a estos salvajes, la primera pregunta que nos hacemos es: ¿De dónde proceden? ¿Quién puede haber decidido, quién ha forzado a una tribu de hombres a abandonar las hermosas regiones del norte, a seguir la cordillera, esa espina dorsal de América, a inventar y construir canoas que no emplean ni las tribus de Chile, ni las del Perú, ni las del Brasil, y, por último, a ir a habitar uno de los países más inhospitalarios del mundo?".
En la zona del estrecho de Magallanes, en junio de 1834, le sorprende la poca diversidad de insectos para recolectar: "Se encuentran muy pocos escarabajos; sólo una larga experiencia ha podido convencerme de que un país tan grande como Escocia y cubierto de vegetación, con regiones tan diferentes entre sí, tenga tan pocos insectos. Los que he encontrado pertenecen a especies alpestres (Harpalida y Heteromera), que viven bajo las piedras".
Rebosa la vida
Le sorprenden nuestros ventisqueros: "Bajan serpenteando desde estos campos de nieve hasta la costa; podría comparárselos a inmensos Niágaras congelados, y quizá estas cataratas de hielo azulado son tan bellas como las de agua corriente", dice el 9 de junio de 1834.
A Valparaíso llega el 23 de julio. Chile central lo alucina tras los rigores australes: "¡Es tan transparente la atmósfera! ¡Es el cielo tan azul! ¡Brilla el sol tanto! ¡Rebosa tanta vida toda la naturaleza! Desde el punto en que hemos anclado, la vista es preciosa".
"El color del terreno, las casas bajas y blanqueadas con cal y cubiertas con tejas me recuerdan mucho a Santa Cruz de Tenerife. Hacia el nordeste hay un hermoso horizonte sobre los Andes, pero que se ve mucho mejor desde lo alto de las colinas próximas; desde allí puede juzgarse mejor de la gran distancia a que están situadas, y el golpe de vista resulta espléndido. El volcán de Aconcagua presenta un aspecto soberanamente grandioso".
Tras alojar en el puerto en la casa de un compañero de colegio, Richard Colfield, viaja al interior. "El país es muy agradable; un poeta le llamaría, sin duda, pastoril: grandes prados de aterciopelados verdes, separados por valles donde serpentean arroyos; acá y allá apriscos de corderos en las pendientes de las colinas".
Asciende el cerro La Campana. Encuentra palmeras que trata casi tan mal como a los fueguinos: "En relación con la familia a que pertenecen, son estas palmeras harto miserables árboles. Su tronco, muy grueso, afecta una forma curiosa: es más grueso en el centro que en la base y vértice".
La minería ya era notoria: "Por doquiera que se vuelva la vista se encuentran agujeros de minas; la fiebre de las minas de oro, en Chile, es tal, que no ha quedado parte del país sin explorar", comenta.
Encuentra clasistas a los huasos: "Son como los gauchos de las Pampas, pero en suma resultan muy diferentes. Chile está más civilizado, y, por lo tanto, sus habitantes han perdido mucho de su carácter individual. Las graduaciones de rango son aquí mucho más marcadas; el guaso no considera a todos los hombres como iguales suyos, y me ha sorprendido ver que a mis compañeros no les gusta comer al mismo tiempo que yo".
Espléndidas llamas
A Santiago llega el 27 de agosto de 1834. Se queda varios días: "Un manantial continuo de placeres es trepar por la roca Santa Lucía, que se halla en el mismo centro de la ciudad". Y eso que todavía Vicuña Mackenna no la remodelaba.
Sigue hacia el sur y explora el valle y la precordillera hasta San Fernando. Luego toma rumbo a la costa. "En el camino vimos el lago de Tagua-Tagua, célebre por sus islas flotantes". Hoy ya no existe este espejo de agua.
El 10 de noviembre, la Beagle parte hacia Chiloé. La noche del 19 de enero de 1835 el volcán Osorno entra en erupción: "Por medio del anteojo vemos, en el centro de espléndidas llamas rojas, objetos negros proyectados al aire sin cesar y que caen luego", comenta.
Otro fenómeno natural le aguarda en Valdivia. El 20 de febrero descansa a la sombra de un árbol cuando la tierra comienza a temblar. "El terremoto comenzó de repente y duró dos minutos; pero a mi compañero y a mí nos pareció mucho más largo". En Talcahuano aprecia la verdadera tragedia: "La costa está sembrada de vigas y muebles, en confuso montón, como si mil buques se hubieran estrellado allí al mismo tiempo. Además de las sillas, mesas, cajas, etc., se ven los techos de varios mercados que han sido transportados casi enteros".
Darwin vuelve a la zona central y el 18 de marzo emprende el cruce de los Andes. Le sorprende el hallazgo de moluscos fósiles: "Siempre causa extrañeza grande encontrar a muy cerca de 14.000 pies sobre el nivel del mar conchas y restos de animales que en otros tiempos se arrastraban por el fondo de las aguas".
Tras visitar Mendoza y retornar a Chile, emprende camino hasta Copiapó por el interior. En Iquique, que entonces era peruano, donde llega el 12 de julio, se encuentra con la aridez absoluta: "Nos encontramos en un verdadero desierto. Una vez cada siete u ocho años llueve por espacio de algunos minutos, por lo cual las cañadas están llenas de detritus y las faldas de las montañas cubiertas de montones de hermosa arena blanca".
El viaje sigue dentro de Perú y Chile queda atrás.
EN INTERNET
El viaje en mapas:
www.aboutdarwin.com/voyage/voyage01.html
El relato en español:
www.planetariogalilei.com.ar/ameghino/biblio/d.htm#dar
Para leer
Pocos libros abordan el viaje de Darwin en español. En 1971, editorial Francisco de Aguirre publicó "Con Darwin en Chile", de John Meehan. El libro combina el relato del naturalista con un relato novelado y comentarios anexos sobre la realidad chilena de la segunda mitad del siglo veinte. La traducción más completa de la permanencia de Darwin en Chile pertenece al médico David Yudilevich, quien en 1998 publicó "Darwin en Chile", de editorial Universitaria. En 2003 la serie de TV "La tierra en que vivimos", de Sergio Nuño, tuvo un capítulo dedicado al paso de Darwin por Chile que recogió también un libro ilustrado que publicó editorial Edebé.
CAPITÁN
AL MANDO de la Beagle iba Robert FitzRoy, quien también compartía su camarote con Darwin.
Conversaciones sobre la evolución
El legado del naturalista caló hondo en un grupo de chilenos encabezado por el ingeniero y empresario Álvaro Fischer. Desde hace pocas semanas impulsan la fundación Ciencia y Evolución, que, según indica el propio Fischer, tiene por objeto difundir, desarrollar y expandir la llamada perspectiva evolucionaria en la mirada científica. "Esa perspectiva nace con la idea de selección natural acuñada por Darwin, hace casi 150 años".
Cuenta que como una forma de aprovechar también que el próximo año se recuerda el bicentenario del nacimiento de Darwin, la fundación desarrollará 3 seminarios temáticos: medicina y evolución, economía y psicología evolucionaria, y derecho y políticas públicas. Además, preparan un gran encuentro llamado "El legado intelectual de Darwin en el siglo XXI", el cual auspiciará "El Mercurio". Destacó que éste traerá a los representantes más connotados del mundo en esta perspectiva a Chile.
Esta semana, la U. del Desarrollo (Av. Las Condes 12438) organiza el simposio "El hombre: ¿Un producto de la evolución? 200 años del nacimiento de Darwin". El programa para el jueves incluye charlas del astrónomo Dante Minitti (formación del sistema solar), el geólogo Hugo Moreno (evolución de la Tierra), el historiador Hugo Salinas (la evolución pre Darwin), el biólogo Rafael Vicuña (hallazgos paleontológicos), el biólogo Humberto Maturana (la deriva natural), la orientadora Ximena Dávila (las eras de lo humano), el geofísico de EE.UU. Michael Chapman (importancia de la simbiogénesis en el origen de la condición eucariótica), y el neurobiólogo Francisco Aboitz (evolución del cerebro).
El viernes hablarán la genetista Gabriela Repetto, el biólogo Sylyain Marcellini, una segunda exposición de Michael Chapman, el psiquiatra Jaime Santander, el ecologista Juan Pablo Orrego, el antropólogo Mario Castro, el ya mencionado Álvaro Fischer y el sociólogo Eugenio Guzmán. Las inscripciones tienen un costo de $20 mil, y están abiertas en el teléfono 299 9227.
De sur a norte
El viaje de Darwin por Chile tuvo varias etapas. Primero pasa 72 días en Tierra del Fuego desde el 16 de noviembre de 1832. Retorna luego a Argentina y Uruguay. En 1834 recorre la misma zona austral entre el 23 de enero y el 5 de marzo.
La tercera vez que llega a Chile es el 21 de mayo de 1834. Primero recorre el Estrecho de Magallanes, alcanza Chiloé y luego navega hasta Valparaíso (23 de julio). Desde aquí se interna por Quintero, Quillota, San Felipe, Jahuel y el cerro La Campana. El 28 de agosto arriba a Santiago. Entre el 5 y 26 de septiembre una nueva excursión lo lleva por Rancagua, Termas de Cauquenes, Tagua-Tagua, San Fernando, Navidad, Casablanca y Valparaíso (donde pasa un mes en cama).
El 10 de noviembre zarpa otra vez al sur para recorrer Chiloé, las Guaitecas y los Chonos.
Entre enero y marzo de 1835 recorrerá por una vez más Chiloé. También visita Valdivia, Concepción, Valparaíso y Santiago. Desde aquí realizará un corto cruce de la Cordillera para retornar luego a Valparaíso. El 27 de abril emprende su última excursión por tierra que lo lleva a Coquimbo, Huasco, Carrizal, Freirina, Vallenar y Copiapó. Zarpa luego a Iquique, que abandona el 19 de julio.
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Posteado por: Juan Carlos Berrocal García Donas 22/07/2008 18:58 [ N° 1 ] |
Leyendo el artículo sobre Darwin y Chile, me a hace pensar en otros viajeros que pasarán por aquí como aves migratorias si apenas detenerse, me refiero a las hordas que acompañan a los participantes en el Paris Dakar. |
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Posteado por: Dino José Francisco Sepúlveda Viveros 28/07/2008 22:49 [ N° 2 ] |
Yo fui al simposio sobre evolución, algunas de las conferencias estuvieron interesantes, sin embargo me parece extraño que ninguno de los ponentes participantes sea miembro de la Sociedad Chilena de Evolución. Y que incluso algunos no tuviesen publicaciones académicas acerca del tema sobre el cual estaban hablando. |
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Posteado por: Jorge Mery GarcÃa 25/08/2008 19:51 [ N° 3 ] |
En el Reino Unido se desarrolla un interesante proyecto de construcción de réplica de la HMS Beagle, el cual recreará el segundo viaje que efectuara la nave original, con Darwin a bordo. Originalmente previsto para 2009, el viaje ha sido aplazado para 2010. Recomendable visitar siguientes enlaces: http://www.thebeagleproject.com/ - http://thebeagleproject.blogspot.com/ |
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