
Hace unos 18 años hice clases de periodismo científico en la Universidad Diego Portales. Yo trataba de enseñar/aprender sobre las fuerzas y los vectores. Creo que los explicaba harto mal.
Una ex alumna, Paola Raffo, me critica, cada vez que nos vemos, porque hablaba de cosas difíciles.
Les enseñé otras cosas importantes, eso sí, tales como el tema de las redes de comunicación.
Pero lo que más me molestaba era que los jóvenes me tomaban por una Wikipedia, que en esos tiempos no existía.
Duda que se les ocurría, la planteaban. Y me ponían en ridículo porque, claro, yo no sabía todo de todo.
Así es que renuncié a enseñar periodismo científico.
Pero los avatares de la vida han llevado a que mi nieto Nicolás se haya sacado el premio de ciencias en su curso, primero básico. ¡Qué honor!
Le regalé un libro ilustrado con las últimas investigaciones científicas y me propuse enseñarle cosas.
Así es que ahora estoy como cuando enseñaba periodismo científico, esta vez, con mi nieto. Creo que empezaré por el trompo.
Me ronda en la cabeza una investigación que publicó la Universidad Técnica de Munich: trata de los cambios en la posición del eje de rotación de la Tierra. Pienso que tengo que partir mostrándole a mi nieto un trompo, juguete que él conoce.
Bueno, aquí hay un problema porque nunca, nunca, nunca he sido capaz de tirar un trompo con éxito. Pero conseguiré ayuda. Entonces le mostraré al nieto que, después de un rato de girar tranquilito, el trompo empieza a perder su compostura, y la púa que estaba serena, se comienza a desplazar en círculos por el terreno y el juguete se bambolea.
Así ocurre con la Tierra, le contaré. Porque la fuerza de atracción de la Luna y del Sol estropean el movimiento de rotación del planeta. También lo afectan el peso de los mares que se mueven, los vientos, la presión de la atmósfera.
Tal como el trompo, la Tierra se bambolea. Yo creo que mi nieto científico será capaz de comprender esto y así aumentar su idolatría y admiración por su Tata.
El eje de rotación de la Tierra, la púa del trompo, describe círculos de hasta seis metros. Harto poco, pensando que la circunferencia del planeta tiene... para el caso, 40 mil kilómetros.
Más vale tomar en cuenta el bamboleo del planeta-trompo, en estos días en que la precisión de saber donde estoy le importa a todo el mundo (la primera pregunta que me hace mi señora cuando me llama por celular es precisamente "¿dónde está?").
Le explicaré a mi nieto que en el siglo pasado, para medir el bamboleo del planeta, 8 a 10 radiotelescopios medían todos los lunes y jueves su distancia a unos cuerpos celestes, quásares determinados. Así podían decir en un momento dónde estaba exactamente la Tierra en relación con el espacio. Y cuánto se había movido su "púa".
De lo que sí estoy seguro es de que no le podré explicar, porque yo todavía no lo comprendo del todo bien, lo que publicaron en Munich la semana antepasada: encontraron un método más preciso de medir el bamboleo terrestre.
Va a ser difícil que él entienda que si dos rayos láser chocan porque llevan direcciones antagónicas y uno viaja a favor de la rotación de la Tierra, se puede calcular la dirección y la velocidad de esa rotación. Hay que medir los cambios que sufre el láser, que circula ayudado por la rotación de la Tierra, y compararlos con los que sufre el otro láser.
Pero capaz que entienda que, para tener una medida exacta del bamboleo de la Tierra, los alemanes de Munich instalaron esos láseres bajo tierra, donde no los afectara nada más que la velocidad de rotación del planeta. Para llegar a ellos hay que atravesar un túnel de 20 metros dividido en seis compartimentos separados por puertas herméticas. Ahí puedo adornarle un poco el asunto y describir esta cueva subterránea que permitirá contestar con exactitud la pregunta más telefoneada hoy: "¿dónde estás?".
Yo creo que voy a ser un ídolo de mi nieto.
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Posteado por: Rafael Rosende Alvarez 02/01/2012 13:09 [ N° 1 ] |
Niño y trompo Cada vez que lo lanza Octavio Paz
En los recreos Después de Copérnico Allí permanecemos todos nosotros Sobre ese trompo que cabeceaba Durante el partido En dichas clases de historia universal, |
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Posteado por: Nicolas Agustin Luco Rojas 02/01/2012 17:10 [ N° 2 ] |
!Qué de recuerdos y asociaciones, Rafael! ¡Y se acuerda de esos trompos brillosos, encerados, rojos y rallados que eran los favoritos de los campeones? |
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Posteado por: Rafael Rosende Alvarez 03/01/2012 03:29 [ N° 3 ] |
Se me mezclan los recuerdos, Un amigo, compañero en el Saint George La utilizaba en las contiendas con otros compañeros. Los golpes de las púas sobre el cuerpo del trompo perdedor Me acuerdo de los textos de mecánica clásica Las vueltas de la vida Tal vez, como ex georgians, compartimos La garita de Pedrito el portero Si hasta nuestros padres Después de tanto tiempo Tal vez, es el espíritu |
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Posteado por: Alex Montenegro Montenegro 05/01/2012 20:46 [ N° 4 ] |
Tras los viajes a la Luna quedaron instrumentos que reflejan rayos láser y permiten medir la distancia de nuestro satélite natural, así como la distancia hacia el Sol y nuestra posición en el Sistema Solar. |
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