Pedro Gandolfo
Sábado 22 de Marzo de 2008
La pérdida de la tristeza

Pedro Gandolfo.jpg

¿Qué ocurriría si se descubriera un fármaco que nos cure de la tristeza como si fuese una enfermedad?

En 1980, la Sociedad Americana de Psiquiatría elaboró la tercera versión de su célebre manual para el diagnóstico de los trastornos mentales -Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder, habitualmente conocido como DSM-, cuya influencia es tan vasta como silenciosa. El proyecto, originado a fines de los años 60, consiste en desarrollar un lenguaje neutro teóricamente, que permita el diagnóstico de las enfermedades mentales mediante una sintomatología objetiva, cuantificable y estándar. La reunión de 1980 se calificó como una "revolución del diagnóstico", dando lugar "a una nueva era de la psiquiatría".

Una de las modificaciones más importantes introducidas allí es la supresión de la antigua distinción entre depresión exógena y endógena o, dicho en otros términos, entre una "causada" y otra "incausada". A cambio de ello, se propuso una enumeración de síntomas -bastante conocidos, porque aparecen frecuentemente en los medios de comunicación-, en torno a un mínimo de los cuales, si persisten por cierto tiempo, se configura el diagnóstico de "depresión mayor", el que autoriza y aconseja la intervención profesional y la medicamentación.

Los académicos Allan Horwitz y Jerome Wakefield acaban de publicar un libro que lleva el título de esta columna, en el que atacan los presupuestos metodológicos y culturales del DSM-III y sus sucesores y, en particular, el cambio que allí se llevó a cabo respecto de la depresión. Su tesis central es que a partir de dicha reforma no existe un criterio de fondo que permita distinguir la tristeza (aflicción) sana de la patológica, y, así, muchas de las aflicciones y penas hoy diagnosticadas como depresión -que han aumentado gigantescamente desde entonces- son falsas depresiones. Ellos denuncian como un error muy grave el abandono de la distinción (que se remonta a Hipócrates y Aristóteles) entre la pena causada y proporcional a su causa, y aquella otra "incausada".

Hay una tristeza que es una emoción normal, y, aunque nos perturbe en extremo, no constituye un desorden mental. Este debate no es privativo de la psiquiatría: tiene consecuencias en políticas de salud pública y atañe a preguntas esenciales sobre la condición humana. Muchos miembros de las sociedades contemporáneas, compelidos a vivir en una "alegría artificial", están empezando a echar de menos la tristeza perdida, y acaso les resulta hoy más plena de sentido aquella pregunta de John Keats: "¿No ves cuán necesario es el mundo del dolor y de las tribulaciones para educar una inteligencia y convertirla en un alma?

Las sociedades contemporáneas compelen a una "alegría artificial".

28 Comentarios publicados
Posteado por:
Leonardo Godoy Echeverría
22/03/2008 10:32
[ N° 1 ]

Felicitaciones don Pedro por su artículo, da un enfoque muy preciso para interpretar esos momentos de tristeza inexplicables, emergentes en la tranquilidad y bienestar, la mayoría de las veces.

Posteado por:
sr oreste assereto
22/03/2008 11:01
[ N° 2 ]

Sr. Gandolfo: Es Chile un pais triste? Si miramos las estadisticas del Auge, desde que se incluyo la depresion como enfermedad, gran parte de los chilenos estan deprimidos. Es verdad , o simplemente una argucia "para sacar la vuelta". Eso de la alegria artificial , no me convence. En los tiempos modernos , en el mundo occidental, existe la estrategia del "make believe". Por eso se copia la vida de las estrellas de cine y otros personajes. En la edad media el "make believe" lo proporcionaba la iglesia. Cual de ellas es mas real?

Posteado por:
Mary Alvarez de la Campa Forteza
22/03/2008 11:53
[ N° 3 ]

Interesante artículo, me pareció de toda lógica distinguir entre la tristeza y la depresión, y adhiero que los "baches", con su tristeza acompañante, son los que hacen crecer. Felicitaciones!

Posteado por:
Arturo Montes Larrai­n
22/03/2008 12:03
[ N° 4 ]

Pedro: qué dices hoy, nada, escondido, hoy día de luto.

Posteado por:
Alfredo Brignardello Le-Fort
22/03/2008 12:43
[ N° 5 ]

Muy acertada su opinión don Pedro. Me hizo recordar una frase escuchada años atrás, “la melancolía es una tristeza dulce”. La misma que ha llevado a tantos artistas a Crear. Pero que no se nos olvide que existen “entidades” interesadas y abocadas a que estemos todos “depresivos” y así, buscando ayuda para esa temida depresión, nos medican para terminar de convertirnos en “corderos” fáciles de dirigir, y en muchos casos de digerir, todos parte del rebaño. Todos “dormidos”. Es muy iluminador el libro “La enfermedad como camino”. Esa sí debería ser lectura obligatoria en la enseñanza media.

Posteado por:
Hernán Andrés Borja Consigliere
22/03/2008 13:15
[ N° 6 ]

Para el diagnóstico de un episodio depresivo mayor no basta la sola tristeza, deben estar al menos 5 de los 9 criterios diagnósticos (ánimo bajo, anhedonia, pérdida o aumento de peso, insomnio o hipersomnia, agitación o enlentecimiento psicomotor, pérdida de energía, sentimientos de culpa o inutilidad, pérdida de concentración y pensamientos de muerte) y uno de los 5 debe ser tristeza (ánimo bajo) o anhedonia (incapacidad para sentir placer). Además no deben corresponder a un episodio mixto, deben provocar un deterioro significativo en las distintas esferas del individuo (laboral, social), los síntomas no pueden ser explicados por el uso de sustancias o por una enfermedad médica y no se explican mejor por la presencia de duelo. Esto solo para aclarar que tristeza no es igual a depresión.

Posteado por:
Roberto Finat Díaz
22/03/2008 15:49
[ N° 7 ]

En los salmos encontraremos: “el vino alegra el corazón del hombre” (Sal 104,15)
*
En lo concreto, estamos como la casa del herrero, trinchando con "cuchillo 'e palo".
**
En parte podría ser el resultado de cambiar la tradición católica latina de beber vino con las comidas, por la libación de cervezas, licores, gaseosas, "jugos" y otras novedades que no han llenado en nada el vacío que deja en la mesa decente el vino, bebida y alimento, alegrador cordial del ser humano (Nota: afortunadamente, el vino, la bebida descubierta por Noé, también alegra a las mujeres en su corazoncito).

Posteado por:
fernando retuert de la torre
22/03/2008 16:22
[ N° 8 ]

Sr gandolfo :
felicitaciones por - a mi parecer- válida reflexión.
En la actualidad se busca cintíficamente alterar el "estado natural"de las emociones humanas.
En el pasado tb´se hizo : hierbas, perfumes, rituales, sugestión y otros.Eran , eso sí, mecanismos que funcionaban más arbitraria y azarosamente.-
Nada demasiado nuevo hay -por tanto- en el inetnto de mejorar aquello que produce dolor emocional (el peor dolor que se puede sufrir ), pues perturba y a veces paraliza todo cuanto el individuo intente hacer en materia familiar, desarrollo personal y actividad social-laboral.
El ser humano-más que el resto de la biodiversidad conocida- es un elemento en permanente acomodo producido por las variables de la cultura, el conocimiento, las condiciones medio-ambientales, los fenómenos planetarios y extraplanetarios.-
Sus creaciones : ciencia, cultura, tecnología, van paralelamente facilitando este acomodo y adentrándose en el conocimiento de todo lo que sea funcional al mejor desempeño humano.
Entre esas herramientas , están las que usted menciona -que han sido llamadas algo peyorativamente , "pastillas de la felicidad". En verdad hay todo un
universo personal, cultural , planetario y supraplanetario, que debe seguir en desarrollo. Es la historia inacabable e inacabada del hombre. Junto con ese desarrollo, seguirá la inteligencia humana observando, experimentando, decidiendo lo que es más o menos conveniente para el ser humano.
Por ahora, no observamos (los cientñificos tb´lo saben bien), cambios antropológicos,biológicos o culturales que deriven del uso farmacológico. Tal vez la excepción estriba en las pastillas anticonceptivas y en las condiciones farmacológicas (también medio-ambientales) , que tienden al aumento del promedio de vida.
Creo- señor columnista- que el hombre seguirá su camino adaptativo.
En ese camno es posible que mejoren sus enfermedades mentales a la par que sus enfermedades sociales y culturales. Creo que debemos confiar en la inteligencia y en los instintos básicos que como animal poseemos, en forma tan desarrollada como todos los otros, con la diferencia que éstos suelen pasar , con fines comunicacionales, por el filtro de la cultura y ciencia.

Posteado por:
Leonardo Godoy Echeverría
22/03/2008 16:43
[ N° 9 ]

Adherido como la botella al corcho estoy con el comentario de don Roberto Finat (Nro. 7) hasta descorcharlo. Después, "hasta verte Cristo mío."

Posteado por:
Leonardo Godoy Echeverría
22/03/2008 16:47
[ N° 10 ]

Quien bebe vino en su justa proporción será proporcionalmente gratificado, perdón, olvidé incluirlo en mi comentario anterior.

¡ Salud !

Posteado por:
Claudia Soledad Galindo Flores
22/03/2008 16:49
[ N° 11 ]

Realmente me parece un excelente artículo!. Ultimamente me llama muchísimo la atención que las personas asuman que estar triste es sinónimo de estar enfermo cuando los momentos tristes son parte de la vida misma como lo son también los momentos de inmensa alegría.

Por otra parte, parece que la tendencia actual es oprimir nuestras emociones al punto de que, frecuentemente, se escucha como consejo al que ha sufrido un gran momento de tristeza "sigue hacia adelante, olvidalo y sonrie" cuando es parte del proceso el que la persona "viva" literalmente dicho dolor para superar esa etapa.
Si seguimos reprimiendo aquello que nos causa melancolía, dolor y ansiedad -entre otros- llegará un punto en que colapsaremos efectivamente o nos volveremos robots a la fuerza de una costumbre a todas luces, perjudicial. Con esto tampoco afirmo que el que esta triste se deje estar sino darse el tiempo de conectarse con uno mismo, sufrir lo que haya que sufrir y seguir adelante pues todos marchamos a pasos desiguales en ese aspecto.

Y finalmente ¿Se han preguntado que harian los artistas sin la tristeza o su amada melancolía? Creo que existe un nexo importante entre los estados de tristeza que, inevitablemente, nos hace reflexionar en nosotros mismos, sumergirnos en nuestro interior. El producto de ello es una gran necesidad de comunicar, de crear y así lo han afirmado grandes artistas a lo largo de la historia. Apostaría a que ninguno de ellos tomaría una mágica pildorita que les arrebatara drasticamente su fuente de inspiración.

Posteado por:
Rita Godoy Vilches
22/03/2008 17:33
[ N° 12 ]

Sr. Gandolfo, gracias por tratar un tema, del que normalmente buscamos arrancar.

He descubierto - en los duros momentos que me ha tocado vivir - que expresar la tristeza que se siente es lo que permite ir superando ese estado.

Hace sólo 11 meses perdí a mi Madre y algo menos de 3 semanas a mi pareja... el darme permiso para estar triste, para hablar de mi dolor cuando alguien me pregunta cómo estoy, para que las lagrimas corran por mis mejillas sin sentir verguenza por estar expresando mis sentimientos, me ha servido enormemente... parece increible... ha sido justamente el expresar mi tristeza lo que la ha ido mitigando ...

La vida continua... y en lo que quede de ella, naturalmente vendrán tristezas y alegrías... el vivir unas nos hace disfrutar las otras...
no sea que por ocultar unas dejemos de ver las otras ...

Posteado por:
juan nivaldo lillo morales
22/03/2008 19:12
[ N° 13 ]

La tristeza al igual que la alegria son propias del ser y lo acompañaran siempre, digan lo que digan los especialistas del quehacer humano.
Con relacion a Chile, ¿ Porque siempre nos preguntamos si hay mas tristes que felices ? ¿ Cual seria la condicion mas favorable para que la alegria sea una fiel compañera del Chileno?.... mi modesta observacion es que Chile requiere de paz politica y social, mayor sentido comun en sus gobernantes, de empresarios pro-activos que amen su patria, de politicos con nobleza, de familias integradas y de menos hijos fuera del matrimonio, de gente sincera y limpia de corazon...¿Dificil y/o facil receta?...Dependera de cada uno de nosotros que el porvenir sea distinto al de hoy, ojala tengamos todos el proposito de ser mejores personas con nuestro projimo y quizas eso se refleje en las proximas evaluaciones hechas a nuestra sociedad.

Posteado por:
guillermo antonio vigneau pradenas
22/03/2008 21:32
[ N° 14 ]


todos concordamos en que estar tristes no es sinonimo de estar deprimidos, pero convengamos ademas -para bien o para mal- que la tristesa es una de las llaves hacia la depresion, por lo menos la tristeza sin razon logica, y esto lo deja muy en claro el DSM IV.

Para finalizar me retiro diciendo que la flojera se escuda detras de una tristeza y finge una depresion muchas veces inexistente y los deseosos de Salud utilizan el mismo escudo (tristesa normal) para ocultar prolongados estados depresivos reales, al fin es cuestion de utilizar el mismo contexto para defender el propio pretexto.
gracias.


Posteado por:
Gaston Yañez Suarez
22/03/2008 21:44
[ N° 15 ]

Don Pedro creo que la felicidad del hombre por el hombre es efimera solo es momentanea solo Dios en Jesus Salvador Y consolador Ayuda al pobre Pecador, solo EL puede dar paz en la tormenta,y hay un gran numero de Chilenos que hemos alcanzado esa FELICIDAD que solo Dios puede dar busquen a CRISTO y EL les confortara

Posteado por:
victor manuel vasquez inzunza
22/03/2008 23:00
[ N° 16 ]

Dn. Pedro. en verdad .
es un articulo interesante.
Ojo con la automedicacion, los malos dignosticos ,y la mala indicacion de antidepresivos, y por sobretodo, las benzodiazepinas. La industria farmaceutica, profita de este desconocimiento. Que lance la primera , quien no ha conseguido una receta con un Dr "amigo".
Un desgraciado caso reciente el del Senor Rocha , donde una sicopatia no detectada o ignorada , temrino el lo que todos sabemos termino, en loqu todos sabemos.

Posteado por:
alfredo soto rojas norambuena
23/03/2008 00:14
[ N° 17 ]

Sr. Gandolfo
Su artículo nos llama a repensar en el papel de la psiquiatría y de los médicos "del alma", en el acompañamiento del hombre peregrino asaltado súbitamente por la expoliante tristeza. Por cierto, su cita de Keats corresponde a un poema ? Podría saber de dónde procede ?. Gracias.

Posteado por:
Macarena Soledad González Franzani
23/03/2008 01:22
[ N° 18 ]

Ciertamente, la sociedad contemporánea niega ciertos aspectos que van ligados estrechamente a la vida humana: la muerte y el dolor son dos ejemplos claros. Ambos son olvidados a tal punto que cuando nos tocan, nos sentimos objeto de punición divina o de alguna falla en el saber médico.
Ahora bien, la resistencia cultural al dolor y la tristeza, tal como está referido en su artículo, no se contradice con el hecho de que en Chile las personas tienen cada vez más motivos para estar tristes y desarrollar una tristeza patológica. ¿No le parece a Ud. que para que la mayoría acceda a los beneficios de la vida moderna sea requisito el endeudamiento, completar jornadas extenuantes de trabajo, perder la vida social y familar, entre otras cosas, son motivo suficiente?
No basta con incluir la Depresión en el AUGE, son necesarias políticas públicas tendientes a mejorar la calidad de vida de los chilenos desde su raíz. Tal cosa, por cierto, no le preocupa a ningúnsector de la política contemporánea.

Posteado por:
Jorge Matus Carter
23/03/2008 14:22
[ N° 19 ]

Los mapudungunes no padecemos depresiones y ante cualquier enfermedad nos sanamos primero del espíritu... y luego del cuerpo.

La Conadi enfermó del mismo mal nacional... laguitis.

Un saludo para todos

Mapuche Araucano

Posteado por:
Jorge Matus Carter
23/03/2008 14:41
[ N° 20 ]

Genoma del espíritu

El "Contento, señor contento" de Hurtado... es eso. Motivación para el espíritu basada en la limpieza de conciencia social... de solidaridad... de respeto por el prójimo.

Mapuche Araucano

Posteado por:
Roberto Raiman Colipan
23/03/2008 21:32
[ N° 21 ]

Gracias Rita por permitirnos compartir lo tuyo

Posteado por:
paulina del rio
23/03/2008 22:47
[ N° 22 ]

Desde los 12 a los 52 años, distinguidos psiquiatras chilenos me mantuvieron convencida de que yo "era" depresiva. Eso llevó a que pasara gran parte de mi vida dopada con medicamentos que hoy se considerarían una locura, por ejemplo anfetaminas recetadas regularmente a los 20 años, y a que estuviera internada en clínicas en diversas ocasiones. Tras la muerte de mi hijo mayor, hace casi tres años, llegué a tomar ¡19 píldoras diarias! Gracias a Dios y, cuando se anunciaban medidas aun más drásticas, tomé la sabia decisión de recurrir a las terapias alternativas. Hoy sé que la tristeza y la rabia son sentimientos naturales ante sucesos dolorosos e injustos. ¿Alguien se puede hacer una idea de lo que se gastó en mis tratamientos? ¿Por qué hoy, incluso luego de una nueva y durísima crisis familiar, me basta con tomar flores de Bach, rezar, recibir sanación pránica, comunicarme espiritualmente con mi hijo y atenderme con terapeutas que no me consideran "enfermita"?
No puedo dejar de pensar en el inmenso daño que la psiquiatría le causó a mi familia de origen y a la que formé al casarme, como también a mi hijo mayor y finalmente a mi matrimonio, afectando así también a mis otros dos hijos y a todas las personas involucradas. No creo que haya habido malas intenciones, sino que debería haberse puesto a prueba la utilidad del DSM desde su concepción.

Posteado por:
manuel cenzano mayorca
27/03/2008 18:19
[ N° 23 ]

DOLOR Y TRISTEZA
No creo que sea impresindible ser experto (¿quièn lo es?) para hablar de tristeza. Menos,creo,para especular respecto de una milagrosa droga que la cure,ya que su atenuaciòn puede lograrse con cualquier droga que induzca al aletargamiento o al sueño total, que no es cura.
La tristeza es un efecto.No se curan los efectos. Se curan o se buscan laas curas a las causas que dan lugar a los efectos.Hacer una lista de lo que nos produce tristeza es bastante largo. La produce la ausencia del ser querido, la pèrdida de èste, la soledad, etc.Sigamos con la lista y encontraremos que para encontrar una droga que la cure habrà primero que hallar remedio a cada una de las causas que dan lugar a èsa despresiòn del alma...tarea imposible, conclusiòn que me produce una gran tristeza y un inconmensurable dolor.

Posteado por:
Eduardo sierralta Toro
27/03/2008 20:01
[ N° 24 ]

Màs que necesaria,la tristeza es impresidendible. Doparla o hacerla desaparecer articialmente serìa peligroso, tanto como curarnos, por ejemplo, de la ambiciòn que es connatural.La tarea no es preocuparnos de la tristeza sino de las causas que la producen.

Posteado por:
manuel cenzano mayorca
28/03/2008 12:02
[ N° 25 ]

VIENE DE POST 23
Decìa que la tristeza no puede ser curada.Afirmaba tambièn que a lo que debe buscàrsele cura es a la causa o a las causas que producen tal depresiòn del alma porque la tristeza solo es consecuencia.
La tristeza, como la inquietud o la angustia, son para mi sensaciones que bien pueden convertirse en factores creativos. De la inquietud y de la angustia, por ejemplo, surge la necesidad de hacer algo. Solo las almas inquietas son activas. Solo las almas angustiadas buscan permanentemente una respuesta a esa angustia. La poesìa, la novela, el arte en su totalidad se nutren, hayan su por què en esas sensaciones que motivan y que de ningùn modo aquietan. La tristeza, como sus hermanas inquietud y angustia, son necesarias. Sin ellas el alma del ser humano no encuentra motivos para la bùsqueda de lo trascedente.

Posteado por:
Juan Sebastián Ernst Valenzuela
31/03/2008 19:34
[ N° 26 ]

Quisiera aportar una idea. Creo que sanaría muchos males si se obtuviera una pastillita que ayudara a dar sentido a la vida. Si cada "enfermo" tomara esta pastilla y esta le ayudara a que se sintiera importante, único, querido, reconocido, insustituible, respetado y sobre todo TRASCENDENTE entonces estaríamos frente a la Aspirina del siglo XXI.

Posteado por:
Estefanie Cuturrufo Sanhueza
26/05/2008 01:00
[ N° 27 ]

"Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados"

Posteado por:
Betty Lefranc Soto
08/07/2008 13:42
[ N° 28 ]

Cuando te hacen trizas el corazón y eres presa de la tristeza, la angustia y el dolor, se viven momentos realmente agotadores, pero tal como lo cuestiona el Sr. Gandolfo en su artículo, si se descubrieran un fármaco que instantáneamente nos quite esa tristeza que nos abruma,no valoraríamos lo perdido.
Yo perdí a mi pareja hace poco más de un mes, él murió para mí, aunque para su nueva pareja está vivito y colendo. Es cierto, mi vida está deteriorada, pero Dios sabe que saldré adelante y esta tristeza que no me deja, se irá con el tiempo y el duelo por fin terminará.

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