Pedro Gandolfo
Sábado 16 de Mayo de 2009
"Le sympathique auteur"

Pedro Gandolfo.jpg

Elegante, distendido, disfrutando del aire fresco, el personaje viene sentado en una silla de playa, de aquellas plegables con una lona de listones verdes (imagino); apenas sonríe, conteniendo un dejo de ironía, con sonrisa adornada por un delgado bigote; sus ojos brillan de modo inteligente, mientras esquiva la mirada. El ángulo debajo del enfoque destaca el suelo, un suelo de tablones de madera, cuyas vetas, líneas, sombras y rugosidades podemos seguir con nitidez: es la cubierta del vapor "Iberia", que en 1897 trajo a Chile a León Durandin Abault, el "simpático autor", como él mismo se define en la bitácora del viaje, y cuya obra se exhibe hasta mañana (sí, amigos, queda poco tiempo) en el Museo Nacional de Bellas Artes. La fotografía que intenté describir malamente es un autorretrato.

John Berger, escritor, crítico de arte y teórico de la fotografía (algunos de sus libros los publica en colaboración con fotógrafos) señala (y su afirmación es irrefu-table) que "las imágenes y las pa-labras hablan de un modo diferente; traducido al lenguaje verbal, el lenguaje visual nunca permanece intacto". Es por ello que esta columna tiene el modesto propósito de incitarlo a visitar y ver la obra de este "padre fundador" de la fotografía chilena, un emigrante francés.

Seguramente, para quienes conocen bien la historia de ésta, el nombre de Durandin (murió en Chile en 1955) ya les era fami-liar y son capaces de explayarse con rigor acerca de sus contribuciones técnicas e indicar algunos hitos de su imaginario artístico. Pero para un aficionado, entre los que me cuento, esta muestra fotográfica brinda, sobre todo, la experiencia de una espectral resurrección de un mundo, de una mirada y de una vida.

Porque, sin duda, tras su sonrisa simpática hay el acto espléndido y silencioso de un nigromante. Durandin es un mago que vino de Francia trayendo bajo el brazo el truco más célebre de su época, el último grito de la moda en materia de artilugios y encantamientos: la fotografía. Después de su muerte, la familia conservó cuidadosamente su archivo y hoy, gracias a ella, al Fondart, al Centro de Patrimonio Fotográfico y otras instituciones, Durandin y su mundo reviven, más de 50 años después.

Quizás son los buenos artistas los únicos que han logrado descubrir la manera de salvarse (y de algún modo, vengarse) del peor tirano de todos, el tiempo, inventando un mundo dentro del cual se incluyen y, en la medida de lo posible, se esconden. Vale la pena conocer al simpático Durandin.

2 Comentarios publicados
Posteado por:
UBERLINDA ADRIANA SANTANDER SOTO
16/05/2009 22:17
[ N° 1 ]

¿quien fiscaliza a los srs.fiscales cuando deben hacer investigaciones.¿porque en este caso el sr.chamorro{angol}sugere a los ´supuestos culpables lo que deben decir para fascilitar su trabajo .ahorrar tiempo y determinar caso cerrado y es mas ya lo tiene resuelto y espera el plazo para publicar publicar su veredicto.¿porque aun se sigue encubriendo amilitares'.{parte de este caso}.

Posteado por:
roberto greenhill
23/05/2009 05:50
[ N° 2 ]

Don Pedro:
A propósito del vapor "Iberia" que trajo a Chile en 1897 al distinguido fotógrafo León Durandin Abault.
Pensé lo prolífica que fue esa época en cuanto inmigrantes europeos que llegaron a Chile entre 1883 y 1900, vía Estrecho de Magallanes, en los diferentes vapores de la "Steam Navegation Company". Por ejemplo, entre 1883 y 1890, arribaron a los alrededores de la ciudad de Victoria, Provincia de Malleco, Chile, 2703 franceses, 2600 Suizos,
1082 ingleses,
339 españoles, 65 rusos,
54 belgas, 48 italianos,
4 norteamericanos.
Toda esa gente debió comunicarse, intercambiar productos solidarizar en la atención y educación de sus hijos y en la vida cotidiana, con sus diferentes idiomas y acentos. Esa riqueza cultural se fue diluyendo con el paso del tiempo, cuentan que hace 120 años en la plaza de Victoria, principalmente los domingos se reunían las familias, que como duendes y con su mejor ropita, aparecían de entre la selva templado lluviosa, para reunirse y realizar al medio día una fugaz pero digna vida social, tan lejos y desamparados de su lejana Europa.
Todavía la vigorosa colonia Suiza, a pesar del paso del tiempo mantiene algunas de sus tradiciones en su modo de vida y su solidaridad, así también la emprendedora colonia italiana de Capitán Pastene, entre otras que se establecieron desde hace ya 130 años en la Región de la Araucanía y que ahora son también parte de la sociedad chilena.
Algunos colonos pudieron viajar a Europa para visitar sus antiguos pagos y familia, en tren llegaban a Valparaíso desde el sur y en su breve estadía en el Puerto, esperando el zarpe, se fotografiaban con sus mejores trajes en el "estudio fotográfico" de "J. R. Navarro Martínez" Condell 42; entre otros imagino.
Observo algunas de esas fotos y pienso, pueden parecerse a las de la exposición que usted comenta, desde luego tienen algo en común, que es haber recogido instantes de ese tiempo.

Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

Hermógenes se despide: "Mi alegría ya viene"

2117 comentarios

Página en blanco

1355 comentarios

Y ahora... el verdadero Allende

980 comentarios

Los dueños de Chile en acción

944 comentarios

Más Gobierno, menos Patria

921 comentarios

Aunque es de noche

786 comentarios

Los más recientes

Situación en Facultad de Derecho

1 comentarios

Medidas pro empleo

1 comentarios

La Iglesia y los empresarios II

4 comentarios

La Iglesia y los empresarios I

2 comentarios

¿Más "defensa" laboral?

3 comentarios

Misión profesional de la universidad

0 comentarios

Entre Evo y Alan

2 comentarios