Francisca Dussaillant L.
Centro de Estudios Públicos
Los académicos de la Universidad de Chicago Richard Thaler y Cass Sunstein publicaron en 2008 un libro que ha tenido gran acogida en el mundo político debido a las potenciales y novedosas aplicaciones de políticas públicas que surgen a partir de sus análisis. Estos autores recogen en su obra una larga serie de trabajos académicos que se han dedicado a analizar lo que en la jerga económica se ha llamado “anomalías”. Estas anomalías corresponden a características del comportamiento humano que son muy difíciles de explicar con el modelo económico tradicional de agentes perfectamente racionales.
Los autores explican que los seres humanos, al hacer elecciones relativas al consumo, somos sensibles al ordenamiento en el que se nos presentan las opciones. El típico ejemplo que entregan es el de los comedores estilo buffet, en que los comensales elegirán comida más o menos sana según la posición en que se ponga, por ejemplo, la ensalada. Esto se contradice con un modelo en el que los individuos ven todas las posibilidades disponibles y eligen el conjunto de comida que más les satisface (ya que el costo de estirar un poco más la mano para alcanzar la ensalada no debiera ser demasiado alto).
Otro ejemplo que entregan es el de las alternativas por omisión o defaults. Diversos estudios han mostrado el enorme poder que éstas tienen en las decisiones de los individuos. Da la impresión que el comportamiento de las personas tuviera una cierta inercia, de manera que en muchos casos nos quedamos con la alternativa preestablecida aun cuando existan otras mejores que podemos elegir con relativa facilidad. Ejemplos de cómo cambia el comportamiento de las personas frente a diversas alternativas de omisión se encuentran en estudios sobre elección de seguros de salud o en estudios sobre donación de órganos: el número de donantes aumenta enormemente cuando las personas en vez de tener que marcar la opción “soy donante” se ven forzados a marcar la opción “yo no soy donante” (donde, en ambos casos, no marcar nada significa acogerse a la alternativa omitida).
Los académicos Sunstein y Thaler proponen, desde el punto de vista de políticas públicas, actuar como “paternalistas libertarios”, es decir, manipular el ordenamiento de las opciones (y las alternativas por omisión) de manera de optimizar el bienestar social, pero siempre dejando todas las opciones abiertas, es decir, sin coartar la libertad de los individuos.
Esta idea parece estar comenzando a influir en el debate en Chile. Un ejemplo de ello es la propuesta que se está haciendo de sindicalización automática. Ésta, en palabras simples, consiste en que todo nuevo trabajador en una empresa se considerará como miembro del sindicato a no ser que éste exprese explícitamente su interés por desafiliarse. Este tipo de proposiciones demuestra la peligrosidad del paternalismo libertario mal entendido y, sobre todo, de la idea de que es posible en todos los casos determinar cuál es la alternativa que maximiza el interés del país (y no el de un grupo de interés o la reputación del gobernante). La verdad es que en muchos casos no podemos determinar la alternativa óptima y, por tanto, la que debemos utilizar como alternativa por omisión o default. Así parece ocurrir en materia de sindicalización.
En las últimas décadas ha caído la tasa de sindicalización en las más diversas regiones del mundo y bajo distintos regímenes laborales. Ello no puede ser casualidad y lo más probable es que sea el resultado de una creciente competencia global que reduce las rentas que han sido tradicionalmente el objeto legítimo de negociación entre empleadores y sindicatos. Eso sugiere que la alternativa por omisión óptima depende de las circunstancias en las que se desenvuelven los distintos sectores productivos y las empresas específicas. La sindicalización automática no es, entonces, una alternativa por omisión que se pueda considerar a priori como óptima. Si se opta por este camino, se corre el riesgo de reducir de manera permanente la demanda por trabajo.
Hay, entonces, casos en que es incorrecto utilizar este enfoque. La insistencia en usarlo en estas circunstancias tendría orígenes ideológicos antes que técnicos. En otras palabras, en esos casos la elección de la alternativa por omisión no estaría iluminada por el conocimiento que se ha ido acumulando en el tiempo en investigaciones y análisis de políticas ocurridos en nuestro país y en el resto del mundo, sino por consideraciones a las preferencias de grupos particulares que no necesariamente representan lo que le conviene al país. Éstas son las que parecen estar detrás de quienes proponen la sindicalización automática.
Si nuestros gobernantes van a utilizar el conocimiento adquirido a través de años de estudio de “anomalías”, sólo deben hacerlo cuando es evidente la alternativa por omisión que eleva el bienestar social. Utilizarlo de manera comprehensiva para defender diversas políticas es un error que puede tener consecuencias insospechadas para el propósito que se aspira a alcanzar o para alguna otra dimensión que es de interés para los gobiernos.
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Posteado por: René González G. 02/09/2009 10:59 [ N° 1 ] |
En Chile, las políticas de la dictadura propuestas por José Piñera fueron impresionamente efectivas para destruir el movimiento de los trabajadores. Hoy a menos sindicalizados que en los años 70. La sindicalización automática es un avance, como la inscripción automática en los registros electorales. La libertad es relativa cuando se pretende al bien común (si no, ¿podrían expplicar por qué la afiliación a las AFP es obligatoria, sin posibilidad de elegir otro sistema?). Lo mismo pasa en las organizaciones sindicales. Sin embargo, la autora, recuerda la permanente amenaza de los empleadores a no contratar si las condiciones no les permite el lucro esperado. Con ello, el miedo a perder el trabajo cuando los empleadores se sienten perjudicados por las leyes laborales, seguirá coaccionando al mundo de los trabajadores, constituyéndose, los empleadores, en un nuevo poder fáctico. Cuando la política se rinde al capital, suceden cosas extrañas. ¿Qué sucedería en un posible gobierno de Piñera? Hermano del otro. |
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Posteado por: sr oreste assereto 02/09/2009 11:05 [ N° 2 ] |
El tema no es el mayor o menor % de sindicalizacion. El problema es que los sindicatos todavia piensas en una estructura industrial de las grandes industrias siderurgicas y mecanicas del siglo 19. Siguen insistiendo en los aumentos parejos para todo el mundo del sueldo base. |
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Posteado por: Eduardo Araneda Caviedes 02/09/2009 11:21 [ N° 3 ] |
Dejadnos con las enseñanzas de Recabarren Mejor sobre el Sindicalismo... El es Chileno y no un yanqui colonizado mental. |
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Posteado por: Roberto Finat Díaz 02/09/2009 13:28 [ N° 4 ] |
"Vade retro satana". |
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Posteado por: Maximiliano Silva Correa 02/09/2009 14:09 [ N° 5 ] |
¿Por qué es negativo que los trabajadores se sindicalicen? |
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Posteado por: Domingo Gabriel Banfi 02/09/2009 14:22 [ N° 6 ] |
Un sindicalismo sano, en que los trabajadores se incorporen (automáticamente o no) para perseguir equiparar el poder existente en manos de los empresarios, es no solo necesario, sino indispensable para la buena marcha de la empresa y el bienestar de los trabajadores. Los que dirigen la empresa son los representantes de los dueños que en muchos casos son accionistas y se “incorporan” a la empresa automáticamente. Los trabajadores de la empresa, en el momento de ser contratados, también se “incorporan” a la empresa en la calidad de trabajadores con el fin de ganar sus sustentos y junto a los dueños y sus representantes: El Directorio de la empresa, tienen un objetivo común, cual es hacer funcionar la empresa con éxito y mantener su viabilidad indefinida. El sindicalismo confrontacional politizado marxista está caduco. Ahora se necesita un sindicalismo inteligente, con conocimientos y capacidad de negociar de igual a igual dentro del marco de las negociaciones colectivas, persiguiendo intereses estrictamente laborales al margen de la política partidista. La membrecía de los trabajadores en el sindicato debería ser obligatoria para poder equiparar poder de negociación. |
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Posteado por: Jaime Torres Espinosa 02/09/2009 15:31 [ N° 7 ] |
Sra. Dussaillant |
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Posteado por: Domingo Gabriel Banfi 02/09/2009 15:57 [ N° 8 ] |
¿Pero señor Torres usted no propone que los accionistas de una S.A. negocien individualmente con el sindicato? Su primera propuesta, que los sindicatos contraten negociadores profesionales, me parece muy interesante y me parece que se debería considerar. Pero el sine qua non de cualquiera negociación exitosa es que ambas partes tengan igualdad de fuerza negociadora. La membrecía voluntaria erosiona el poder negociador de los sindicatos. |
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Posteado por: Jaime Torres Espinosa 02/09/2009 16:41 [ N° 9 ] |
Sr. Banfi |
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Posteado por: Domingo Gabriel Banfi 02/09/2009 17:02 [ N° 10 ] |
Sr. Torres A mi me parece que tanto la movilidad como la flexibilidad son temas que requieren un estudio y acción legislativa y pronto. En cuanto al tema de sindicalización automática, que obviamente persigue tener sindicatos con capacidad negociadora (de verdad) me parece que la negociación colectiva inteligente puede producir escalas de compensación mixtas, en que parte de aumentos de remuneraciones (acompañados de aumentos de productividad) sean estructurales y que además se cree un fondo para ser distribuido de acuerdo con desempeño individual, repartido por paneles mixtos compuestos por mandos medios, por parte de la empresa y empleados con suficiente experiencia y antigüedad, por parte de los trabajadores. |
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Posteado por: Jaime Torres Espinosa 02/09/2009 17:33 [ N° 11 ] |
Sr. Banfi |
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