La era de la fotografía y del celuloide nos ha traído una experiencia existencial nueva en la humanidad: la de ver con vida, por lo general lozana, a quienes ya no están. El arte nos ha hablado desde siempre acerca de esta mirada del hombre hacia lo ido, incluso cuando no sabían que era arte, sino que expresión del alma. La fotografía -que siempre ha sido también un arte, aunque con fronteras muy difusas- nos ha dado la ilusión de "estar allí", ver las cosas como se supone que realmente son, lo que se nos intensifica con la llegada hace ya más de un siglo del cine y del movimiento del pasado en "tiempo real". Esto hace que también el contemplar fotografías y películas de escenas no ficticias de tiempos cercanos y a la vez remotos constituya todo un arte, de eso que pocas veces trabajamos como tal, aplicando deleite, diligencia, compenetración, curiosidad por el hecho real tras la imagen. Y al final, ¿qué nos dicen las personas tras las fotos?
Amistades me han hecho llegar por internet un link con un documental de escenas más o menos corrientes de Chile de 1937. Quizás sea el más antiguo que se conserve en color. Mientras las fotos periodísticas de esa época tienden a ser muy esquemáticas, casi dibujos en los que se desdibuja la persona, en este caso se nos aparecen con un frescor que nos hace ver a esa gente casi como si fueran nuestros contemporáneos -que es la definición del conocimiento histórico-. Para mí, este documental adolece de la limitación de ser "en technicolor" según se decía antes. La profundidad psicológica en personas y paisajes culturales (la Alameda, el puerto de Valparaíso) emerge provista de contornos mucho más expresivos en el blanco y negro, como lo vemos en las buenas películas de aquellos años que han sido depuradas en las últimas décadas. Hace poco pude ver un largo documental sobre la vida cotidiana en Berlín en los años 1920. Casi en su totalidad son tomas espontáneas, particularmente escenas de niños y de tráficos humano, automovilístico y ferroviario de la ciudad. No es avaro al dejar que observemos detenidamente la clara expresión de quienes aciertan a caer bajo los lentes de la cámara, lo que hace del documental un testimonio sobre personas.
Como en las buenas fotografías en blanco y negro, nos acercamos a las personas como si estuvieran con nosotros. Es una sensación extraña, ya que por vivaz y profundas que sean, de todas maneras las recubre la pátina invisible de la desaparición. Presencia y ausencia constituyen las sensaciones que combaten entre sí ante estas imágenes, ya sea en las nítidas fotos de nuestros ya añosos álbumes o en "Casablanca", "A la hora señalada" o la ya hace más de tres décadas fallecida "Gilda". Es que de quienes allí aparecen, con pocas excepciones, todos han peregrinado a la tierra de nunca jamás.
Mas si fue así, ¿no querría decir que su presencia temporal fue un invento, una "construcción sociocultural de la realidad", según está en boga afirmarlo? De alguna manera, la ausencia total insinúa que la presencia de otrora, cuando la persona (Gilda/Rita o nuestros deudos) vivía, constituyó pura fantasía, aunque provista de placenteras sensaciones de materialidad. Al llegar a ese punto, se recuerda a Dostoievski ("Si Dios no existe, todo está permitido"), con todo lo que ello significa para el creyente y el no creyente, y para el que duda (la sociedad moderna). Afirmación radical, con la que es posible reiniciar el camino hacia la apertura a lo inacabado, ante la zozobra que nos impone la conciencia de la muerte. La fotografía en blanco y negro se suma a la pintura retratista para acariciar la esperanza de que lo que vivió era más que la vida percibida por nuestros sentidos.
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Posteado por: jose mendez reqito 22/02/2011 10:15 [ N° 1 ] |
Estoy absolutamente de acuerdo con su blog. La manipulación informativa que nos ofrecen nos hace vivir otra realidad. En este blog se nos enseñan a prepararnos para luchar contra esa desinformación. http://esppolitica.blogspot.com/ |
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Posteado por: Nicolas Francisco Ortiz Gonzalez 22/02/2011 10:17 [ N° 2 ] |
hola fernando, tengo 27 años y vi ese documental hace unos meses atras, tu descripcion es muy acertada respecto a la sensacion de ver en la cotidianidad personas que seguramente estan muertas. La conciencia de la muerte...quizas otras personas no reflexionaron sobre la muerte al ver el documental, quizas compararon estilos de vida, buscaron las 7 diferencias, etc. lo que nos hace reflexionar es volver a ver, con otros ojos, ver otra vez el "cine" o el registro como el movimiento del pasado. en tiempos de mediatizacion compulsiva es casi natural no sorprenderse ante el movimiento. saludos |
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Posteado por: Sergio Guerra Guerra 22/02/2011 13:02 [ N° 3 ] |
Es un hermoso panegírico hacia la fotografía. Sobre todo aquella en blanco y negro. Esas que tuvimos que capturar con una cámara de "cajón", esa que teníamos que sostener cuidadosamente en nuestras manos, mientras hacíamos equilibrios sobre un poste, un árbol, una roca sobre la rompiente del mar o junto a un despeñadero en la montaña, para poder captar esa imagen en un plano más cercano y más ilustrativo de lo queríamos dejar impreso luego en una papel con bordes recortados. Esas fotografías están llena de significado y no se porqué mientras màs antiguas son, más vida manifiestan poseer. Gracias Don Joaquín por su evocación. |
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Posteado por: Herman Aguirre Ayala 22/02/2011 15:45 [ N° 4 ] |
Solo el olvido es la muerte. |
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Posteado por: claudio domingo trujillo correa 22/02/2011 20:23 [ N° 5 ] |
En 1980 en el Instituto de Historia de la UCV,durante el curso Europa de Entreguerras, en una de las clases, usted nos introdujo al espiritu de la epoca haciendo un analisis de la novela de Giorgio Bassani, El Jardin de los Finzi Contini. La lei avidamente, pero en blanco y negro. Extrañamente, esos personajes , los Finzi Contini,y |
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Posteado por: José Albino Vargas Rosas 22/02/2011 22:13 [ N° 6 ] |
Làstima que el universo segùn los cientìficos tiene aproximadamente 6000 millones de años de antiguedad y nosotros con dificultad llegamos a los 80 años de vida.Mi tatarabuela vino de Alemania a colonizar las tierras del sur y mi tatarabuelo materno de Sevilla,España.Lamentablemente no tengo fotos de ellos ya que en su època èstas no existìan y desconozco la ubicaciòn de sus tumbas.Llegaron por 1850, es decir hace sòlo 161 años atràs.¿Què son 160 años en 6 mil millones?.¿Quièn se acordarà de mì en 160 años màs?...vivimos una breve existencia y un recuerdo aùn màs breve, pràcticamente insignificante en èste mundo materialista y salvaje.Lo suyo es muy romàntico, pero para serle franco lo que consideramos como muy importante en nuestras vidas para el todo no es nada.Contestando a su pregunta:¿Vive?...por supuesto que no. |
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Posteado por: Gonzalo A. Quezada Alvarez 23/02/2011 00:08 [ N° 7 ] |
Joaquín, el viejo y querido Atahualpa Yupanqui decía, porque si uno canta coplas de amor de potros de domador del cielo y las estrellas, dicen que cosa más linda si canta que es un primor. Pero uno que es fierro por ahi se larga opinando, el pobre se va acercando con las orejas alerta, el rico vicha la puerta y se aleja reculando. Cualquiera diría que un académico está para discutir cosas de fondo, problemas sociales, pero enfin el que no nace para trompo, se queda de cuerda. |
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