Roberto Ampuero
Jueves 17 de Noviembre de 2011
Memorias de monseñor


Roberto-Ampuero.jpg

No abunda en Chile la escritura de memorias. Tampoco la lectura de ellas. A diferencia de lo que ocurre en Alemania o Estados Unidos, pocos se animan aquí a publicar el relato de su existencia y pocos se interesan en leer narraciones semejantes. El vértigo de la modernidad y la presión de las redes sociales nos obligan cada vez más a concentrarnos en un presente que exige respuestas inmediatas y se insinúa como única experiencia disponible. Así como nuestras frases se simplifican para conquistar audiencias o calzar en pantallas electrónicas, así se esquematiza la reflexión sobre el pasado. El pasado ya no cuenta. Todo comienza ahora. Escribimos la primera página de un primer tomo. Somos Cristóbal Colón: la historia comienza con nuestro arribo. Y si se mira hacia atrás es para justificar convicciones actuales, no para indagar, dudar, cuestionar o aprender. Eludimos la historia, pues nos recuerda cuán difícil es manejar la tensión entre tradición y renovación, entre continuidad y ruptura. Eludiendo la mirada retrospectiva, uno es infalible: puede afirmar que siempre ha pensado tal como piensa, que no cambió ni rectificó con los años, que la razón le asiste desde la cuna.

Traigo esto a colación tras leer "Un obispo en tiempos de cambio", magnífico libro en que los académicos de la Universidad Finis Terrae Álvaro Góngora y Marcela Aguilar conversan con monseñor Bernardino Piñera, quien, con 96 años, ha sido testigo privilegiado de la historia. El ex presidente de la Conferencia Episcopal, reconocido por su labor pastoral en sectores populares, vive hoy en el hogar de acogida de las Hermanitas de los Pobres, de calle San Pablo, en Santiago. Varios aspectos destacan en el libro. De partida: la modestia con que el religioso examina el devenir histórico en momentos en que muchos se pasean portando bajo el brazo pócimas para todos los males del planeta. También es notable su idea de que, como Chile ya no es fundamentalmente católico, la Iglesia debería "hacer un gran esfuerzo de renovación de sus planteamientos, de su lenguaje, para ser oída y respetada en el mundo de hoy". El religioso estima que tal vez no es del todo negativo que la Iglesia Católica tenga hoy menos relevancia: "Quizás, la Iglesia tenía una influencia que no era la que le correspondía, a lo mejor hay que evitar que la Iglesia influencie en los que no son de la Iglesia porque le toman antipatía".

Nacido y criado en París, a monseñor lo impactó negativamente la inequidad social que halló al arribar a Chile como adolescente. Esa experiencia y el mensaje social del sacerdote Manuel Larraín, del Papa Juan XXIII y Alberto Hurtado lo convirtieron en pastor orientado a la comunidad eclesial de base. Su formación como médico y luego como seminarista le permitieron, además, abordar la relación entre ciencia y fe, examinar el desconocimiento mutuo entre el mundo católico y agnóstico, y promover la tolerancia y comprensión entre ambos. Piñera estima que aún laten demasiados prejuicios mutuos para instalar una colaboración intensa en beneficio del país, y recuerda que tanto la teología de la liberación como la defensa de los derechos humanos bajo el régimen militar contribuyeron a que la Iglesia, que debe ser capaz siempre de mediar, y los partidos de izquierda se encontrasen en el ámbito obrero, campesino y popular. La fuerza del libro radica en que no es una historia oficial, sino una versión fresca y personal del Chile de las últimas nueve décadas, una que emana de haber experimentado en carne propia etapas cruciales desde una perspectiva única. La conversación profunda, donde no siempre campean certezas, está salpicada de humor e inéditas observaciones sobre líderes políticos, entre ellos Eduardo Frei padre, Salvador Allende y Augusto Pinochet, así como de los mandatarios post 1990. Es un gran testimonio para mejor comprender el Chile en estos tiempos de cambio.

8 Comentarios publicados
Posteado por:
HERNAN SAEZ IGLESIAS
17/11/2011 09:23
[ N° 1 ]

Un obispo como los que ya no tenemos: con mirada pastoral y afán de Bien Común, propio de una Iglesia que casi ya no es.
Suerte para los chilenos que los contubernios Karadima-Solano y otros nuncios no alcanzaro a vetar su cargo episcopal. También hubiera que agregar al tributo de estos ejemplares cristianos al Cardenal Silva Henríquez, Mons. Santos, Mons. Fernando Ariztía, Mons Manuel Larraín
Con ellos jamás se hubiera tolerado la degradación del Canal TV13, hasta su oscura e inexplicable degradación en el Imperio Luksic . Menos la vaguedad actual frente al escándalo de una educación sistemáticamente atentatoria contra el Bien Común.
Lo que hoy día tenemos en la Iglesia no hace más que hacernos rememorar, con nostalgia y una cierta frustración, un digno y cristiano pasado. De verdad.

Posteado por:
Herman Aguirre Ayala
17/11/2011 09:30
[ N° 2 ]

Cuando don Bernardino llega a Chile a inicios del SXX, no gobernaba ni habia gobernado ningún socialista en Chile, y este era un pais pauperrimo.Y un mensaje por si ve a don bernardino, que vayan al cementerio en La Serena a ponerle flores a sus antepasados, la tumba da lastima

Posteado por:
carlos domeyko vigneaux
17/11/2011 10:04
[ N° 3 ]

Una posibilidad en un millón se me esta dando ahora con respecto al comentario del columnista, cuando dice: “”el vertigo de la modernidad y la presion de las redes sociales……”” etc etc
Por qué lo anterior? Sin pretender nada de nada se trata solo de una ecuación matemática, ya que estoy terminando de reeler uno de los tomos en busca del tiempo perdido de marcel proust. Sería justo el contrapunto del académico don roberto ampuero.
Carlos domeyko vigneaux

Posteado por:
Roberto Finat Díaz
17/11/2011 10:51
[ N° 4 ]

Debe ser un santo. Seguro que, fruto de sus oraciones, tenemos este espléndido presidente y, antes, tuvimos a José Piñera el que entregó el agua y los minerales al Gran Capital Extranjero. Por favor, que no siga rezando o que aprenda a rezar.

Posteado por:
lisandro contreras radic
17/11/2011 11:09
[ N° 5 ]

Que monseñor hable con su sobrinito y le diga que las promesas se cumplen, sí o sí.

Posteado por:
S. Pérez P.
17/11/2011 12:48
[ N° 6 ]

Una vez más estimado Roberto, lo felicito por su análisis del libro de Monseñor Bernardino Piñera, que me obliga a buscarlo y leerlo, y esencialmente, al análisis de la realidad que hoy vivimos, considerando nuestra historia pasada, que muchos tratan de olvidar y menos considerar.

Posteado por:
Alejandro Arce
24/11/2011 13:48
[ N° 7 ]

Don Roberto, su columna me motiva a leer la obra sobre Bernardino Piñera. Gracias por su aporte.

Me encanta leer memorias y estoy de acuerdo en que en Chile hacen falta.

De hecho, le agradezco las suyas y creo que debe haber vivido las penas del infierno, en agresiòn, desde el bando rojo/verde-olivo.

Actualmente estoy en las de Gabriel Valdès y espero con impaciencia las de Patricio Aylwin. Tengo "ahì" las de Gonzalez Videla, que le escamoteè a un familiar...

Màs aùn, la curiosidad me picò despuès del escàndalo Krassnoff. Yo ni siquiera sabìa que existiera tal libro. Pretendo leerlo. Creo que justamente este escàndalo puede convertirlo en un èxito de ventas. Algunos aficionados a las teorìas conspiracionales podrìan elucubrar que ese era precisamente el efecto buscado por Labbè, y la izquierda pisò el palito...

Si bien soy - y seguirè siendo - votante de derecha y fui un opositor bien definido contra Allende, tambièn votè por el "No", con lo cual me lloviò materia fecal de una parte importante de mi familia, especialmente polìtica.

Invito a mis compatriotas a leer "de todo", controlando la indignaciòn. No es nada fàcil (ni barato), pero...fìjense que se puede...y creo que nos saca un poco de la polarizaciòn...

Posteado por:
Guillermo Viveros T.
11/12/2011 20:07
[ N° 8 ]


Hace pocos meses, Hermógenes Perez de Arce hacía las siguientes interesantes reflexiones:

...
"Yo calculo que le estamos regalando al extremismo marxista más de 200 millones de dólares al año, a título de todas las indemnizaciones y pensiones que se les dan ¡por haberles impedido tomarse el poder por las armas!

Esto ha sido un intolerable abuso a costa de las arcas fiscales chilenas.

¿Cuánto le costó al país tener que movilizar a sus fuerzas armadas para impedir el golpe totalitario que estaba listo en 1973?

La mayoría democrática las convocó mediante el Acuerdo de la Cámara de 22 de agosto de 1973, y las fuerzas armadas acudieron al llamado e impidieron el golpe totalitario.

¿Y después? El país, en lugar de cobrarles el costo de la intentona, tiene que indemnizarlos porque no les resultó.

Pues, como dijo Eduardo Frei Montalva en octubre de 1973:
"El marxismo, con conocimiento de Salvador Allende y acaso por instigación de Salvador Allende, había introducido en Chile innumerables arsenales...
Los militares han salvado a Chile y a todos nosotros..." ("El Mercurio", 12 de octubre de 1973).

Y su correligionario Patricio Aylwin decía, en la misma época:

"La verdad es que la acción de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros no vino a ser sino una medida preventiva que se anticipó a un autogolpe de Estado que, con ayuda de milicias armadas con enorme poder militar... habrían consumado una dictadura comunista". ("La Prensa", 19 de octubre de 1973).

¿Cuánto le costó a nuestro país derrotar esa asonada totalitaria?

Una lucha de años, cuyo costo económico ascendió, seguramente, a muchos miles de millones de dólares.

Y esa "deuda histórica" ¿se la cobra Chile al comunismo y a la extrema izquierda?

Al contrario, ¡les paga! Miles de millones de dólares como "indemnizaciones" por haberles frustrado su proyecto de establecer un régimen totalitario".
...

¿Cuándo llegará un gobierno que realmente haga pagar a la extrema izquierda la enorme deuda histórica que tiene con Chile?

O, por lo menos:

¿hasta cuándo les vamos a seguir pagando lo que deberíamos cobrarles?
...

Para reflexionar...!


Email Contraseña

Archivo

      Mayo 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Los más comentados

Krassnoff, lecciones de nuestro pasado reciente

824 comentarios

¿Cómo murió Allende?

655 comentarios

Pinochet educó a la Concertación

465 comentarios

Soy un bien de consumo

465 comentarios

¿Miserables por hacerlo bien?

459 comentarios

Leyes, plata, ideologías y profesores

447 comentarios

PC: de la exclusión a la exclusión

443 comentarios

Los más recientes

Política y principios II

5 comentarios

Un tributo a lo pequeño

3 comentarios

Condena a Garzón

116 comentarios

Sanhattan

13 comentarios

Reducción a las emisiones de carbono: ¿Un obstáculo al desarrollo eléctrico?

16 comentarios

Política y principios I

24 comentarios

En la sombra de los palos borrachos

37 comentarios



  • Blogs de Revistas