
Los cambios de año nos enseñan humildad. Nos recuerdan lo limitados que somos. Lo perdidos que estamos ante el futuro. Basta con acordarnos del último día del 2010: ¿qué lográbamos prever de lo que iba a ocurrir en el 2011? Casi nada. Una y otra vez los acontecimientos del año nos tomaron de sorpresa. Es así siempre.
Me lo digo mientras escribo en un café frente a la marina del Gouna, un balneario en el Mar Rojo, donde hemos llegado para constatar cómo y cuánto han crecido Talia e Inés, mis dos nietas egipcias. En el lejano horizonte está la punta de la península del Sinaí, y hacia el sureste, la costa de Arabia Saudita. De hecho desde un puerto al sur del Gouna, salen los barcos con los peregrinos que cumplen con su obligación de visitar La Meca.
¿Quién en el Gouna, hace 12 meses, se imaginaba la irrupción que iba a ocurrir tan pocos días más tarde en la Plaza Tahrir? Fue el primer gran acontecimiento inesperado del año. Después vino el tsunami de Japón, y a mediados del año, una crisis profunda en Europa. Y en Chile, las protestas estudiantiles. ¿Quién las predijo?
Tal vez lo más importante del 2011 fue el hecho de que, después de un 2010 promisorio, la economía mundial tendiera de nuevo a estancarse, de manera que, vistas ahora, las economías de Estados Unidos y Europa llevan ya tres años sin realmente recuperarse de la recesión que irrumpió en 2008. Tres años es mucho. En España no es sólo que casi la mitad de los jóvenes no tienen trabajo: no lo han tenido en todo ese tiempo, lo que, a esa edad, es una eternidad. Si bien en números menos extravagantes, pasa algo parecido en otros países europeos, y en Estados Unidos. Con razón, entonces, tanto malestar. Con razón los indignados. Con razón el desprestigio de los políticos, porque parecen ni saber cómo gobernar. Con razón el desprestigio de los economistas, porque casi ninguno previó la crisis del 2008. Con razón el de tantos otros expertos de todo tipo.
Con la humildad que nos corresponde en esta época del año, los que nos creemos expertos en algo deberíamos, en el fondo, admitir que nos equivocamos en nuestras predicciones casi siempre. Cuando todo va bien, a nadie le importa. Pero cuando hay crisis, esas equivocaciones producen rabia, y la gente deja de creer en cualquiera que pretenda saber más. Cualquiera que tenga poder se vuelve sospechoso, y por eso caen gobiernos. Lo bueno es que frente a tanto rechazo, las élites están obligadas a renovarse. Lo malo es que mientras tanto, se desploman los referentes más sólidos, y la sociedad propende a la anarquía. Son momentos en que hay que cuidar a los países.
¿Qué sorpresas nos brindará el 2012? Desde el Gouna, el futuro de Egipto se ve muy incierto, tras los triunfos electorales de los islamistas. Mirando de reojo hacia la costa de Arabia Saudita, con su dictadura integrista, los coptos se preguntan hasta cuándo van a poder practicar su religión, y los musulmanes liberales, hasta cuándo van a poder tomar vino o verles la cara a las mujeres. El temor a una dictadura islámica es muy entendible, porque por su naturaleza, es el tipo de dictadura que se mete en la vida íntima de las personas, en sus costumbres más personales, a diferencia de una como la soviética, que se concentraba en quehaceres políticos y económicos.
En cuanto al resto del mundo, no sabemos, claro, dónde caerán los desastres naturales. Pero tampoco tenemos mucha capacidad de predicción política o económica. ¿Se arreglarán Europa y Estados Unidos? ¿Se desplomará el milagro chino? ¿Dónde se dará la próxima erupción geopolítica? ¿Otra vez en Medio Oriente, o en Asia? El 2011 lo veíamos venir con un optimismo que resultó ser equivocado. Ojalá lo sea también el pesimismo con que uno tiende a esperar el 2012.
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Posteado por: cristian gallegos díaz 30/12/2011 09:48 [ N° 1 ] |
Admirable, David. Tienes familiares en todas partes del mundo y en todas las épocas para conversar: tíos en Qumran para comentar sobre la relación de los escritos del mar muerto y las fluctuaciones de la bolsa de Londres; sobrinos en Alejandría para demostrarnos que perdimos buenas recetas de cocina antigua en el incendio aquel; primos y primas en Tayikistan para ilustrarnos los hermosos velos de colores de la insurgencia islamita. Marco Polo nunca recorrió tanto... Bromas aparte.Comparto tu preocupación. Mientras más informado se está, menos optimista nos encontramos, aunque un dejo de esperanza siempre es loable. Tengo la sensación de que el sistema capitalista mundial se desliza peligrosamente hacia un cosmos barbárico. Ojalá que nos equivoquemos rotundamente en nuestras apreciaciones. (Si pasas por la muralla, agradecería que me trajeras un buen trozo: necesito razones "de peso" para explicarle a mi suegra que necesita imperiosamente usar velo...). |
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Posteado por: Jorge Roberto Mihovilovic Suarez 30/12/2011 10:08 [ N° 2 ] |
"Los que nos creemos expertos en algo.."(sic) |
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Posteado por: sr oreste assereto 30/12/2011 10:33 [ N° 3 ] |
Prevision: El medio Oriente y Rusia van a tener violencia y quizas cambios de gobierno.Pero no habra ni democracia ni un nuevo orden. |
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Posteado por: Jorge Roberto Mentirosovich Juárez 30/12/2011 10:50 [ N° 4 ] |
La "expertise" la tenemos nosotros. |
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Posteado por: Nora María Kaufmann Johnson 30/12/2011 11:07 [ N° 5 ] |
Señor Gallagher: Pareciera que está tomando algo más fuerte que café en el balneario de Gouna: ¿Qué tiene que ver la crisis del 2008 con el velo de las mujeres? ¿Cómo que “casi” nadie previó la crisis del 2008 que nunca se solucionó y ahora ya estamos cayendo a mayor profundidad? Las culturas de otros países debemos respetarlas, nosotros somos los equivocados al preocuparnos o pretender cambiarlas. Usted dice que debemos ser humildes y reconocer las equivocaciones pero insiste en inquietarnos con un discurso que a nadie convence por lo irrelevante. Se parece mucho a las cuentas públicas de los políticos. Joseph Stiglitz ganó el Nobel de Economía el 2001 con enunciados totalmente opuestos a Milton Friedman y su modelo neoliberal tan obsoleto como el comunismo, que tiene al mundo de rodillas viviendo del crédito y todo el dinero en poder de los bancos. Los países debemos cuidarlos, totalmente de acuerdo, pero eso ocurrirá cuándo ahorremos y produzcamos como antes. Las economías de papel basadas en el fraude, la especulación y la usura se desmoronan, lamentablemente tardíos sus deseos de cambios en las elites. |
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Posteado por: Eduardo Llanos Melussa 30/12/2011 11:19 [ N° 6 ] |
De acuerdo, pero al menos admitamos algo: cualquiera puede predecir que los abusos no pueden durar eternamente, pues provocan un malestar que se va intensificando y que naturalmente busca válvulas de escape. |
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Posteado por: Roberto Raiman Colipan 30/12/2011 17:24 [ N° 7 ] |
Don Jorge Mihovilovic “"Los que nos creemos expertos en algo.."(sic) Don David no hace mención ni deja entrever en qué es experto, razón por la cual solo quien estime ser un lector de la mente está en condiciones de calificarlo. Por cierto, la suya sí es exacerbada pretensión. |
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Posteado por: Roberto Raiman Colipan 30/12/2011 17:30 [ N° 8 ] |
Tal vez el 2012 sepamos qué hay, en el fondo, tras “los indignados”, inequívoca señal, esto último, de un malestar social que empleando diversos estandartes ( lo económico, lo moral, la desigualdad, los derechos humanos, etc.) les excede. |
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Posteado por: maritza fuentes rodriguez 09/01/2012 14:07 [ N° 9 ] |
Fuera de la exclavitud marxista hay otro mundo,DIOS.- |
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