Loreley Gaffoglio
LA NACIÓN, Argentina
El que destila un odio visceral y se regodea con la humillación del otro, el que avasalla al semejante, el que busca manipular con mentiras, el que agrede innecesariamente y desvaloriza al otro para sentirse bien él, el que daña con intención sin jamás proponer una reparación, el que incomoda con sus imposturas, el envidioso de todo lo ajeno y el que urde los problemas para acercar luego sus soluciones.
La nómina de personas dañinas la completan el autodestructivo, el narcisista patológico, el perverso, el violento impenitente y el estafador. Se sabe que de seres nocivos está lleno el mundo, pero ¿existe realmente la gente "tóxica"?
Las neurociencias dicen que sí, que la gente "tóxica", encarnada por aquellos seres rapaces que inexorablemente perturban el bienestar ajeno y vampirizan al semejante, existe. Y endilgan a fallas químicas la irrigación de esa toxicidad. Sus conductas se traducen en patologías, y la coexistencia con ellos resulta imposible.
En el psicoanálisis y la psicología, la literatura está dividida. No obstante, ambas se inclinan por los vínculos y comportamientos "tóxicos" más que por las personas, ya que lo que es "tóxico" para unos puede ser perfectamente aceptado por otros. En todo caso, se trata de una percepción subjetiva, dicen.
Si bien no existe una cofradía donde se imponga la toxicidad, al hurgar en los perfiles nocivos sin duda que algunos políticos, aquellos que sólo buscan ser escuchados y prometen lo que saben que jamás van a cumplir, podrían encajar en ese estereotipo. Y, dentro de las relaciones de poder, los jefes desconcertantes, impredecibles o arbitrarios, los seudoemperadores de la verdad, incapaces de encomiar méritos o esfuerzos, no se escapan indemnes a la toxicidad.
"Quien mejor se ha dedicado a este tema en la historia de la filosofía es Baruch Spinoza", apunta el filósofo Tomás Abraham. "Él habla de encuentros que potencian nuestras energías y nos dan alegría, y los que las disminuyen y producen tristeza. Cuando dos cuerpos se convienen entre sí, multiplican su potencia. Y cuando no lo hacen se produce un mal encuentro, semejante a una especie de envenenamiento", explica.
Se puede cambiar
Investigadora de la vida cotidiana a través de la filosofía, Roxana Kreimer es asertiva respecto de esa categoría, popularizada por la norteamericana Lilian Glass en su best seller "Toxic people" (Gente tóxica). Allí advierte que nadie es "ciento por ciento sano, ni física ni psicológicamente; por eso, es importante atender los patrones caracterológicos y sus efectos", observa Glass. "Los comportamientos destructivos son tolerados si aparecen de manera esporádica. Pero cuando se repiten con frecuencia, contaminan las relaciones interpersonales", dice Kreimer.
"Confucio decía que si uno se topa con gente buena, debe tratar de imitarla, y si uno se topa con gente mala, debe examinarse a sí mismo", añade. Y caracteriza a la gente "tóxica" "por su falta absoluta de empatía con el otro".
Diana Cohen Agrest, doctora en filosofía y docente de la Universidad de Buenos Aires, habla de "los vínculos destructivos de los que hay que huir". Pero advierte sobre la estigmatización y la capacidad de cambio de las personas. "Los seres humanos no somos de una vez y para siempre. Estamos en constante proceso de construcción. El nombre definitivo es el del epitafio, pues sólo allí adquirimos una identidad definitiva. Mientras vivimos, se puede dejar de ser 'tóxico', como también se pueden adquirir otras características".
El filósofo Santiago Kovadloff confiesa cruzarse a menudo con este tipo de personas y rogar que en ese instante alguien en el teléfono lo libere de la situación. "Pongo el acento en los vínculos más que en las personas, porque el significado de alguien depende primordialmente de quien entable una relación con él", ejemplifica.
Y se pregunta si la gente realmente se cuestiona qué es lo que uno produce en el otro. "Yo también puedo irritar y ser muy aburrido en mi vida pública", confiesa.
Sin embargo, ubica como rasgo dominante de la toxicidad "a las personas monologadoras y autorreferenciales y a aquellos que nos aplastan". Y arremete contra los simuladores y contra aquellos vínculos cimentados a partir de una necesidad tramposa: "La de no relacionarse realmente".
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Posteado por: jeanette aros tello 15/10/2008 10:19 [ N° 1 ] |
Loreley Gaffoglio |
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Posteado por: Irmela Eckermann Ludwig 15/10/2008 11:02 [ N° 2 ] |
Buenísimo el artículo y me confieso rematadamente tóxica en relación a política y administración estatal pero, asimismo podría ser senilidad o ambas ¡qué horror! |
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Posteado por: raúl suarez sazié 15/10/2008 12:18 [ N° 3 ] |
Muy buena columna. |
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Posteado por: Claudia Martinez Belmar 15/10/2008 12:37 [ N° 4 ] |
tengo un ojo unico, me he equivocado en muy poco o casi nunca, asi que lo tengo controlado pero estos seres toxicos son capaces de enmarañar al resto envolverlos y cambiar cosas con una capacidad que asombra, y siempre son tan simpaticos que llaman la atencion tanta buena onda, y uno como los conoce queda como la persona antisocial.....son excelente actores........ |
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Posteado por: Joaquín Arduengo Naredo 15/10/2008 12:46 [ N° 5 ] |
Para mí que Lilian Glass, hizo un estudio muy detallado del Minsitro Francisco Vidal. |
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Posteado por: Sergio Andres Paredes Reyes 15/10/2008 13:00 [ N° 6 ] |
Que buena tu refleccion; claro que hay personas toxicas te puedes dar cuenta en la mayoria de los empresarios de este pais algunos no todos, viven bien sin problemas sin apuros economicos y los empleados a duras penas con el sisitema del chorreo las quiero todas pero mis empleados tiene que ser bien explotados.... |
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Posteado por: Isi Gajardo Martinez 15/10/2008 15:05 [ N° 7 ] |
Quizas todos en algun momento somos toxicos, sobre todo cuando nos encontramos con esa gente con la cual hacemos cortocircuito, yo creo que todos llevamos un demonio dentro, que de vez en cuando aflora y hace de la suya. Tambien somos angeles de vez en cuando, y cada uno siente cuando es angel o demonio. |
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Posteado por: Edgardo Badilla Gerlach 15/10/2008 16:28 [ N° 8 ] |
Tu columna me recordo de inmediato a un comentarista deportivo que vocifero cuanta maldad tenia su alma en contra de un ciclista que cometio un error de planificación en su presentación, a tal punto que repitio la columna para intentar justificar sus argumentos, incluso lo insto a que se suicidara frente a las camaras....... es mas, se parapeto con un nombre ficticio para responder a los bloguistas que estaban en oposición a sus dichos, crei por un momento que era un comportamiento antojadiso, solo hoy me doy cuenta que es realmente toxico. |
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Posteado por: Javier Ithurbisquy Laporte 15/10/2008 17:02 [ N° 9 ] |
He sido víctima de la toxicidad de algunas personas durante el último tiempo, en distintos ámbitos. Ojalá hubiera un antídoto rápido y eficaz para neutralizar el veneno que producen. A veces, este último mata a fuego lento........ |
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Posteado por: Arlette Levy Arensburg 15/10/2008 22:08 [ N° 10 ] |
Frente a las posturas dañinas y negativas, y en general frente a todo a lo que nos vemos enfrentados en la vida, creo, y por mi propia experiencia, que el biesnestar personal y colectivo se alcanza en el minuto en que cada uno de nosotros empieza a relacionarse de una forma positiva con los demás y contigo mismo: de esa forma se iluminan los rostros, atraes energías y ondas que nutren y que no desgastan, y neutralizas finalmente a aquellos que en su caminar no han sabido relacionarse de esta forma. |
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Posteado por: Ramón Zañartu Covarrubias 16/10/2008 07:53 [ N° 11 ] |
En éste país del absurdo conocemos de muchas personas tóxicas, particularmente el penúltimo gobernante de CHILE que no deja de justificar públicamente sus errores, el Transantiago es solo uno de ellos. |
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Posteado por: Ana Maria Amigo 16/10/2008 09:30 [ N° 12 ] |
Arrancar a perderse de los tóxicos, he conocido muchos pero desde hace años uso el colador con la gente como seguramente lo han usado conmigo! |
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Posteado por: Leonardo Antonio Inostroza Corvalán 16/10/2008 17:19 [ N° 13 ] |
Dialectica Amo y Esclavo,Fenomenología del Espiritu de Hegel. |
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Posteado por: rodrigo fuente madera 16/10/2008 19:51 [ N° 14 ] |
Para un pesimista de los seres humanos los toxicos son solo aquellos que no tienen la habilidad |
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