
- De todas maneras yo era hermoso, mamacita. Así me lo decían...
Sí, tal vez... cuando no podías hablar... cuando solamente tenías una rosada sonrisa de guagua... de bebé...
Mamá, ¿qué sucedió, entonces? Entonces y después, cuando iba a ese terrible college inglés donde todo era extraño, enemigo... Mamacita, usted sabe que en todos los colegios extranjeros terminamos siendo enemigos... Que al principio yo tenía que explicarles que era inglés y, también, un niño tonto como todos los ingleses. ¿Qué sucedió, mamacita? ¿No alcancé a llegar?
La mamá le escuchaba pacientemente, con una poderosa resignación. Era, de nuevo, el experimento entre la madre y el hijo, que venía moviéndose. Todo estaba por llegar, las revelaciones ya previstas en más de un tiempo de temblores y terrores en la totalidad del espacio, de ese entra y sale, de ese cambiar de nombre, de apariencia.
Fue en uno de esos viajes de comienzos del verano cuando el tímido de pocas palabras en unas vacaciones al viejo mundo, cuando él... por ahí por Madrid, por sus alrededores, por la casa de campo de tu tía Angelina, cuando encontró a una tal Guinda.
Se trataba de un profesor erudito experto en castellano antiguo y que, además, hablaba y leía y aun podía escribir diversos idiomas, desde el latín y hacia adelante. Bien, pero: ¿existe un "arriba" del latín?
De nuevo, viudas y enemigos
Las viudas, como era sabido, se comunican mediante suspiros negros. Estos suspiros enrarecen los aires y dejan la lengua muy obscura como si hubieran comido mermelada de maqui.
No podía olvidar que "le Douanier Rousseau era mi enemigo" y, definitivamente, sí. Era lo que era. Debo haber andado en tratos con viudas, un poderoso cortejo de alrededor de trescientas. Oscilaban entre "el humor y el amor" propias de las enamoradas.
Yo doy amparo a los que cantan. Se sabe. Los que cantan y zapatean y siguen cantando y en la cumbre de ciertas montañas cambian el canto por el cuento.
-¿Por qué cuento? ¿Un adelantado de la mentira?
-¡No, no! ¡Ni yo mismo se por qué canto yo y por qué sigo cantando y....
¿O hablando?
-¡Tambien! En francés, en inglés, en alemán, en... invento. Como todo poeta, trabajo con una mezcla de idiomas donde interactúan palabras mapudungues con otras de conquistadores y asesinos chinos. Yo me divierto con mis grandes traducciones. Tomo "Noche de paz" y la cambio a "Noche de amor" y sigo riéndome con inventos y variantes. Todo esparce absurdos. Por eso de "todo brilla, alrededor...". Se trata de tonterías de esas fiestas que se prolongan suicidamente y que llaman "las pascuas de las navidades". O, algo así. Algo parecido... creo... parecido al así...
El ciudadano secreto de la locura: yo
Los silencios irrespirables no eran asuntos predilectos de este nuestro parlanchín mágico bautizado de varios modos en Viena. Por ejemplo, cuando nuestro aristócrata sentía "las ansiedades" reemplazaba las chácharas -que suelen presentarse en forma ingeniosa por "la danza mono-válsica", suerte de fiesta con la que el despabilado conde de Moulineux und Venturinski desanimaba los grandes salones imperiales.
Cuando no, anclaba su mísero cuerpo en una suite imperial de algún palacio reconstruido, lleno de fantasmas.
Las "visiones" no podían imperar sobre "las ambiciones" del sorprendente individuo. Entre estas dichas metas figuraba la posibilidad de que lo contrataran para una gigantesca película en todos los colores y en todos los sabores. Costaba entenderlo. Explicaba algo de un palacio gordo de su ciudad capital, de origen. El palacio, repleto de monedas donde vivía la gran bruja, la democrática obesa sonriente.
Habla un niño-mágico. O sea: Un líder político:
¿Era hermoso, mamá? ¡Mamá, cuénteme qué me sucedió! ¡Qué me pasó a mí que era... que iba a convertirme en algo que... bueno... ¡Qué mala suerte eso! ¡Esto que estoy viendo, desanimado, en el gran espejo!
Hijo mío, no alcancé... no alcancé a llegar... ¡completamente!
Siempre estaba preparado para estos interrogatorios sobre las raíces hondas de las diversas identidades del gran misterio. Del incomprensible. Sobre todo para su madre la invisible y bella ráfaga. La que flotaba en sus ensueños mayores.
Hay injusticias en la condición humana. Somos tantos miles, somos millones de tontos miles. Yo, por ejemplo "soy el reiterado". ¿Y no porque tenga sosias? Símiles, molinas. Ando con molinas perennes y molinas turistas y molinas hechos con sólidas brumas. A estos últimos y tales los llamo con las mayúsculas iniciáticas: "los reiterados". Todo vuelve.
La publicidad homicida
Me ha seguido. Me sigue, recatada, en puntillas. Aunque, cuando me advierte con sus muchas risas... bueno, inicia burlas, venganzas con esos ronroneos que son las risas de los bebés, esas "cosas" que tantas veces ignoramos si lloran o ríen.
Yo he tenido que ser, por años, un "eme-eme" para proveer de unos ámbitos de sencilleces democráticas, propios de mi estirpe de aristócrata. De aristócrata ilustrado. ¡Entendámonos, por favor! ¿De un inmortal y exquisito?
Ahora, vivo confuso y en la penúltima niebla. Me tratan como a un demonio. Dicen que soy una persistente fuerza del mal la que -bajo el simulacro de la democracia- solamente soy un "eme-eme" de esos que cayeron del firmamento.
¡Mi lechosa abuelita era tan alba: parecía una "recién nevada". Decir haberme preparado para que yo fuera "alguien", un adalid de los políticos y de los poderes meta-físicos y... además... Bueno... Que...
Así era mi abuelita. Insistía en que yo era primo hermano de Marcel Proust. Yo me defendía explicándole que ya me fui y que, sin lugar a dudas, estoy.
En fin, todo está de esta manera. Cuando uno queda a merced de su abuela-fantasma.
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Posteado por: Jurgen Reitze Scheit 28/04/2008 13:29 [ N° 1 ] |
Estamos en presencia del famoso M. LE COMTE HENRI DE |
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Posteado por: Sergio Cruzat Medina 10/06/2008 11:18 [ N° 2 ] |
Felicitaciones Don Enrique, que vuelva a las tablas de escritura. |
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Posteado por: Elias Jorge Mera Toloza 03/07/2008 13:43 [ N° 3 ] |
Don.Enrique, como me gustaria verlo en el programa quien sabe más que un niño de quinto básico, vamos Ud. si puede con sus conocimientos ayudar a instituciones que se lo merecen y son mal representadas. Me tomo estas atribuciones porque lo veía en tv. |
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Posteado por: Hugo Alberto 10/09/2008 00:01 [ N° 4 ] |
Don Enrique: |
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Posteado por: Gregorio Matías Subercaseaux Concha 06/10/2008 08:59 [ N° 5 ] |
Para evocar abuelitas, incomparable el capítulo sobre la "Oma" de esta extraña obrita erótica del autor chileno Mario Stein, "Me serviré frío este plato". Don Enrique, yo estaba seguro que usted había escrito el prólogo de ese librito asqueroso, apropiándose de mi nombre, quizás no quería usar a Lafourchette o Moulineux para tan ruin menester. Pero hoy supe que no era usted, por su mención aquí de la mermelada de maqui. Dulce será, pero mermelada, solamente las de cítricos, mi estimado y admirado aristócrata ilustrado. |
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Posteado por: Blanca Molina Gómez 22/10/2008 14:58 [ N° 6 ] |
Estimado Sr. Lafourcade |
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