
Jorge Peña
Los progresos de la tecnociencia en los dominios de la materia, la vida y el pensamiento prometen tanto perspectivas exaltantes (remedio de carencias biogénicas) como eventualidades terroríficas. El conocimiento de la energía atómica, el desciframiento del genoma humano, la exploración del cerebro, las primeras manipulaciones genéticas, celulares, embrionarias, clónicas y cerebrales son el preludio de inéditos problemas antropológicos y éticos. Las procreaciones con espermas anónimos, las gestaciones con madres de alquiler o con incubadoras artificiales, las clonaciones humanas ponen en cuestión la noción de padre, madre, hijo o hija. El poder que nos otorga la biotecnología para modificar el diseño de nuestro cuerpo y el funcionamiento de nuestra mente ya se está utilizando para fines que exceden la terapia, y quizá alberguen la ilusión de transformar la naturaleza humana. El tren hacia el deshumanizado “Mundo feliz” de Huxley ya ha partido. Hemos visto cómo las nuevas tecnologías han alterado profundamente las relaciones naturales entre sexualidad y procreación, identidad personal y corporalidad, aumento del rendimiento a través de drogas, implantaciones eléctricas en el cerebro, y como afirmaba un amigo periodista, Ritalín para los jóvenes, Viagra para los viejos, Prozac para todos.
Existe una ceguera en bastantes científicos acerca de los problemas éticos de su actividad. Parecieran del todo indiferentes a toda consideración ética que no sea la ética del conocimiento y el respeto a las reglas del juego científico. Amparados en la clausura de su propia disciplina y en la inserción en equipos de investigación más amplios, se comprueba cierta irresponsabilidad para todo aquello que sea exterior a su dominio especializado.
Pareciera que nos movemos entre dos grandes alternativas, una cauta y responsable y otra audaz y progresista. O bien ponemos límites al aprendiz de brujo y procuramos una modesta ética de la salvaguarda, de defensa incondicional de la vida y la naturaleza humana, o bien optamos por una ética que intente “mejorar” esta naturaleza por medios biotécnicos.
La sacralidad de la vida es hoy discutida por no pocos bioéticos y teóricos del Derecho. Norbert Hoerster o Peter Singer, entre otros, consideran que la máxima de la dignidad, es decir, el valor incondicional e indisponible adscrito a toda vida humana, se debe a “autoridades extracientíficas”, es deudora de premisas metafísicas y está expuesto a prejuicios religiosos. Corregir esto, dicen, ha de hacer nuestra ética más justa y nuestro obrar más racional. Anselm Winfried Müller se enfrenta con lucidez a estas ideas y llega a la conclusión de que el valor incondicional de la vida no puede ser racionalmente deducido. Es más bien una premisa: es el fundamento de todas las valoraciones de carácter ético y la medida de su rectitud. Una ética que deje a nuestro arbitrio la vida humana inocente elimina las bases sobre las que descansa y sin ellas no puede haber una moral coherente.
Los derechos humanos no pueden ser fundamentados de una manera puramente racional. Fueron proclamados, y ello ocurrió sin apelar a procedencias metafísicas o convicciones religiosas (incluso con intención opuesta). Bastó la experiencia humana e histórica. Por lo demás, también la afirmación de que la vida humana tiene un valor relativo posee una base metafísica: no cabe afirmar realidad alguna más allá de la facticidad y racionalidad empírica, es decir, una fe cientificista. Parece que no existe discurso ético libre de todo presupuesto religioso o metafísico.
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Posteado por: Claudio Troncoso BarrÃa 27/07/2008 14:31 [ N° 1 ] |
La disyuntiva final no carece de importancia: "presupuesto religioso o metafísico" dice el señor Peña. Pues bien, si de presupuesto metafísico se trata, una posibilidad sería la de asumir la contingencia de todo existente, incluido el ser vivo, aunque se trate del ser humano (con lo cual lo del "valor incondicional de la vida" queda en entredicho). Pero el señor Peña parece jugar con una suerte de subrepticia -y muy cuestionable- equivalencia entre lo religioso y lo metafísico, por mucha cercanía que haya entre ambas nociones. Atte., Claudio Troncoso |
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Posteado por: Claudio Villanueva Bàez 27/07/2008 19:30 [ N° 2 ] |
Quiero agradecer al Sr Peña por tocar este interesante y preocupante tema, ¿Cuáles son los límites de la ciencia?, el cual en líneas generales comparto con sus ideas, sin embargo mi comentario solo hará referencia al título “Ciencia sin Conciencia”. Atte.- |
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Posteado por: Leopold Ruber Kopalova 28/07/2008 10:00 [ N° 3 ] |
Parece muy logico y hasta de sentido común lo expresado por Jorge Peña. Sin embargo,como casi todo,hay tambien otra cara en cada medalla. Recuede que no hace tanto (500-600 años)era inpensable hacer experimentos e investigaciones en cuerpos y cadaveres.Que sería hoy de nuestra ciencia medica si no fuera por los valientes que se ariesgaron ser quemados en hogueras y desobecían estas estrictas normas religiosas en esa epoca. Si bien no se puede justificar todo,tanpoco se puede prohibirlo todo. |
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Posteado por: Jorge Armando San Martin Pavez 28/07/2008 10:28 [ N° 4 ] |
Creo que vivimos una época en que la escala del ser humano se ha vuelto sin influencia en la toma de conciencia de sus actos, al igual que en las corporaciones, las decisiones que tome un funcionario se diluyen en la organización y se evita sentir culpable de sus actos, cada científico que participa del desarrollo de la ciencia se siente sin culpa de las consecuencias que puede tener su simple investigación, que a escala personal parece simple de controlar. Ahora que el ser humano esta mas interconectado los peligros y avances son demasiado amplios para que la ética de una persona sea suficiente para evitar excesos, tal vez alguien en particular pueda mientras este vivo, pero es muy probable que en el futuro sea superado y no sea posible perpetuar su ideal. En resumen creo que el problema en este conflicto y en otros del tipo global, es como lograr la escala eficaz a nivel del individuo, haciéndolo capaz de que este sea capaz de tomar decisiones sensatas y a la vez evitar catástrofes, creo que es un problema sin solución... |
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Posteado por: Alberto Haristoy Gutierrez 28/07/2008 12:55 [ N° 5 ] |
Existe en la masa una terrible confusión: |
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Posteado por: Leopold Ruber Kopalova 28/07/2008 14:06 [ N° 6 ] |
Sr.Alberto Haristoy G.(5), estoy en completo desacuerdo con Ud.Si no fuera por esos "mecanicos" del cuerpo,hace tiempo estaría muerto.Igual que milliones de otras personas que hoy viven; muchos con plenitud de lo que la vida nos puede dar. |
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Posteado por: Daniel B I 28/07/2008 16:45 [ N° 7 ] |
Me pregunto, estos cientificos será que no escuchan el mensaje desde el más allá metafísico? Es evidente que han perdido el rumbo de la virtud, que tan claramente señalara Aristóteles, Ética para Nicómaco, versícu..ah no! na que ver. |
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Posteado por: Nelson Cabello Argandoña 28/07/2008 18:42 [ N° 8 ] |
.....y dígame, Peña, posóm ¿cuál es el meollo de su misiva? ¿se está quejando del mundo actual, o reafirrmando una realidad irreversible? Porque eso de que “las nuevas tecnologías han alterado profundamente las relaciones naturales entre sexualidad y procreación” es completamente falso. El hombre sigue acostándose con una mujer, sea por placer o procreación, y no hay nada raro en eso. El caso del viejito Menen y la bataclana es común y en nada altera las relaciones hombre/mujer, solo facilitó el engendro en UN caso. |
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Posteado por: Dino José Francisco Sepúlveda Viveros 28/07/2008 22:40 [ N° 9 ] |
En el actual estado de cosas es fácil sentarse a escribir criticando la acción científica "en pro de una humanidad ética y metafísica". Lamentablemente esta es la solución facilista: hacer berrinche contra todo lo exterior, rasgando vestiduras y poniendo los ojos en blanco, sin más fin que el berriche mismo (y de paso se ganan laureles de "crítico, pensador, audaz, adelantado" y otras rimbombancias por el estilo). La verdad señor Peña creo que usted malinterpreta la acción científica. Como decía el señor Villanueva, scientia en latín es conocimiento, y la ciencia es la forma del conocimiento más respetado actualmente, sin embargo no son pocos, y nos alegramos de que así sea, los que se dedican a otras ramas del conocimiento, como la filosofía, que sin ser científica, dan herramientas fundamentales en el desarrollo del actuar cotidiano. La regulación del márco ético de la actividad científica no puede esperarse (aunque por cierto que muchas veces se da, más de las que cree el señor Peña) del científico de laboratorio, sino del filósofo y del eticista, que son los llamados a hacerlo. Finalmente por favor tome en consideración que no hay ética última más noble que la del conocimiento mismo. |
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Posteado por: Dino José Francisco Sepúlveda Viveros 28/07/2008 22:41 [ N° 10 ] |
En el actual estado de cosas es fácil sentarse a escribir criticando la acción científica "en pro de una humanidad ética y metafísica". Lamentablemente esta es la solución facilista: hacer berrinche contra todo lo exterior, rasgando vestiduras y poniendo los ojos en blanco, sin más fin que el berriche mismo (y de paso se ganan laureles de "crítico, pensador, audaz, adelantado" y otras rimbombancias por el estilo). La verdad señor Peña creo que usted malinterpreta la acción científica. Como decía el señor Villanueva, scientia en latín es conocimiento, y la ciencia es la forma del conocimiento más respetado actualmente, sin embargo no son pocos, y nos alegramos de que así sea, los que se dedican a otras ramas del conocimiento, como la filosofía, que sin ser científica, dan herramientas fundamentales en el desarrollo del actuar cotidiano. La regulación del márco ético de la actividad científica no puede esperarse (aunque por cierto que muchas veces se da, más de las que cree el señor Peña) del científico de laboratorio, sino del filósofo y del eticista, que son los llamados a hacerlo. Finalmente por favor tome en consideración que no hay ética última más noble que la del conocimiento mismo. |
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Posteado por: Ignacio Gavagai 29/07/2008 04:12 [ N° 11 ] |
Estimado Profesor Peña: Debo decirle que se me cayó. Despues de esperar con ansias sus columnas me encuentro con que la actual es una copia del paper “Keeping Life Human: Science, Religion, and the Soul” de Leon R. Kass, doctor en Medicina y en Bioquímica y ex presidente del Consejo de Bioética del Presidente de EE.UU, y ni siquiera se toma la molestia de citarlo. Una traduccion de parrafos de la conferencia se encuentra en Su columna es una copia general, pero su priimer parrafo es una copia TEXTUAL del paper del dr. Kass, si hasta la ingeniosa frase de el "tren al mundo feliz de Huxley ha partido" esta copiada. Se puede comprobar en http://www.aceprensa.com "Mira la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio" San Lucas 6:41 |
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Posteado por: Xavier Parra Morales 29/07/2008 06:36 [ N° 12 ] |
Pero que es eso de "transformar la naturaleza humana" ?. La naturaleza humana esta en constante cambio, evoluciona, se actualiza. Pero que hay de malo con la inseminación artificial ?. El dominio del atomo es una maravilla. Y no hay problema etico en ello. El problema surge cuando un estado, decide construir una bomba atomica, y con ella asustar a sus vecinos. Entender el genoma humano, es antitético? Distribución de la tecnología y grandes corporaciones movidas por el dinero. He ahí el problema. |
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Posteado por: Andrés Vergara Ross 30/07/2008 12:54 [ N° 13 ] |
Señor: Nelson Cabello Argandoña En primer lugar, me parece que el tono agresivo utilizado cuando escribe su comentario no es aceptable. Porque a parte de –esta es opinión mía que con gusto se la justifico si quiere- carecer de originalidad y estilo lo que escribió, tampoco refuta nada, de hecho recurre a artificios falaces como por ejemplo sugerir la lectura de una serie autores, sin siquiera dar a entender de qué modo ellos pueden objetar al autor del artículo. Si sabe tanto por favor explíqueme. Descalifica a priori al autor, señalando que a parte del supuesto hecho de que no ha leído los autores que usted lo invita, no es una persona capaz de opinar en estos temas, sin demostrar nada por cierto. Pero bien, cuando arguye que: “porque eso de que “las nuevas tecnologías han alterado profundamente las relaciones naturales entre sexualidad y procreación” es completamente falso”. Por favor, dígame a qué se refiere cuando sostiene eso. Porque a mí no me cabe duda que efectivamente la ha alterado (por cierto, el uso del término “alteración” no implica necesariamente una valoración negativa). Veamos dos ejemplos para aclarar, primero la anticoncepción que no es otra cosa que impedir el hecho de se produzca la fecundación, es decir, sexo sin procreación. En segundo lugar, la fertilización in vitro que es algo así como la fecundación sin una relación sexual precedente, es decir, procreación sin sexo. Bajo esta perspectiva, por favor acláreme qué es lo que entiende usted cuando asevera que la alteración constituye una falacia. Continúa |
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Posteado por: Andrés Vergara Ross 30/07/2008 12:55 [ N° 14 ] |
Continuación para el Señor Nelson Cabello Argandoña: Por otro lado, y muy en la línea de lo anterior. Si consensualizamos que la Antropología es el estudio del hombre- se deriva por antonomasia del término que la designa- es decir, que lo estudia en cuanto a lo que es, esa es la pretensión al menos. Lo demás me parece que no pasa de ser un mero reduccionismo, esto es, pretender que todos entiendan lo que usted se refiere con ciertos conceptos y no aquello que se entiende en el común uso. Ahora bien, evidentemente y se lo concedo por una cuestión obvia, de que el hombre al estar inevitablemente sometido al ambiente y a las circunstancias el hecho de estar en sociedad y las instituciones que el hombre construye y la repercusión posterior de ellas en él, tienen que formar en algún grado parte del estudio de la Antropología, pero ello constituye un ítem más si usted quiere así como la sexualidad. En efecto, lo que no le concedo en ningún caso, por razones que espero usted me justifique, es que si la antropología es el estudio del hombre, el cual es un ser sexuado y la preservación de la especie se funda radicalmente en ese hecho (su sexualidad). ¡Como diantre usted espera que el hecho de interferir en la sexualidad del hombre no va ha afectar a la ciencia que de hecho lo estudia! Por último, cuando dice que “ni la tecnología ni la ciencia tienen conciencia, sólo aquellos que la practican.....y de acuerdo con sus sociedades”. Espero que entienda que si bien es cierto que la tecnología y ciencia de suyo no tienen conciencia, no obstante quienes ejercen e investigan estos ámbitos son seres humanos que -como dice- tienen conciencia y deben ejercerla porque los resultados o experimentos influyen en ocasiones decisivamente sobre los mismos seres humanos. O acaso ¿fabricamos bombas atómicas para detonárselas a los marcianos? Un saludo atento |
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Posteado por: Daniel B I 30/07/2008 15:56 [ N° 15 ] |
Como si algo o alguien pudiera detener el haz de conciencia, como el ojo ve...Podria alguien parado frente a un arbol, decidir ver 'hasta la mitad'? Señor Peña, este tema ya es muy antiguo y evidente, los ejemplos son recurrentes... |
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Posteado por: Gabriela Caviedes Thomas 01/08/2008 22:39 [ N° 16 ] |
En primer lugar debo decir que estoy absolutamente de acuerdo con el sr. Andrés Vergara en su respuesta al sr. Nelson Cabello. Me parece que no está de más repetir que no es la manera de opinar en un espacio como este. Por lo demás, me gustaría saber cuánto conoce el sr. Cabello al profesor Peña como para preguntarle qué sabe él de la antropología y aventurarse a "retarlo" a que escriba "de lo que sabe". En cuanto a las respectivas refutaciones de cada una de sus palabras, no me quedaría más que citar al sr. Vergara. Me dirijo ahora al sr. Xavier Parra. Yo no sé si usted considera que tener determinado concepto de arte o de sentimientos corresponde a la naturaleza humana que ud. afirma estar en "constante cambio". El ser humano, como todo ser, tiene una naturaleza (palabra que hemos de admitir muy ambigua). A veces se la entiende como punto de partida de acción (es parte de la naturaleza del león perseguir a su presa), o como finalidad (es la naturaleza de la semilla convertirse en árbol). Los cambios a los que usted se refiere no corresponden a la naturaleza del hombre, que es una. ¿Que cuál es el problema con alterar la noción de familia? ¿Tiene usted algún problema con alterar la noción de hombre? ¿Y si lo empezamos a considerar, de ahora en adelante, un perro? Las cosas son lo que son, señor Parra. La familia es el núcleo de la sociedad y está formada por un hombre y una mujer, unidos indisolublemente bajo un amor procreativo. (Continúa) |
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Posteado por: Gabriela Caviedes Thomas 01/08/2008 22:41 [ N° 17 ] |
(Continuación respuesta al sr. Xavier Parra) |
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Posteado por: juan eleuterio díaz núñez 02/08/2008 20:49 [ N° 18 ] |
Comparto la preocupacion de don Jorge Peña. La metafisica especulativa y a priori ha cometido |
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