Roberto Merino
Domingo 24 de Agosto de 2008
Pijecito

Roberto-Merino.gif

Roberto Merino

El arribismo, un tema tan de primera mano para los escritores franceses del siglo XIX, no ha tenido demasiado lugar en la narrativa chilena. Es extraño: en un país como el nuestro, donde origen y destino están vinculados en la vida de todo el mundo, tal experiencia tendría que haber aparecido más nítidamente al menos en novelas o cuentos de orientación realista.

No conozco todo y olvido mucho, pero por más que trato de recordar no encuentro muchos textos donde las esferas sociales, al vibrar unas por acción de las otras, produzcan alguna clase de música. O bien siempre vuelvo a los mismos autores.

Están las obras de Edwards Bello y las de Orrego Luco, y antes las de Blest Gana, quien, curiosamente, tenía una inspirada sensibilidad para describir ambientes pobres y una disposición bastante más acartonada para dar cuenta de los recovecos de la opulencia.

Por cierto, en los mil y un mundos de José Donoso siempre hay un rincón, en el espacio simbólico de la casa, para el protagonismo de las empleadas y de los sirvientes ocasionales. En este caso, a veces esas personas son miradas con un sesgo de empatía y en otras ocasiones aparecen con la ferocidad de un clímax de Buñuel.

El mismo Donoso, en su Conjeturas sobre la memoria de mi tribu, le da total importancia –para la formación de un escritor– a cierta fractura, inestabilidad o incomodidad social. Tener herido el sentido de pertenencia motivaría, según esta visión, la necesidad de mirarse a sí mismo y de escrutar el mundo.

Y ahora que lo pienso bien: en las novelas de Germán Marín siempre hay miradas cruzadas; se transita de un sector a otro de la ciudad, y entre la protección familiar y el desamparo exterior subsiste una especie de aduana o algo parecido a la puerta secreta del Hades.

Pero yo hablaba, en el rubro de los personajes literarios, del arribismo o identificación exagerada con una clase social distinta a la propia. Quizás el relato que da más cerca del blanco en relación a este problema es uno de los primeros de Cristián Huneeus. En este pequeño cuento, titulado “Pijecito”, percibimos el temblor de un dinamismo psicológico que en la existencia diaria reconocemos casi todos los días. El núcleo de la historia es tristísimo y consiste simplemente en el orgullo secreto que un tipo de la ciudad –un hombre perteneciente a lo que podríamos denominar “clase media baja” – siente cuando un campesino resentido lo descalifica rabiosamente con el mote de “pijecito”.

En el relato de Huneeus, una parte de la acción es bien concreta y sucede en un campo cualquiera: gente que va y viene y que sortea un repertorio de problemas. La acción fundamental, no obstante, se verifica en la conciencia repentinamente regocijada y atribulada de ese personaje casi anónimo, un perdido a quien el destino le obsequió, como en los carnavales, la oportunidad de ser por un instante alguien diferente a sí mismo.

1 Comentarios publicados
Posteado por:
Marcelo Munch Puente
27/08/2008 06:15
[ N° 1 ]

Hay una tendencia desbordante en los narradores chilenos de exagerar los deseos de escribir trozos notables con los cuales construir la narración más notable de la historia. La voz entonces (hablante lírico como le llaman algunos), deja de ser voz y se convierte en un cúmulo de deseos y ambiciones. Contrariamente al primer anhelo, esta voz se deshumaniza, y se convierte en piedra, sin música.
Habrá que esperar una voz abierta con todas las de la ley, con defectos y virtudes, una voz humana al fin y al cabo. No hay música más bella que la que se deja escurrir silenciosamente.

Saludos, y nuevamente agradecido por tan bello texto.
www.marcelomunch.blogspot.com

Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

¿Cuál es el mejor disco del rock chileno?

517 comentarios

Amor a la chilena: ¿Cuál es la mejor canción romántica nacional?

509 comentarios

Serrano y el misterio de Chile

353 comentarios

¿Cuál es la mejor canción de Michael Jackson?

262 comentarios

Gobierno no prestó el Nacional: AC/DC saca a Santiago de su tour

250 comentarios

¿Quién escribió la Biblia?

171 comentarios

AC/DC desata la furia de los blogueros

145 comentarios

Los más recientes

Metafísica de las costumbres

0 comentarios

“Crimen y Lujuria”

0 comentarios

Dostoievski y Pareyson

2 comentarios

El rastro

0 comentarios

“A mí la honestidad brutal me parece a un disparate”

0 comentarios

Artefactos

0 comentarios

¿Encoge nuestros cerebros Internet?

6 comentarios