
Andrea Palet
¿Qué hacer si tu hijo de trece años va y te pide a bocajarro que le expliques la crisis financiera? ¿Llamar a Andrés Velasco? ¿Conectarlo al canal Bloomberg? La Guerra Fría, la crisis de los misiles o la condición trágica del ser humano fueron fáciles en comparación, pero cuando tratas de contarle a un niño que hay una economía real y otra economía («¿de mentira, mamá?») más misteriosa, más abstracta por decirlo de algún modo, una que existe en las mentes de las personas más que en el supermercado, recuerdas un par de cosas, y a veces no son agradables.
Una de ellas es que se renuncia a saberlo todo a cambio de confiar. Teóricamente no es imposible saberlo todo, pero uno escoge no saber algunas cosas porque ha depositado su confianza en personas que sí saben lo que hacen, supuestamente. Eso está en las bases de la vida en sociedad, y por eso no vamos vigilando al piloto de Lan en vuelo, no le preguntamos al siquiatra si está en sus cabales ni revisamos la estructura de los puentes antes de cruzarlos. Confiamos.
Pero se caen los aviones, los puentes, los estucados y las bolsas de valores. Se hunde el flamante Titanic (por los remaches del casco, que eran de hierro de mala calidad), el técnico veterano se equivoca de procedimiento, el excelentísimo cirujano corta donde no debe. A veces lo sorprendente no son las caídas sino lo bien que funcionan regularmente los procesos más complejos. El «error cero» es por muchas razones una ilusión, un ideal, una moral por lo tanto, y bueno sería no dejar de maravillarse cada vez que andemos cerca de esa cifra dorada.
Otra cosa son las caídas desastrosas que tienen que ver con la soberbia, la rapacidad y la irresponsabilidad personal o institucional, que es lo mismo pero más diluido. Porque éstas implican un muy soterrado desprecio al otro, en el fondo. Para qué hablar del trajinado Transantiago o de la crisis subprime. Hace poco en este diario venía una nota sobre los errores de arquitectos muy, pero muy famosos en proyectos monumentales como el Puente del Milenio en Londres o el Museo de Arte Moderno de Estocolmo. Rafael Moneo, Norman Foster, Santiago Calatrava: de esa gente estoy hablando. En el Palacio de las Artes de Valencia, «tres de sus cuatro espacios más importantes presentaron problemas de acústica y visibilidad, y lo que es peor (?), también estructurales y técnicos». Una pasarela del aeropuerto Charles de Gaulle se derrumbó al año de funcionamiento, «aunque los signos de inestabilidad eran muy evidentes». Pero a esos arquitectos los seguirán llamando, y se les pagará lo que pidan, que no es poco.
¿Y qué decir de la obsolescencia programada, esa brillante idea capitalista desarrollada en los cincuenta por diseñadores industriales para fabricar cosas que dejaran de funcionar en un lapso conveniente para la cadena de producción?
Lo que el niño de trece años y su madre piensan entonces es esto: uno, somos capaces de entender cualquier cosa si alguien, honestamente y con claridad, nos la explica, y dos, a veces se necesita más que una explicación para disipar esta incómoda sensación de injusticia.
|
Posteado por: VLADIMIR ROLANDO RIVERA ORTEGA 05/10/2008 12:47 [ N° 1 ] |
Andrea,primera vez que comento algo que escribes.Me parece tremendo lo que esta pasando con la economia mundial,a causa de lo hecho por personas que,supuestamente saben lo que hacen.Resultado...inflacion desatada,incertidumbre por lo que vendra.Hoy leo que personas hacen comentarios por la actuacion del Ministro de Hacienda al apuntalar bancos nacionales,supuestamente sin problemas.Parece que realmente es terrible que tengamos que confiar en personas que,supuestamente lo estan haciendo bien. |
|
Posteado por: José Ramón Pinedo Palacios 05/10/2008 15:58 [ N° 2 ] |
Andrea: Hace tiempo te vengo siguiendo la pista a tus columnas, muchas veces sin saber que eres tú la que escribe. Me capta la atención las primeras líneas, y cuando, antes de seguir adelante, miro la autoría, me doy cuenta que es Andrea Palet. Me da gusto leer a alguien que me representa tan bien en diferentes ámbitos... lo que escribes hoy día es lo que siempre he pensado... "si ellos saben, hay que confiar"... no podemos estar a "cargo de todo"... pero siempre nos desilusionamos... "¿para qué hacer las cosas bien a la primera?", "¿para qué ser impecables en nuestra responsabilidades?" talleres de auto, médicos, arquitectos, psicólogos, asesores presidenciales... ¿necesitaresmos el "gran hermano" que vigile y nos permita saber cómo se hacen las cosas y saber si se hacen bien... |
|
Posteado por: Francisco Pinto Araya 06/10/2008 11:33 [ N° 3 ] |
Yo tuve que explicar el titular de La Tercera de este domingo a mi hija de 8 años y comentarle que son los economistas, qué es crisis, qué es recesión y crecimiento. |
|
Posteado por: Rodrigo Andrés P B 06/10/2008 16:32 [ N° 4 ] |
Tal vez lo más difícil de explicar a un niño es que en nuestro mundo es más peligroso ser ingenuo, que ser malo. La crisis actual, como todas, no es sino el resultado final de una cadena de actitudes de menosprecio por las personas y los valores. Pero es una cadena tan larga que nadie se hace responsable al respecto. Al final, los culpables de todo esto, se sacudiran de encima el poco polvo que les cayó sobre los hombros y seguirán rampantes por la vida, probablemente de nuevo arriba de la ola, recibiendo honores y escribiendo libros y cosas así. ASí es la vida, tanto a nivel de las instituciones como a nivel del mundo. Las buenas personas -las de verdad, las que no transan-, estan condenadas al martirio, a la pobreza o a la muerte, con el magro consuelo de alguna estatua o nombre de calle por ahí, con mucha suerte. Así que bienvenidos al mundo real, muchachos. |
|
Posteado por: Herman Aguirre Ayala 06/10/2008 17:38 [ N° 5 ] |
Según Newton todo lo que sube baja; hasta Hawking dice que el universo tendra que contraerse algún dia.Y si nos vamos mas atras, el Eclesiastes dice :"todo tiene su tiempo bajo el sol, tiempo de crecer y tiempo de arranacar lo sembrado" |
|
Posteado por: Patricio Elías Piddo Isbej 06/10/2008 21:58 [ N° 6 ] |
La justicia es una expresión que no se lee en las columnas de economía y que no se escucha en los pasillos de los bancos de inversión. Control, información, participación, ventas, autoregulación, son las expresiones que se escuchan y leen en esos ámbitos. Incluso se ha formado una especie moral económica, donde lo que rige el mercado es lo bueno, lo bello y lo verdadero y la regulación pasa a ser una intromisión fatídica e inmoral que no permite el desarrollo de esta especie de espíritu libre. |
|
Posteado por: José Ramón Pinedo Palacios 06/10/2008 22:57 [ N° 7 ] |
Andrea: ¿comentas tú los comentarios que te hacemos? Jose PInedo |
|
Posteado por: Juan Esteban . 11/10/2008 20:21 [ N° 8 ] |
Sra Andrea: Sólo hoy sábado 11 llegué al suplemento de El Mercurio. |
|
Posteado por: Alfredo Brignardello Le-Fort 12/10/2008 12:27 [ N° 9 ] |
Sra. Palet es interesante su culumna pero, como nos pasa muchas veces, no es una mirada global que es la que necesitamos hoy. Ahora que las guerras "en vivo y en directo" son otro producto mas del "Sr. Mercado" seria conveniente tener más conciencia de los alcances de esta crisis y no mirar solo lo que pasa al lado nuestro por que así nunca vamos a entender los alcances morales de esta crisis económica y de las anteriores. Le sugiero ver este enlace: donde se puede ver más claro quién está detrás de esta crisis y de las otras también, y lo mas importante, para que son estas "crisis". |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | ||||||
| 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 |
| 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 |
| 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 |
| 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 |
| 30 |