Roberto Merino
Domingo 02 de Agosto de 2009
Con la radio prendida

Roberto-Merino.gif

Uno de los muchos trabajos que en el último tiempo he dejado inconclusos es la traducción del discurso que Seamus Heaney leyó en Estocolmo cuando le entregaron el Premio Nobel en 1995. Yo sentía la necesidad de compartir con alguien ese flujo de reflexiones sobre la poesía y la experiencia. Pero por ahí se fueron quedando esos papeles en inglés, con la versión en castellano escrita a mano en el interlineado. Hay tantas cosas que se interponen en el camino de las buenas intenciones literarias: la carga laboral, la vida doméstica, los cachos siempre inesperados, la propia tendencia a la dilación y a la flojera.

Ahora, revisando Al buen entendedor, el libro de ensayos de Heaney, me doy cuenta de que la tarea ha sido hecha en México tres años atrás, lo que no deja de ser una alegría. Las discrepancias que podría tener con esta traducción son menores y perfectamente dispensables (pequeñas molestias como leer “el radio” en vez de “la radio”).

Heaney, como todos los escritores de sensibilidad material, pierde muy poco o casi nada en el traslado de sus palabras a otros idiomas. Mi recuerdo del texto en inglés se ha ido despertando progresivamente a través de la versión mexicana y he podido recuperar cada uno de sus detalles esenciales.

Lo que quizás marca la inflexión emotiva de este ensayo-discurso es el modo en el que Heaney vincula todo el rato cuestiones distantes entre sí. De hecho, para explicar su experiencia poética, el escritor maduro y famoso apela al niño “pre-alfabético” que fue alguna vez en una zona campestre de Irlanda: el que escuchaba desde su pieza, entre medio de las conversaciones de sus padres en la cocina contigua, la radio sintonizada en la BBC, donde un locutor con acento inglés informaba de los avances de la Segunda Guerra. En esa misma radio, que al arbitrio del dial ofrecía un repertorio de idiomas extraños, el niño Heaney escuchó y retuvo, como una entidad sin representación, la palabra Estocolmo.

Llama la atención que la radio no se haya vuelto anacrónica en una época donde los aparatos tecnológicos van jubilando rápidamente a sus antecesores. En este sentido, por ejemplo, el fax ya es un objeto decrépito, pero la radio sigue cumpliendo su función de compañía, de cháchara alterna, de paliativo ante el temido vacío de las horas muertas.

Una de las conclusiones que podemos sacar del texto de Seamus Heaney es que la radio, en aquellos momentos en que la sustracción mental se alinea con la vigilancia del mundo, nos permite entender que nuestro aquí y ahora lo experimentamos en simultaneidad con la vida de las afueras: la que se verifica más allá del mar, al otro lado de la noche, bajo las luces de las ciudades que conocemos de nombre y que probablemente no visitaremos jamás.


1 Comentarios publicados
Posteado por:
Miguel Angel Fuenzalida Diaz
14/09/2009 01:18
[ N° 1 ]

Don Roberto

Lamento desde ya, que usted no lea estas líneas pero no puedo dejar pasar la oportunidad de participarle a sus lectores de blog y, a propósito de su interesante artículo sobre Seamus Heaney y la radio, mi propia experiencia.

En mi época las radios “cebolleras” de los 50 y 60 ambientaban sus radioteatros o usaban como cortinas musicales trozos de obras vanguardistas.

En Radio del Pacífico por ejemplo se oía:

El llanero solitario con compases de la Caballería ligera de Franz von Suppé:

http://www.youtube.com/watch?v=hj3STko0umY

Lo que cuenta el viento con el 5º movimiento del concierto para orquesta de Bela Bartok:

http://www.youtube.com/watch?v=bAEMv1gV-9k

y, poco antes de las noticias este trozo de la ópera El amor por tres naranjas de Sergei Prokofiev:

http://www.youtube.com/watch?v=mlwYfMU-kkM

El doctor mortis era anunciado por Una noche en Montecalvo de Mussorgsky:

http://www.youtube.com/watch?v=KyHI6HXw-LQ

Ya a fines de los 60 la Radio Agricultura presentó su radioteatro de terror La tercera oreja con la introducción del concierto de piano para la mano izquierda de Rabel:

http://www.youtube.com/watch?v=9k75oGTJ-fU


Debemos agradecer al Chavo del ocho que nuestros jóvenes puedan conocer aunque en versión bizarra Las ruinas de Atenas Marcha turca de Beethoven:

http://www.youtube.com/watch?v=oOZby1EemrA

Desafortunadamente uno de los precios de la libertad de expresión son las publicaciones de diarios, radios y TV que profitan con la ignorancia de nuestros jóvenes al presentarles las ofertas de la farándula como expresiones legítimas de arte. Entre estos medios un importante rol cumple Las últimas Noticias, publicación que como chilenos nos avergüenza. Quizás es una exageración de mi parte exigir sentimientos nacionales a sus dueños que, aunque se visten de huaso, son ciudadanos de Connecticut.

Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

¿Cuál es el mejor disco del rock chileno?

517 comentarios

Amor a la chilena: ¿Cuál es la mejor canción romántica nacional?

509 comentarios

Serrano y el misterio de Chile

353 comentarios

¿Cuál es la mejor canción de Michael Jackson?

262 comentarios

Gobierno no prestó el Nacional: AC/DC saca a Santiago de su tour

250 comentarios

¿Quién escribió la Biblia?

171 comentarios

AC/DC desata la furia de los blogueros

145 comentarios

Los más recientes

Para que todo Chile cante

1 comentarios

Comulgar con ruedas de carreta

0 comentarios

Vías poéticas paralelas

0 comentarios

Señorita Cometa

0 comentarios

Comienzo de una historia

0 comentarios

Enrique Krauze: “Creo más en la imprenta que en el aula”

0 comentarios

El debut televisivo de monseñor Fernando Chomali y su visión de la Iglesia en Chile

0 comentarios