

Hombres (Anagrama, 247 páginas, $24.700), quinto título de Laurent Mauvignier, ha recibido varios premios, fue calificada como una de las grandes novelas francesas de los últimos años y consagró al escritor como figura prominente entre los narradores galos de la actualidad. Escrita bajo la forma de un extenso monólogo interior de Rabut, uno de los protagonistas, cuyas reflexiones engloban los soliloquios de los demás personajes, la obra se organiza mediante un cruce de voces subjetivas, centradas en las vivencias actuales y en los recuerdos de quienes aparecen y desaparecen de la escena. La crítica ha comparado a Mauvignier con William Faulkner por situarse ambos al margen del orden cronológico, en la espiral de un tiempo pulverizado que absorbe, diluye, atrapa a quienes forman parte de una trenza humana compacta, pero conformada de voces muy diferenciadas. El procedimiento no es nuevo y aunque a veces el lector desearía mayor linealidad, vale la pena superar las exigencias iniciales para penetrar en el engranaje de Hombres: un discurso nervioso, elíptico, fragmentario, frases que se interrumpen bruscamente, preguntas sin respuesta, repeticiones obsesivas y otra serie de recursos que hacen de la trama un edificio verbal de gran complejidad. La pericia técnica de Mauvignier y la desgarradora humanidad de los hechos terminan produciendo un grado de intimidad poco frecuente en la literatura de hoy.
La acción transcurre en 24 horas y cuatro capítulos —Tarde, Anochecer, Noche, Mañana—, abarcando varias décadas, desde principios de los 60 hasta fines de los 90. En el pueblo de La Bassée, donde todos son parientes o amigos, se celebra el cumpleaños de Solange; Rabut advierte la llegada de su primo Bernard, sucio, maloliente, alcohólico, taciturno, el peor de todos. Para sorpresa, y luego consternación de los asistentes, Bernard regala a Solange, la única hermana que tiene relaciones con él, un costoso broche de diamantes. La única forma en que pudo conseguir el dinero es robándoselo a su madre. Entonces se multiplican las interpretaciones, que van pasando de uno a otro: Évelyne, Février, Patou, Jean-Marc, Said, Ménard y muchos más. A medida que cambian los puntos de vista, se desplazan los lugares: un bar, oficinas, casas. La fiesta se interrumpe con la partida de Bernard, quien lanza un epíteto contra Said, el único árabe de la comarca; más tarde, en un confuso incidente, intenta abusar de su mujer. Se producen reacciones encontradas, ya que mientras hay partidarios de presentar una denuncia, otros prefieren archivar el asunto.
La tercera parte es la más extensa y a ella se debe que Hombres haya sido definida como una novela de la guerra de Argelia. Bernard, Rabut y Février han sido reclutados para el servicio militar y, sin decírseles nada, son despachados al frente de batalla, en un campamento cercano a Orán. Este fragmento, construido en tercera persona, conserva el tono convulso e introspectivo que preside el relato. La humillación es permanente, el hambre aumenta, las condiciones higiénicas son pavorosas, la convivencia es insostenible y nadie sabe por qué está ahí, salvo para sostener a una colonia que tenía que permanecer a toda costa en poder de la metrópoli para salvaguardar su prestigio. No obstante, cualquier motivo se convierte en una abstracción cuando comienzan a suceder episodios de crueldad inenarrable, traducidos en un derramamiento de sangre inútil y absurdo. Mauvignier no ahorra detalles sobre una de las peores carnicerías de la segunda mitad del siglo XX, si bien nos entrega por igual los horrores cometidos por uno y otro bando. La diferencia es que ese pasado infame y vergonzoso ha sido sepultado por la retórica de la Francia próspera, moderna, tecnologizada, democrática. Y ahora los sobrevivientes prefieren guardar silencio, sumergir en el olvido su propia tragedia, porque lo que se vivió es, en última instancia, incomunicable. En este tramo aparecen nuevos actores: Idir y Abdelmalik, bereberes al servicio de las tropas de ocupación, Châtel, soldado pacifista y religioso, y Mireille, novia de Bernard, con quien eventualmente se casará para vivir por largo tiempo en París.
Hombres, además, plantea un dilema sin resolver en Europa y el resto del mundo: el racismo. En un texto tan personal, esta plaga se muestra de modo candente, visceral, palpable. Y Mauvignier nos entrega una ficción difícil en relación con las convenciones literarias y también difícil porque cuesta aceptar la terrible verdad de la historia.
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Posteado por: ingrid maria victoria lara leon 19/06/2011 13:34 [ N° 1 ] |
Es agradable saber que hay escritores que escriben como Mauvignier, para salir del afan de que al lector le den todo hecho, llegar y leer. Que atroz confirmar que las guerras racistas subsisten y subsistiran por muchos años en nuestro planet<. Ingrid |
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Posteado por: Germán Tapia 20/06/2011 00:25 [ N° 2 ] |
La guerra de liberación de Argelia fue el pero revés que sufrió Francia después de la Segunda Guerra Mundial, pero mientras los argelinos lograron su independencia, los franceses, que tuvieron que retirarse humillados, ahora pretenden dar lecciones democráticas al resto del mundo después de haber usado el desierto del Sahara para sus experimentos nucleares. En verdad, tanto Francia como Inglaterra fueron directamente responsables de la conflagración mundial, al haber permitido el ascenso y expansión de Hitler, sin mover un pelo hasta que ya era demasiado tarde, porque los alemanes se estaban adueñando de Europa y del mundo. Fue lamentable, porque se pudo haber evitado la peor masacre de la historia y el genocidio más atroz que se ha conocido, pero la cobardía, la inmovilidad y la ceguera política pudieron más. Los argelinos han tenido gobiernos pésimos y viven en condiciones muy precarias, en tanto los franceses gozan de un alto nivel de vida, basado en la exploitación de sus ex colonias y en el trabajo de millones de inmigrantes, que ahora son mirados con malos ojos, incluso indeseables, ante la crisis económica mundial y que está afectando a Europa con especial fuerza. Es la injusticia de siempre, países de primera clase que se protegen a sí mismos, racistas, xenófobos, satisfechos, ricos frente a otros pobres y cuya pobreza se origina en la terrible expoliación que han sufrido o en el saqueo de su materias primas, el petróleo en el caso de Argelia. Tarde o temprano, la situación se va a revertir y la balanza se dará vuelta, no pasará mucho tiempo antes que veamos a una Europa empobrecida y a naciones que, si logran un sistema político democrático y eficiente, podrán reirse de quienes lso miraban como los pobres, harapientos, sucios del mundo, los condenados de la tierra. |
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Posteado por: marcelo lopez garcia 20/06/2011 20:41 [ N° 3 ] |
Debe ser una novela estupenda.Me gusta el tema y hace tiempo no leo |
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Posteado por: Ernesto Parra 20/06/2011 20:47 [ N° 4 ] |
Coincido plenamente con Ingrid María Victoria Lara León. Es gratificante conocer que existen escritores como Laurent Mauvignier, que no entregan productos predigeridos y exigen la participación activa del lector. Por desgracia, el precio del libro, que además no es extenso, es prohibitivo. ¿No sería posible que las novelas de Anagrama las publicaran aquí? |
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Posteado por: marcelo lopez garcia 21/06/2011 03:19 [ N° 5 ] |
Creo que debe ser una novela estupenda.Me gusta su trama y el estilo "coral" en que está escrita, me resulta atractivo.Parece que fué |
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Posteado por: Elena Latlippe 21/06/2011 12:34 [ N° 6 ] |
Efectivamente Des Hommes u Hombres ganó el premio de los libreros franceses, entre varios otros, don Marcelo López y coincido con Ud. en que ese ya va siendo el único premio literrio francés en que se puede confiar, porque del Goncourt, el Femina, el Renaudot y todos los tradicionales mejor ni hablar. Además, Patrice Chéreau va a hacer próximamente una película basada en esta novela de Mauvignier. Si se llegara a dar en Chile, un evento más bien dudoso, nadie recordará que el libro llegó hasta acá, nadie sabrá siquiera que la película se basa en un loibro excepcional, pero supongo que esas son las leyes actuales de la globalización, amnesia, olvido, desorden total. |
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Posteado por: Sonia Arnal 21/06/2011 12:53 [ N° 7 ] |
Yo también creo que vale mucho la pena leer esta novela, por la crítica tan buena y por los comentarios que aquí se han hecho. Me parece excelente y me da un poco, un poco no más, de optimismo que se sigan escribiendo buenos libros, de calidad, sin concesiones al mercado, sin ese sesgo comercial que ahora tiene todo lo exitoso, en fin, novelas que demanden, comprometan, exijan al lector. |
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Posteado por: Jorge Lagos 21/06/2011 13:04 [ N° 8 ] |
Encuentro sospechosos que de repente todo el mundo muestre tanto y tan súbito intereés en un libro y un autor totalmente desconcodios entre nosotros. No estoy diciendo que sea malo, en realidad no lo podría decir ni podré decirlo jamás, dado el exorbitante precio, pero tampoco uno se puede poner a celebrar como loco cualquier cosa solo por el hecho de que sale una buena crítica. |
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Posteado por: Andres Calle 21/06/2011 18:13 [ N° 9 ] |
No estoy de acuerdo con Jorge Lagos, Nº 8, porque es bien raro que ahora la gente se interese por los libros, y más raro aunque lo haga a partir de una crítica literaria. Creo que es excelene tener antecedentes sobre autores y novelas que aquí desconcoemos, ya que lo único que parece interesarnos son cosas tipo Isabel Allende, Rivera Letleier, Ampuero, manuales de autoayuda o bodrios de los famosos de la tele. |
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Posteado por: Nuvia Jarpa 21/06/2011 22:38 [ N° 10 ] |
Efectivamente he leído que Patrice Chéreau, director de La Reina Margot, también director y productor de ópera en Bayreuth, hizo el famoso ciclo del centenario de El anillo del nibelungo, va a filmar Hombres, de Laurent Mauvignier. Por suerte, ahora todo o casi todo se puede bajar de internet, porque aquí las mejores películas, y los mejores libros, no llegan o pasan de inmediato a la clandestinidad. |
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Posteado por: Fernando Herrera 23/06/2011 01:21 [ N° 11 ] |
Que sea una novela de la guerra de Argeñlia, aunque solo eso aparezca en una parte del libro, me parece muy atrayente, valiente, audaz para los autores franceses de hoy, que viven preocupados por el desborde sexual, como Houllebeqc, las historias globlaes, tipo Amélie Nothomb, el amor sintético, como Annie Ernaux, en fin, todo mediocridad y cosas digeribles. Felicitaciones, encargaré el libro a España, poque cuesta menos de la mitad que acá. |
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Posteado por: Paula Vega 23/06/2011 14:14 [ N° 12 ] |
¿Pero cómo es posible que un libro que no llega a las 250 páginas cueste 25 mil pesos? ¿Es que ahora los hacen con oro, joyas, seda? Y después se quejan de que la gente no lea o lea solo basuras, por lo menos los bestsellers se pueden encontrar en la cuneta, ediciones piratas serán, pero es posible leerlos. |
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Posteado por: Aulo Alba Turno 28/06/2011 11:46 [ N° 13 ] |
Anagrama tiene que actuar para volver más accesible el precio de sus libros o serán incomprables |
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