Johnny Weismuller (1904-1984) llegó a ser el Tarzán más famoso, por lo bien que nadaba. Con cinco medallas de oro entre París 1924 y Amsterdam 1928, fue el superhéroe en taparrabos, el primero en afeitarse las piernas y pecho, untarse con aceite el cuerpo y lanzar a la jungla de África un alarido descomunal de origen incierto, por la diversidad de fuentes: canto de pastor tirolés, gruñidos de gorila, algunas notas de violín, ladridos de perro bravo, la ayuda de un soprano y un tenor. Además, carcajadas de hiena y, por cierto, algo del propio Weismuller, para lograr ese sonido único e inigualable.
Un grito tan preparado como el cuerpo de un atleta profesional, porque Estados Unidos, al menos en el agua, es insuperable, y ahí está el campeón. El viejo Tarzán, Mark Spitz, y ahora Michael Phelps, rey de oros y rostro de Beijing 2008.
Los Juegos Olímpicos, para los chilenos, son una oportunidad para ver superhéroes y deportes desconocidos que sólo aparecen muy de tarde en tarde. Los que tienen olvidados los partidos de waterpolo, los lanzamientos de bala o jabalina, y no digamos los saltos sincronizados desde trampolín, ahora tienen el momento estelar: Beijing.
Además, en las transmisiones de los Juegos Olímpicos siempre hay alguien, sin duda un especialista, que explica los puntos en la gimnasia rítmica, el misterio de las llaves en el judo o las estocadas del florete, porque la última vez que los chilenos vieron una competencia de nadadores, correr y saltar en vallas, tirar al arco con flecha o saltar con garrocha, fue hace tiempo, pero es fácil recordar, porque ocurre cada cuatro años: Atenas 2004, antes fue Sydney 2000, Atlanta 1996, y así se cuenta hacia atrás. O hacia adelante: Londres 2012.
En Beijing 2008 se ve lo que nunca se ve, porque la televisión transmite lo que nunca hace; por ejemplo, halterofilia o esgrima. Esto ocurre, por cierto, en los Juegos Olímpicos, porque después viene la programación habitual, donde es mucho más fácil ver póker que atletismo, 21 Real que natación, y es imposible evitar los deportes de masas, globalizados y millonarios: fútbol y tenis.
Los chilenos, con razón, nos conformamos con una medalla, porque no hay habitantes, plata ni disposición para más cosas, y la gente que vive de esto, futbolistas o tenistas, son los mejores representantes y los únicos con opción y medallas de 20 años a esta parte.
Una medalla de oro, por ejemplo, significa estar, por ahora, a la altura de Tailandia, India o Etiopía. Y una medalla de plata, en cambio, es igualar, también por ahora, a Vietnam, Ecuador o Estonia o Trinidad y Tobago.
Gracias a Fernando González estamos en el lugar que corresponde, y por el tenista subimos una vez al podio.
No somos China, tampoco Estados Unidos, y no hay superhéroes como Johnny Weismuller, que nadie lo recuerda por las cinco medallas de oro, sino porque es una opción de ring tone y se puede elegir el sonido de la llamada: llanto de guagua, caballería rusticana, croar de rana, redoble de tambores o el grito de Tarzán.
Juegos Olímpicos
Beijing 2008
Canal 13 y TVN
|
Posteado por: C. Elgueta 17/08/2008 12:18 [ N° 1 ] |
Jajajajajajajaja, divertido. |
|
Posteado por: Paulo Andrés Derpich Nunes 17/08/2008 15:05 [ N° 2 ] |
Sr. Martínez: |
|
Posteado por: Carlos bin Castro Castro 18/08/2008 00:45 [ N° 3 ] |
La clave esta en lo que dice Paulo... politicas deportivas no van a haber nunca... Ya que el estado (sea del color que sea) debe solucionar antes problemas mucho más importantes que una medallita cada 4 años... Son los privados mediantes planes como el ADO los que deben meterse la mano en el bolsillo de una vez por todas... Y apoyar al deporte... ganr 5 centavos menos no les hará mal... |
|
Posteado por: Luis Manterola Ovalle 04/09/2008 05:56 [ N° 4 ] |
Estimados Señores, |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |