Alejados por mucho tiempo de los focos más brillantes de la evolución futbolística -explicado el fenómeno por una desesperación por encontrar algo que nunca se halló: la identidad propia- el fútbol chileno perdió varias décadas de avance real.
La experiencia de la Copa del Mundo de Alemania 1974 -donde quedó establecido para casi todos que el fútbol sin velocidad no era sino un simple remedo de arcaicas teorías- no fue capitalizada por estos lados, argumentando que la técnica innata jamás podría ser sobrepasada por ideales atléticos.
Error conceptual grave que dejó al balompié criollo lejos del circuito del desarrollo, con costos que aún se pagan.
El quiebre definitivo de esta inacción puede producirse ahora con la visión que quiere imponerle Marcelo Bielsa al juego de la selección, donde el vértigo, la velocidad, el ritmo y la técnica están definitivamente complementados en la idea central del rosarino.
La demanda técnica en la Roja no es otra que entrelazar todas las fortalezas que se pueden alcanzar para enfrentar la alta competencia. Aunque conseguirlo enfrenta trabas no menores. Por ejemplo, el mínimo reflejo de este ideario en la competencia doméstica, donde sigue prevaleciendo la obsesión por remarcar sólo la cualidad técnica o táctica de los jugadores.
El punto es que este enfrentamiento entre lo que desea Bielsa y lo que ofrece el mercado interno tiene hoy a los jugadores seleccionados -y a todo el medio- a mitad de camino del convencimiento.
Mientras en la Roja escuchan aquello de darle vértigo extremo a la jugada, en sus clubes el discurso asumido es asegurar la posesión de la pelota, sin riesgos. El resultado es, hasta ahora, un híbrido que no se parece bien ni a esto ni a aquello y que, por tanto, reduce las posibilidades de concretar bien alguna de las visiones.
La pregunta básica es qué tan excluyentes pueden ser ambos idearios. Y la respuesta debería ser que no deberían serlos si es que se entendiera que en este proceso evolutivo tiene que haber componente de uno y otro.
El vértigo, sin un mínimo de seguridad, no se justifica, al igual que poseer la pelota y no saber administrarla.
Enganchar ambas obsesiones técnicas es la esperanza que se debe tener para definitivamente enrielarnos en las vías del desarrollo futbolístico.
No puede haber de parte de uno o de otro desprecio conceptual sino que mancomunión de ideario en el entendido que todos los ejemplos que se puedan tomar como referencia, así lo hicieron. Argentina, por ejemplo, no es Menotti o Bilardo. Es un resumen de ambos. Holanda es Rinus Michels pero también Johan Cruyff.
Aquí puede ser Bielsa, con su propuesta moderna, y el resto, con sus convencimientos históricos. No uno u otro.
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Posteado por: manuel cenzano mayorca 19/09/2008 13:40 [ N° 1 ] |
PRISIONEROS DEL VERTIGO |
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Posteado por: Andrés Abella 19/09/2008 14:49 [ N° 2 ] |
CLAP, CLAP, CLAP, CLAP... Excelente columna, Sergio. Celebro cuando se atreve a abordar el aspecto técnico del juego y encender el debate en torno a lo que nos interesa. El psicoanálisis déjeselo a sus 'colegas' faranduleros. Técnica en velocidad. Parece un concepto tan simple y sin embargo nos ha sido ajeno. Concuerdo en el análisis. Capacidad hay para fundir esto en la identidad general del fútbol chileno. De nada sirve que Bielsa se mate para dejarnos una selección F1 si el torneo de clubes no le hace el peso a una chancha (aquellas al menos sí corren en bajada). ¿Existe algún incentivo para premiar este apronte a nivel de clubes? Sería interesante discutir estrategias sobre cómo exigir a los clubes, DTs y jugadores a mojarse más el potito. ¡Feliz 19! |
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Posteado por: Reinaldo Retamal M. 19/09/2008 18:17 [ N° 3 ] |
Lo cierto es que nuestro futbol es lento pero de buen pie. Esa es nuestra identidad, si jugáramos con velocidad ganaríamos más partidos. Pero esto no termina ahí, para tener éxito debemos inculcar elementos como el carácter. Hay que tener coraje para poder ganar y ante situaciones de stress nuestros futbolistas decaen en su rendimiento, por no tener el carácter que los haría ganadores. De todas maneras jugar rápido acrecienta las posibilidades de éxito. |
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Posteado por: Héctor Sepúlveda Correa 19/09/2008 19:20 [ N° 4 ] |
Algunas observaciones a esta excelente columna: |
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Posteado por: Héctor Sepúlveda Correa 19/09/2008 19:33 [ N° 5 ] |
La solución, a mi parecer, pasa por los siguientes puntos: |
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Posteado por: Juan Patricio López Fuentealba 20/09/2008 00:30 [ N° 6 ] |
Buena columna Sergio. Concuerdo en la visión teórica de la conjunción estos dos mundos sería el ideal, sumando regularidad a la mezcla. Pero las pseudos fortalezas del fútbol chileno están sobredimensionadas. Si nos restringimos al campeonato nacional, podemos notar que a pesar de la falta de ritmo los pases seguidos entre compañeros escasean. Aún es un atentado al jugador el programar 2 partidos en una semana, siendo que son considerados atletas (no así algunos horarios que si son criminales). Al jugador chileno le cuesta muchísimo correr con el balón, bajar una pelota aérea, controlar un balón que viene con potencia, tirar centros en velocidad, el anticipo, la técnica del cabezazo, se desentiende de la jugada al entregar el balón, y un largo etc. Es decir, Chile no esta en ningún caso en la disyuntiva ni en adaptaciones de la velocidad en desmedro de la técnica, porque ésta última no la posee ni la domina. Y si se quisiera adoptar el vértigo como concepto, se notaría, para empezar, un trabajo físico de mayor profesionalismo en divisiones inferiores. Bien sabemos que no es llegar y decir “ahora vamos a jugar a toda velocidad”. Es decir, llegamos a lo de siempre, no es llegar y cambiar. Es en las divisiones inferiores donde se ve si se adaptan las nuevas maneras. Y si siguen los mismos a cargo de estas, con las mismas carencias, traspasando sus mañas, su comodidad de fútbol, donde no existe la visión institucional de futuro. Nada va a cambiar. Además si esto se quisiera habría que invertir, y los clubes con suerte pagan a fin de mes y tienen donde practicar. Como conclusión, un fútbol que se debate en la miseria no puede evolucionar. La selección antes de Bielsa era una extrapolación de lo que se vivía en los clubes. Que se negaba a invertir y prefería repartir (los clubes nuevamente), hoy es un oasis. Éste trabajo de Bielsa se debe tomar como un nuevo piso en la forma de trabajo de los seleccionados nacionales, y si algún club quisiera replicarlo, ya habremos dado dos pasos hacia adelante. |
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Posteado por: Hernan Calisto Cordova 20/09/2008 00:46 [ N° 7 ] |
Creo que la propuesta de Bielsa es la que mejor podemos tener para poder forjar una verdadera identidad de futbol Chileno, pero caemos en una confusion de conceptos, el juego de Bielsa no es de "Solo Velocidad" sino tambien de velocidades, ya que sino fuera asi, seria un equipo muy predecible, cosa que no sucede a menudo. En cambio lo que nos ofrece el futbol chileno, con sanas escepciones como O`Higgins y Huachipato, es de una propuesta muy conocida por muchos, donde la pelota es al pie, donde los pelotazos son cruzados pero sin destino, donde el TOCA TOCA, es el grito de todos los entrenadores los fines de semanas. |
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Posteado por: Eduardo sierralta Toro 20/09/2008 14:34 [ N° 8 ] |
FUNDAMENTOS |
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Posteado por: Raul Vergara Barria 20/09/2008 17:10 [ N° 9 ] |
Buna columna, Sergio. Me hace pensar en las crueles paradojas de la vida. El interlocutor que le hace falta a Marcelo Bielsa es el fallecido Nelson Oyarzun. Oyarzun veia el futbol de manera muy similar a Bielsa. Algunas citas: "Los de las graderías deben saber que buscaremos interpretar el fútbol que les gusta, el que ha hecho toda una tradición en la ‘U’. Que por ahí podremos equivocarnos, pero jamás nos rendiremos sin batallar. Todo lo que hagamos va a ser para la hinchada, para que el viaje al estadio no sea perdido y se sientan gratificados con lo visto. El jugador de la 'U' y el hincha son una misma cosa porque sienten amor por una misma camiseta. La pasión de ellos será la nuestra y no habrá diferencias. La felicidad de nosotros será la de ellos...yo sé que a ése del tablón le gusta vivir intensamente y le gustan los que van hacia adelante sin miedo... Somos una misma cosa, y yo junto a los jugadores jamás lo olvidamos". “Yo quiero que la 'U' interprete un fútbol simple, moderno, basado en la fortaleza física y el movimiento constante. Dentro las grandes confusiones que hay en Chile está esa de creer que el hombre que lleva la pelota hace el fútbol... ¡Mentira, señores! Son los otros los que destapándose continuamente, relevando en todo el campo, van creando los espacios y la mecánica. Es el juegue y vaya, juegue y vaya, atentatorio contra la comodidad tan acendrada en el estilo chileno”. “A mi me da risa cuando en Chile algunos cuadros obtienen un galardón y a los dos días ya no se habla de ellos. Y, claro, si el fútbol que practican no apasiona, no conmueve, no sacude... No, en mi idea está ganar siempre, pero para el deleite de la gente, para que el publico se involucre en lo que pasa en la cancha”. No es primera vez que en Chile se intenta modernizar la forma de jugar. esperemos esta vez se logre.
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Posteado por: Paulo Andrés Derpich Nunes 21/09/2008 19:47 [ N° 10 ] |
La mediocridad del medio impide tal modernización. Mientras no exista concordancia, la evolución que plantea Sergio en su columna, no se dará. No olvidemos que Bielsa entrena a la selección, no a los clubes. |
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