Este nuevo programa del CDF, en alguna sección, conecta con un concepto que está en los avisos institucionales del canal, es una conexión con un mundo genuino y extendido, con la gente del pueblo.
Es algo que está en los avisos institucionales del CDF, con la pelota de fútbol que viaja entre las piernas y los pies de los vecinos, oficinistas y cartoneros, taxistas y comerciantes, y por medio de un montaje invisible, la pelota cruza por sobre el Mapocho y en ninguna de las orillas cae ni toca el suelo.
Es un imagen para un tesoro barato y compartido, donde el vuelo de la pelota es un logro colectivo y el fútbol, un bien nacional que une a la gente.
En Hinchas, Pasión sin Límites, por lo anterior, deberían darse cuenta que esa estética criolla requiere letra y música de autores chilenos, pero no canciones en inglés, que en este caso ingresan a una categoría de moda: el verbo siútico.
La mayoría de los protagonistas, entonces, son gente anónima y ciega de cariño por su club, que viven por los colores del equipo y su gran orgullo es un lugar demasiado común, pero no por eso es fácil de llevar: estar con su club en las buenas y en las malas.
Un hincha de Colo Colo, incluso, ofrendó su tragedia personal -la muerte de un hijo- y depositó sus cenizas en la cancha del estadio Monumental, frente a la galería de la Garra Blanca, un sitio donde encuentra duelo, gloria y consuelo.
Los integrantes de la banda de Magallanes padecen la más larga de las negras temporadas, porque el equipo descendió a Segunda en 1987, después a Tercera División y de esa zona no se ha movido. Son décadas de penurias y ahí están, dele que suene el saxofón y el trombón, que tanto conmovían a Julio Martínez y a Renato González, Mister Huifa, periodista, anarquista y un hombre calvo y bajo de estatura al que no le gustaba el mundo, pero si no se lo preguntaban, no lo decía. Para qué.
Cada miembro de la banda de Magallanes, los señores Fuentes, Oyarzún y el resto, tienen los años de una bandada de loros y resisten, entre otras cosas, porque se hace una colecta en cada partido y los espectadores dan la voluntad, para ayudar a que siga la tradición.
Alguna vez estuvieron en la Copa Libertadores, en 1983, pero así pasa la gloria del mundo y esos veteranos, probablemente, están contentos porque aún siguen sumando y van a ver otro amanecer: mañana 27, Magallanes cumple 111 años.
Guillermo Walker y su mujer Sara Rojas son wanderinos de un cerro de Valparaíso y su restaurante se llama El Wanderino, cómo no. Don Guillermo llora de emoción, porque gracias al programa -y por primera vez en la vida-, un jugador de Wanderers entró a su negocio.
El delantero fue Joel Soto y el señor Walker da cifras: 78 de edad, 56 de matrimonio, 41 con la barra oficial y 35 con el restaurante.
El mayor orgullo de todo hincha es recordar los números que lleva sobre la tierra, con la ilusión de convertirse en el más viejo de los viejos. El que queda, el que lo ha visto todo, el que apaga la luz, el que muere al final. El último hincha.
|
Posteado por: Paul Alonso Aliaga Osorio 28/10/2008 06:54 [ N° 1 ] |
El fútbol es el opio de los pueblos, (Blatter) |
|
Posteado por: Ignacio Pinto Ramírez 08/11/2008 13:07 [ N° 2 ] |
Es impresionante como la hinchada de los clubes ponen en primer lugar dentro de sus prioridades de vida al fútbol. |
|
Posteado por: Diego Guerini Larraín 08/11/2008 13:17 [ N° 3 ] |
Indescutiblemente el balón pie es nuestro deporte madre. |
|
Posteado por: Cristobal Castro Guillot 08/11/2008 13:46 [ N° 4 ] |
Increíble como esos simpatizantes de clubes lo dan todo por su escuadra. |
|
Posteado por: Juan Carlos Gutiérrez Dublé 08/11/2008 13:55 [ N° 5 ] |
Algunos diran que en el fútbol sólo interesa ganar. Otros, más cándidos, seguiremos pensando que si esto es un espectáculo tambien importa gustar. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |