
Todos los montes de más de ocho mil metros de altitud han sido coronados en invierno, salvo uno, el Makalu, la Diosa Negra, que ha resistido hasta la fecha las incursiones de muchos duros de la montaña.
Ahora vienen dos más: Simone Moro y Denis Urubko, un ruso y un italiano con pergaminos de sobra para escalar un ocho mil grande en la estación más cruda. Urubko ha escalado todos los "ochomiles" excepto el Cho Oyu, todos sin oxígeno, con ascensos memorables de la Arista Noreste del K2 en 2007, precedido por un ascenso notable, original, primera en el Broad Peak o Falchen Kangri, a través de su Pared Suroeste en 2005. Actualmente radicado en Kazajastán, Urubko -generación del 73- y Moro -generación del 67- han escalado juntos en empresas duras, en Himalaya.
A Moro lo conozco de cerca, cuando compartimos campamento en 2001 durante el desarrollo de la expedición de chilenas al Everest. Entonces tuvo la gentileza y el tiempo -en fin, el gesto- de ayudarnos a arreglar el electrogenerador que nos daba problemas cotidianos, como parte de un ritual sempiterno y tedioso, que este amigo italiano ayudó a sortear felizmente con manos muy bien conectadas al cerebro.
Moro es un grande. Entonces quería subir el Everest y el Lhotse en un solo envión sin bajar al campamento base o al campamento base avanzado. Estuvo cerca, pero abandonó para ayudar en el rescate de un montañista en el Lhotse, una decisión que salvó una vida, y también la suya.
Simone Moro es guía alpina, atleta, entrenado de la selección italiana de escalada, y escala en dificultad pura hasta el décimo grado, compatibilizando su potencia en la palestra con la alta montaña de las grandes cordilleras de la Tierra: Himalaya, Karakorum, Thien Shan, Pamir, Andes, Patagonia, Antártica.
Recientemente Moro recibió la medalla de oro al valor civil del Presidente Carlo Azeglio Ciampi, y el premio Fair Play de la Unesco en París, llegando a ser uno de los poquísimos alpinistas conocidos por el gran público. Pero Moro no se duerme en sus laureles. Quiere más. Y la invernal al Makalú es el síntoma: gélidos y ventosos 8.463 metros de roca y hielo.
Dos viejos amigos para un gran desafío, sin oxígeno, sin serpas, y con uso limitado de cuerdas fijas.
"Estoy seguro de que será un proyecto extremadamente difícil, pero deseo continuar con esa 'filosofía exploratoria' que se está perdiendo en el ochomilismo moderno", explica Moro. Algo que ya me subrayó cuando compartimos en el base del Everest: En la innovación, en la búsqueda, hay más sabor, hay un encuentro...
El primer intento invernal al Makalú se adelantó a su tiempo, a manos y pies de un genio humilde: Renato Casarotto en 1980, acompañado de Mario Curnis, hasta los 7.400 metros. Más tarde un temporal abortaría los ímpetus del más famoso himalayista de todos los tiempos, Reinhold Messner.
Luego vendría la expedición del polaco Andrzej Machnik, la de su connacional Krzysztof Wielicki, que lo intentó dos veces. Y Jean-Christophe Lafaille, que no regresó de su escalada de cumbre. Y el mismo Denis Urubko, junto a Serguey Samoilov y Eugeny Shutov, que claudicaron en la invernal del Makalu, un sueño de despierto que aún esta en la dimensión de lo casi imposible. Quizás un regalo que aguarda a una araña italiana y a un oso ruso.
|
Posteado por: kenneth thomas ledger toledo 17/12/2008 17:36 [ N° 1 ] |
SANTIAGO.- El mal tiempo en la zona continúa hoy impidiendo el rescate de tres montañistas españoles que permanecen aislados en el sector del monte San Valentín, en la Patagonia chilena, donde llegaron el pasado 11 de diciembre. El monte San Valentín, el más alto de la Patagonia chilena, se sitúa en el sector del Campo de Hielo Norte, a más de 1.600 kilómetros al sur de Santiago y la intención de los tres españoles era llegar a la cima, situada a 4.100 metros . Indicó asimismo que el Ejército dispuso que uno de sus helicópteros permanezca estacionado en la localidad de Río Tranquilo, la más próxima al Campo de Hielo Norte, para que proceda al rescate apenas se abra una ventana de bien tiempo. En cuanto a la patrulla terrestre que se dirige al lugar -integrada por siete miembros del Ejército y por cinco carabineros-, informó que su progresión es normal y que, salvo algún inconveniente mayor, debería llegar mañana a donde están los excursionistas. De los tres españoles, Amador es el único escalador profesional, pues Tomás López es bombero del consorcio de Tenerife y Alfredo Ramírez es policía local de Granadilla de Abona. El San Valentín está considerado como uno de los montes de la zona más peligrosos de ascender... En diciembre del año 2002 siete jóvenes montañeros chilenos murieron mientras cruzaban el glaciar "Leone" para emprender la ascensión del monte, cuya cima a la fecha sólo ha sido conquistada siete veces. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |