
Hay montañas símbolo, y una de esas es el Matterhorn, llamado así por suizos, o Cervino, como lo reconocen los italianos. Allí se escribió una gran historia del montañismo.
Edward Whymper tenía confianza en la fidelidad de su guía, Jean Antoine Carrel, en su cordada, y no sospechaba que instigados por la iniciativa del alpinista británico, el Club Alpino Italiano intentaba valerse de las prestaciones de Carrel -"Il Bersagliere"-, para asegurarse la victoria en la primera escalada de la montaña ideal, el Cervino.
Es oportuno recordar lo que representaba entonces dicha conquista. Esto puede explicar que un hombre del temperamento de Jean Antoine Carrel haya cedido ante Felice Giordano, en aquella ocasión portavoz del CAI, sin considerar a Whymper en su próxima tentativa.
Whymper se sintió traicionado. El 10 de julio de 1865, asumida la deserción de "Il Bersagliere", decidió instalarse en Zermatt y reclutar a un grupo de guías, para reintentarlo. El inglés apuntaba al factor tiempo: la expedición italiana era muy numerosa y de muchos bultos. Whymper encontró en Zermatt un compatriota, Lord Francis Douglas, otro valiente alpinista, convenciéndolo de unirse a la escalada de la vertiente suiza del Cervino. Sentían que no les quedaba alternativa. A Whymper y Douglas se unieron los Taugwalder, padre e hijo; otros dos ingleses, el reverendo Charles Hudson y el joven Roger Hadow. Se sumó también el guía de Chamonix, Michel Croz. Era el 14 de julio de 1865.
Entretanto, la cordada rival, sin saber del intento de Whymper, trepaba. Eran Jean Antoine y César Carrel, Charles Gorret y Jean Joseph Maquinaz. En el curso del fatídico 14 de julio, se alzaron más arriba que la punta Tyndall y escrutaron el breve tramo que los separaba de la renuncia también: O todos o ninguno. Pero justo cuando comenzaban el descenso, escrutaron a otros hombres en la cumbre y los sintieron gritar. Era el grupo de Whymper. Su escalada había sido difícil, aunque veloz y a una sola cuerda: una imprudencia que creó las bases de una tragedia.
Hadow, probablemente muy tocado, perdió el equilibrio, cayó y embistió a Croz arrastrándolo consigo. En un momento, también Hudson y Douglas fueron engullidos por el precipicio; los Taugwalder y Whymper intentaron asirse, asegurarse a la roca y de algún modo bloquearon la cuerda, pero esta se desgarró entre uno de los Taugwalder y Douglas. Hadow, Croz, Hudson y Douglas precipitaron. De la dramática conclusión, surgieron discusiones, a menudo distorsionadas, que dejaron huella en Whymper.
Dos días más tarde, "Il Bersagliere" estaba listo para su reivindicación: partió del Breuil con Jean Baptiste Bich, Jean Augustin Meynet y Aimé Gorret.
En el trazo final de la escalada, enfrentado al día siguiente, Gorret -por motivos de seguridad- esperó y aseguró en bajada a Bich y a Carrel... que habían recorrido por primera vez toda la Cresta del Leone, la después clásica vía italiana hasta la cima del Cervino. Esta ruta fue repetida el 14 de agosto de 1867 por los mismos Bich y Carrel, esta vez con F. Crawford-Gropve. En septiembre de 1868, Carrel guiará a la cima del Cervino también a Felice Giordano. Comenzaba la leyenda...
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |