
El reemplazo de Ivo Basay por Américo Gallego en la banca alba -proceso en el cual se considera el interinato de Luis Pérez- reavivó el viejo tema de las diferencias dogmáticas entre los entrenadores. Más que eso, la importante distancia entre los que apuestan al equilibrio -signados aquellos como defensivos- versus los que promueven la vocación de ataque -los ofensivos, para menores señas-.
A estas alturas, está de más establecer que aquellas caricaturizaciones -porque eso son- encierran más prejuicios que sustentos reales, porque ambas situaciones son complementarias, no excluyentes, y siempre van a depender, más que de ideologías, de circunstancias.
Es cosa de hacer una pequeña reflexión.
Américo Gallego no era un DT defensivo, sino que uno carente de propuesta (si hubiese sido adherente del "pragmatismo", Colo Colo no hubiese sufrido las fallas horribles que demostró en la zaga). Gustavo Benítez -injustamente atacado por los hinchas de Palestino- tampoco se enmarca dentro del grupo de los conformistas. El DT paraguayo no tiene hoy una escuadra para hacer una propuesta arriesgada y opta por lo lógico: fortalecerse colectivamente y buscar el momento de atacar (el segundo tiempo que Palestino hizo contra Colo Colo, vaya que quedó expuesta esta proposición técnica).
Basay, por su lado, caratulado como un DT de un tinte "ofensivo" ya dio muestras de que para él el tema es mucho más profundo. Según reconocimiento público de Esteban Paredes, la primera preocupación del nuevo entrenador albo no fue establecer un circuito pródigo en variantes de ataque sino que en aumentar los niveles de presión. ¿Qué significa eso? Que en Basay existe el convencimiento de la "lógica barcelonista": para atacar, antes que todo, hay que tener la pelota. O sea, hay que recuperarla cuando la tiene el rival (que es la gran idea que Josep Guardiola expone en el equipo catalán).
¿Incentivar la reacción es, entonces, un signo defensivo? Obvio que no.
Atacar al rival, la posesión de pelota de éste, conlleva una pretensión más ofensiva que destructora. Es la primera fase para construir y tejer propuestas de ataque.
Bielsa bien lo enseñó en la selección. Borghi va por ese camino.
La acción de ser ofensivo, la aspiración dogmática, no está relacionada entonces con la denuncia discursiva. Menos con la cantidad de atacantes que se pongan en la cancha.
Eso no basta.
Tiene que ver con el convencimiento de que existen rutas lógicas para poder establecer una propuesta de ataque.
Que lo diga Guardiola. Que lo diga Bielsa. Que lo digan todos los que realmente entienden el juego.
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Posteado por: Alejandro Fuentealba Mancilla 02/09/2011 10:45 [ N° 1 ] |
Extraño que un tema que comente lo "ofensivo" |
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Posteado por: Cristian Navarro 02/09/2011 12:20 [ N° 2 ] |
Basay es super ofensivo, si no preguntenle a su ex equipo O'Higgins si no se sienten ofendidos por su salida intempestiva. |
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Posteado por: claudio alberto morales borquez 25/09/2011 03:56 [ N° 3 ] |
Sergio, se preocupan tanto de los entrenadores de colo colo que uno se pregunta. ¿alguno era malo? No pues, todos buenos y todos fracasaron. Yo miraría a los dirigentes para explicar este desastre. Los periodistas no aportan mucho tampoco. ¿alguna vez haran una pregunta inteligente en las reudas de prensa? Animo carcuro, los que vienen son mas cojos que tu y el sapo |
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