
¿Algo más que decir sobre el clásico desmadre del domingo? Poco o nada que ya no se haya dicho en tantos años. Insistir, tal vez, en la actuación de aquel sector del periodismo cuyo olfato parece ser sólo superado por el de las moscas en los lugares donde busca (tuve durante hartos años a un compañero que sufría cuando un conflicto se resolvía o un incendio se apagaba antes de que alguien muriera entre las llamas). Quizás insistir en los sectores directivos que propician la violencia a través del respaldo a sus seguidores más violentos, pero, ¿valdrá la pena? No parece que valga la pena. Si ellos, a fin de cuentas, producen lo que las moscas huelen. ¿Producen o son? Ni hablar del "pisabanderas", que ya está claro que no alcanza a entender nada de nada, igual que los que le permiten y celebran. ¿Y "el que pasa por encima"? Tampoco. ¿Se lo imagina hablando de los rivales de Chile en una clasificatoria? Nos apedrearían en todas las capitales de Sudamérica. ¡Y tan buen arquero...! Un desperdicio de calidad.
No, no vale la pena insistir en lo que tenemos tan claro. Tal vez agregar que todos los responsables del clima bélico deberían ser citados a los tribunales del fútbol (y ojalá a los ordinarios, con algún juez que los deje adentro un rato, junto a sus barristas protegidos). Claro, alguna vez los verdaderos responsables deben ser juzgados. Los que facilitan instalaciones para que las bandas de desquiciados se reúnan a incendiar ("calentar" le llaman ellos) los partidos. Vimos a miles de ellos declarando la guerra futbolística. Los mismos que después no aceptan paz ni armisticio ni derrota ni victoria y siguen rompiéndose la cabeza en las afueras y hasta en los adentros del estadio y, aunque no usan capucha, quedan libres de inmediato (que no lo sepa el ministro de Justicia). A sus dirigentes hay que juzgar. A los de arriba...
No, no vale la pena insistir en lo que ya está tan insistido. ¿Sabe por qué? Porque el partido calentado a fuego vivo durante días, las torpezas directivas, los "banderazos", la entrada de Colo Colo a la cancha repartiendo leña sin piedad ni medida, la respuesta azul con el mismo énfasis y todo, todo lo demás, ¿para qué, si tenemos a Puga? Claro, podemos hablar durante horas y llenar páginas y saturarnos de imágenes de los desaciertos del árbitro. ¿Para qué hacernos problemas con lo demás, teniendo a Puga?
Fue un mal arbitraje, qué duda cabe. Pero es muy posible (personalmente estoy seguro) que lo mismo le habría ocurrido al más capaz y experimentado de nuestros árbitros. ¿Por qué? Porque este domingo se necesitaba un comisario, un "casco azul" (pero no de los que trafican con la ayuda humanitaria), un sheriff, pero no un árbitro de fútbol. La cita era una batalla. Cualquiera que entrara al campo apenas premunido de un pito, dos tarjetas y un cronómetro, no tenía nada que hacer ahí. Nada.
Hoy, claro, nos dicen que faltó criterio al designar a un árbitro sin experiencia. Pues bien, si hubiese sido uno experimentado, nos estarían diciendo: "¡Cómo es posible que esto le haya sucedido a un árbitro con tanta experiencia!"
¿Ve que no hay caso? No vale la pena insistir en los temas verdaderamente importantes. Para eso tenemos Puga.
|
Posteado por: fernando landskron veliz 02/11/2011 14:01 [ N° 1 ] |
Despues de tanto desacierto, creo que Molina termino siendo el menos criticable, el unico que relamente puede decir que su error fue involuntario, y el primero en pedir disculpas. Los demas, los que cometieron errores a sabiendas y de forma predeterminada, todavia no piden disculpas, empezando por Puga, siguiendo por Levi, y luego los jugadores, tecnicos, periodistas. Excepcion es Herrera, el no sabe lo que es pedir disculpas. es perfecto |
|
Posteado por: Jhon Allen Lev 02/11/2011 19:24 [ N° 2 ] |
Excelente su comentario al igual que el de la proteccion de los dirigentes al cancer de las barras bravas (con el problema de la localia de la UC), La principal causa del alejamiento de las familias al estadio. |
|
Posteado por: Eduardo Lira Filax 03/11/2011 12:17 [ N° 3 ] |
Excelente su opinión Don Edgardo, lo que sí faltó es asumir que su gremio tiene alguna, sino mucha responsabilidad en todo lo ocurrido. Los periodistas y reporteros saben perfectamente bien quienes son los "incendiarios" y corren detrás de ellos con el galón de combustible para "encender" el partido. Declaraciones van, declaraciones vienen, mira lo que dijo el otro, y así, hasta que a la hora del partido basta un error del árbitro para que el incendio sea total. Falta el mea culpa del periodismo, siempre de algunos nunca todos, pero quisiera escuchar antes de un partido de esta trascendencia, la voz de alguien diciendo que luego del clásico el mundo seguirá girando y al día siguiente hay que seguir trabajando, que es solo un partido de fútbol, que como espectáculo existe para la distracción de la gente y no para tanto sufrimiento y dolor, solo eso. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |