
El equipo de Universidad de Chile, sus directivos, cuerpo técnico y jugadores, hasta ahora al menos, no ha llorado por las distancias, el poco descanso y el mínimo relajo mental y físico entre partidos, donde jugar tres veces a la semana y hasta ocho veces en un mes fue calificado de inhumano, en otros tiempos.
Era la mala costumbre y la poca cultura deportiva de los equipos chilenos.
Imposible hacerlo, algo matador y demoledor, en una palabra: inhumano.
Aunque a veces no jugaban los mismos y hasta se rotaban los participantes, pero daba igual, porque así nacía el verso de esos clubes chilenos en varios frentes: el local, el internacional e incluso un extra como la Copa Chile.
Qué horror, nadie puede. Ni con un plantel generoso. Ni con dos planteles.
Ay que estamos cansados, no podemos, es imposible sostener este ritmo agobiante y alternado con tanto viaje, en un continente de distancias tan largas, porque eso es lo otro, y esto no es Europa, aunque entre Moscú y Madrid hay más kilómetros que entre Buenos Aires o Lima y Santiago, pero qué importa.
Nunca más ese cantar.
Adiós a los jugadores que les echan la culpa a los muchos partidos de dos campeonatos terribles, que los tienen tirados en una tina de agua caliente, para que después les den un masaje y pese al diclofenaco, el calorub y el antiinflamatorio, todavía siguen extenuados y el agotamiento no se les pasa, porque jugar tanto es inhumano.
Ah, y lo otro: se pasa mucho tiempo lejos de la familia.
Que no vuelvan esos jugadores y tampoco los presidentes quejosos, expertos en las postergaciones, las suspensiones y los aplazamientos.
Nunca más.
No queremos ver ni en pintura a los técnicos llorones, porque su equipo juega más de una vez a la semana. Los equipos grandes -por plantel, sueldo, preparación física, negocio y profesionalismo- son capaces de jugar tres veces por semana y durante un mes, si es necesario.
Y si desean jugar una vez por semana, claro que se puede, pero ese es el mapa del equipo que quedó atrás y no ganó nada. Y lo único que desea es cambiar, o sea, jugar y jugar.
Nunca más esos lamentos, por favor y por piedad, por respeto sentimental e intelectual.
Universidad de Chile ha podido, porque ha desplazado y dosificado el plantel de un frente para otro, y no se ha quejado, hasta ahora.
Es de esperar que no lo haga, le vaya como le vaya: en lo nacional y en la Sudamericana.
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Posteado por: Paulo Andrés Derpich Nunes 04/12/2011 16:00 [ N° 1 ] |
Así es, don Antonio. Recuerdo un plantel colocolino, que reclamó a mediados de año porque estaban cansados... y que motivó una columna de Bianchi. Otra cosa es la "U" de Sampaoli. Nadie reclama, todos juegan y todos son protagonistas del éxito por llegar, si Dios quiere... Gusto de saludarle. |
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Posteado por: luis fernando jara garrido 05/12/2011 11:58 [ N° 2 ] |
hay un equipito que aplazó hasta el debut,estoy seguro que en el nombre del fútbol chileno ya hubiese aplazado varias veces y después se le olvida la frase :en el nombre del fútbol chileno.- |
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Posteado por: Jordi Castellà C. 05/12/2011 18:48 [ N° 3 ] |
Esta columna ya la escribieron cuando le fue bien a la UC de Pellicer (2005), Colo Colo de Borghi (2006) o a la U de Pelusso (2010). |
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