Alejando Cisternas, Antofagasta
Blanco y negro. Agua y aceite. Marc Coma y Cyril Despres. Enemigos íntimos. La rivalidad más agria del Dakar en motos vivió ayer un nuevo capítulo. El más explosivo que recuerde el paso de la competencia por Sudamérica.
El español llegó al bivouac antofagastino feliz. Le había sacado 17 minutos en la etapa al francés, con lo que volvía a retomar la punta de la prueba y le sacaba inmensos 10 minutos de distancia en la general. "Ha sido una especial muy bonita", contaba. "En la última parte, eso sí, regulé al saber la diferencia que tenía a mi favor y para cuidar el motor", cerraba con una sonrisa.
En el campamento lo esperaban Jordi Durán y Jordi Arilla, sus más cercanos asesores. Le dieron malas nuevas: los comisarios redujeron la ventaja a nueve y 1:26 minutos, respectivamente. El catalán, enfurecido, se encerró en su casa rodante y mandó a decir que no iba a hablar.
¿Qué pasó? Todo se concentró en el kilómetro 10,8 de la especial de ayer entre Copiapó y Antofagasta, en un río que, por las lluvias de la víspera, estaba más pantanoso de lo esperado. Cyril Despres se quedó atorado, al igual que algunos de los que lo seguían. Marc Coma lo esquivó y comenzó a distanciarse.
"Había un torrente de lodo que no estaba marcado en el libro de ruta", fue el reclamo del francés, que presionó a las autoridades: "Esperar qué dice la organización, porque me consta que después de mi paso y el de varios otros han decidido desviar la ruta, pues de lo contrario se hubieran encontrado con 200 vehículos atrapados. No debemos ser los únicos que tengamos que pagar las consecuencias", se quejó.
El galo -cuenta una fuente que pidió reserva- fue rescatado del lugar con la ayuda de miembros de la organización que bajaron de un helicóptero. Otros dicen que lo salvó el público, y otros que fue auxiliado por algunos competidores.
En lo que todos coinciden es que quienes llegaron más tarde al lugar -entre ellos, varios chilenos- se encontraron con dos helicópteros desviando a los pilotos del sector conflictivo. "Yo creí que alguien se había accidentado, pero no: estaban sólo para advertir del problema en la ruta", contó Ignacio Casale, piloto nacional de cuadriciclos.
Ante la confusión, los comisarios decidieron anular el tiempo en ese sector de Despres, Coma, Helder Rodrigues, Paulo Goncalves, Pal Anders Ullevalseter, David Casteu y Gerard Farrés. Este último relató que "cuando pasé vi a Helder atrapado, me pidió ayuda, y lo saqué. Crucé el río por otro lado, y no tuve problemas. Pero no quiero opinar de la determinación de los jueces".
Luego de cuatro horas de silencio, la determinación no cambió. Despres optó por no hablar con la prensa internacional (sólo hizo entrar a su motorhome a dos periodistas franceses), mientras que Coma expresó su molestia:
"No entiendo la decisión. El Dakar siempre ha premiado a los pilotos que superan las dificultades. Esto es como que si yo me quedara atrapado en una duna y pidiera que me devolvieran el tiempo perdido. No corresponde".
Resignado, un experimentado miembro de la caravana resumió: "Al final del día, esto es una carrera francesa. Eso explica todo".
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Posteado por: Gerardo Larrain Sartorius 11/01/2012 12:04 [ N° 1 ] |
Esto es una verguenza y un escándalo. |
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