En el fútbol hay pocas cosas que den más alegría que ver ganar a un débil contra un grande, siempre y cuando, claro, el espectador no luzca los colores y emblemas del derrotado y del poderoso.
En la Copa del Rey de España, por encima de los duelos del Barcelona y el Real Madrid, lo nuevo y lo distinto es la campaña del Mirandés, equipo de Segunda B, es decir, lo que sería la Tercera División chilena, media amateur , media profesional y generalmente fuera de los titulares y lejos de las luces.
En la Copa del Rey, este campeonato paralelo a la Liga de las Estrellas, un equipo pequeño y modesto se ha instalado en las semifinales y la próxima cita es con el Athletic de Bilbao, de Marcelo Bielsa.
El Mirandés dejó en el camino al Villarreal, al Racing de Santander y al Español, en un estadio repleto y con avisos de la ferretería local, otro de neumáticos a buen precio y también una empresa de transportes y mudanzas de la ciudad: Miranda de Ebro y 40 mil habitantes. Hacia el norte de España, por la Comunidad de Castilla y León y a unos 100 kilómetros de Bilbao.
Ciudad histórica y con el señorío de no seguir a los triunfadores y millonarios de la capital o de Cataluña, sino al de la zona y al local, un club fundado en 1927 y con cosas que contar, aunque sólo las conozcan la gente y los vecinos del lugar.
En el estadio de Anduva las cifras hablan de seis mil espectadores, pero en el último partido con el Español entró el doble y la gente se agolpaba detrás de los letreros publicitarios y la cancha está tan cerca que una señora, por ejemplo, le palmoteó la espalda a la estrella local, Pablo Infante, a la hora de sacar un lateral.
Un grupo de niños abraza a un central, que sale de la cancha en busca de la pelota, para seguir rápido con el partido.
Y la mayoría de los jugadores son vecinos de a pie, funcionarios de alguna oficina o de un banco, donde les dan permiso, para entrenar por las tardes.
Las hazañas de un equipo como el Mirandés demuestran que pese a todos los cálculos, sueldos y pronósticos, de repente se producen sucesos extraños e inesperados.
Probablemente cada vez más escasos y raros, pero todo ocurre para que se hagan verdad las sentencias tantas veces escuchadas: el deporte impensado, no hay equipos chicos y en el fútbol todo puede ocurrir.
Menos que mal sigue siendo así.
Gracias al Mirandés, que no es real, pero debería: Real Mirandés.
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Posteado por: MARIO QUILODRAN GUTIERREZ 29/01/2012 14:39 [ N° 1 ] |
o como cuando Ovalle elimino a Colo Colo de la Copa Chile. |
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Posteado por: Sebastián Andrés Valdés Huanquel 30/01/2012 10:05 [ N° 2 ] |
O cómo cuando "el mejor equipo de la historia" quedó eliminado de la Copa Chile por Magallanes equipo recién ascendido a Primera B. |
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Posteado por: Marcelo Muñoz 30/01/2012 16:42 [ N° 3 ] |
Más que si Ovalle ganó a Colo Colo, o si magallanes venció al mejor equipo de la historia, hay una observación muy valiosa: Ovalle y Magallanes llegaron a la final de la Copa Chile tomando muy en serio este campeonato, cosa que no podemos decir de los seudo grandes del fútbol chileno. |
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