Paulina Modiano
La educación se tomó la agenda pública, y aunque muchos alumnos siguen en paro, la mayoría de los padres no pueden detenerse en algo crucial para que sus hijos estudien: pagar.
Porque saben que la educación es el real trampolín para la movilidad social, quieren a sus hijos y aspiran a que sean "más que ellos". Por eso están dispuestos a todo para que sean profesionales, aunque tengan que apretarse el cinturón al máximo o endeudarse hasta el cuello.
Estas son algunas de sus historias.
Ahorrando como hormiga para pagar al contado
María Verónica Provoste trabaja como asesora del hogar desde hace años en varias casas. Nació en el campo en una familia de doce hermanos. Sólo alcanzó a cursar hasta cuarto básico. Muy joven se vino a trabajar a Santiago, donde conoció a su marido, que se desempeña como chofer de grúas. Tiene dos hijas: Silvia de 26 años y Nicole de 18. Ambas estudian enfermería en la Universidad de Las Américas, a un costo anual superior a los dos millones de pesos cada una.
Entre sus tres empleos, Verónica gana unos $400 mil mensuales. El sueldo de su marido no es mucho mayor. Pero ambos están decididos a costear la educación de sus hijas. Verónica ahorra casi todo su sueldo, una práctica que inició cuando se embarazó de su primera niña. Eso le permite pagar de una sola vez el costo anual de cada carrera, aunque ello implique privaciones.
¿Vale la pena el sacrificio? "Sí", responde firme Verónica. "Lo único que me interesa es que mis hijas estudien, que sean alguien, que sean más que yo".
Por eso desde que Silvia, quien primero estudió y trabajó como auxiliar de enfermería, le planteó que quería entrar a la universidad, decidió apoyarla. Juntas analizaron distintas opciones y se preocuparon de verificar si enfermería tenía un buen campo laboral. No se equivocaron. Según diversos estudios, enfermería es una de las carreras con más demanda.
Con estos antecedentes, Nicole decidió seguir los pasos de su hermana -a quien le queda un año de estudios-, y en marzo de este año comenzó a estudiar enfermería.
Queremos que nuestros hijos sean más que nosotros
Costear dos carreras simultáneamente, obviamente, duplicó la carga económica para Verónica y su marido. Pero ellos siguen firmes en su predicamento, ahorrar más y por ningún motivo endeudarse.
Clemente Sepúlveda trabaja como auxiliar en el Banco BICE desde hace 19 años. Es de Cauquenes y llegó a Santiago para desarrollar a nivel nacional la pasión de su vida: el atletismo. Está casado y tiene tres hijos entre 21 y 10 años.
La mayor de ellas, Gabriela, cursa tercer año de Ingeniería Comercial en la Universidad de Talca. La carrera la está pagando parcialmente con un crédito de la propia institución y el resto con el aporte de su padre.
Clemente no logró que su hija accediera a una beca, porque su sueldo en el banco, más los ingresos que percibe por un segundo trabajo como cuidador y encargado de mantención de un gimnasio de un club privado, fueron considerados "demasiado altos": superan los $500 mil.
Le cuesta entender por qué, pese a que su hija siempre ha sido una muy buena alumna, y los ingresos que él percibe se hacen escasos para una familia de cinco miembros, no fue elegible para ningún beneficio que le facilitara pagar su carrera.
"Todos dicen que lo más importante ahora es ayudar a la clase media. Pero parece que yo no calzo en ninguna parte, ni el segmento de los más pobre ni en la clase media".
El contraste lo vive de cerca, día a día, en su trabajo. Porque varios de sus jefes, que son ejecutivos de primer nivel, tienen a sus hijos estudiando en la universidad y con becas, aunque, en rigor, económicamente no las necesitan.
"Hay mucha injusticia y por eso las cosas están reventando. Creo que la gente está aburrida desde hace tiempo y esto hubiera ocurrido igual, cualquiera fuera el gobierno", dice aludiendo a las manifestaciones estudiantiles.
Pero no se arrepiente ni por un segundo del esfuerzo que está haciendo para que su hija sea la primera profesional de la familia.
Dice que no quiere repetir el ejemplo de su padre, quien nunca lo respaldó en sus deseos de superación.
"Lo que estamos haciendo no es para nosotros, es para los niños. A nosotros nos va a quedar la satisfacción, aunque no completa, porque yo no he podido darle su educación completa a la Gabriela, sólo la estoy ayudando", afirma Clemente.
Pero no se ofusca: "Ella va a trabajar bien, va a hacer lo que quiera y ojalá encuentre una buena pareja. Además, tiene que dejar la vara bien alta para los más chicos, esa es la idea", agrega.
"Aperradas" y endeudadas
Jenny Valdivia y Orietta Leyton son amigas y les ha tocado compartir experiencias de vida parecidas. Ambas están separadas y han tenido que sacar a sus hijos adelante solas. Son "aperradas" y , lamentablemente, también "endeudadas".
Jenny trabaja desde hace varios años como secretaria en el Departamento de Historia y Geografía de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Su sueldo es de $173.000. Para mejorarlo, limpia departamentos, hace planchados o trabaja como cajera en una de las sucursales de la carnicería donde trabaja Orietta.
Cuando egresó, su hijo decidió estudiar Ingeniería en Administración de Empresas. Pero como el sueldo de Jenny era muy bajo, no pudo acceder a ningún crédito financiero, y tuvo que optar por matricularlo en una universidad privada que ofrecía préstamos a sus alumnos.
Durante los tres primeros años, acumuló una deuda de ocho millones de pesos, de los cuales hasta ahora sólo ha podido pagar los intereses.
"Me lo he llevado tapando un hoyo tras otro. Sólo sé que estoy endeudada hasta el 2016", cuenta.
Afortunadamente, Pablo egresó y trabaja en el Automóvil Club de Chile. No gana mucho, pero Jenny no se abruma: "está recién empezando", dice.
Su preocupación actual es juntar el dinero que le cobra la universidad para que pueda dar su examen de título en diciembre, que, como mínimo, asciende a unos $250 mil .
"El día que mi hijo se titule voy a llorar a mares, por lo que me ha costado, pero también por como es él. Es un excelente hijo", asegura.
Orietta secunda a su amiga en la convicción de que vale la pena "deslomarse" para que sus hijos accedan a la educación superior.
Tiene tres. El mayor no terminó su educación y la segunda, Jennifer, tuvo que interrumpir su carrera como analista de sistemas en tercer año porque Orietta perdió su trabajo.
Ahora, lo está intentado nuevamente con su hija menor (19), que se llama igual que ella.
Este año ingresó a estudiar Auditoría en el Instituto Profesional Los Leones, donde paga una mensualidad de unos $70 mil, que Orietta costea con el sueldo como cajera en una carnicería, que fluctúa entre los $300 mil a $350 mil.
Esta vez, confía en que arribará a buen puerto, porque su hija egresó de un liceo técnico profesional con el título de contadora.
Así, para completar la carrera de auditora, requiere sólo de dos años de estudio y si quiere alcanzar el título de ingeniera comercial debería cursar otro par.
"Ella tiene sus ambiciones y sé que lo va a lograr. Siempre me dice: 'mamá, yo no nací para ser mediocre'. Confío en que le va a ir bien", señala Orietta.
Pero no se olvida de Jennifer. "Cuando ella termine, voy a ayudar a mi otra hija, para que termine la carrera que dejó inconclusa".
Eso, siempre y cuando reúna los fondos para pagar la totalidad del crédito que quedó pendiente, requisito ineludible para que Jennifer pueda retomar sus estudios.
En este país, en este mundo en que estamos viviendo, si la gente no se educa, no llega a ninguna parte", dice Clemente Sepúlveda. Él gana $500 mil mensuales, cifra que lo deja fuera de cualquier ayuda .
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Posteado por: antonio rivera 07/08/2011 12:04 [ N° 1 ] |
SI y falta agregrar, lo que comentan mis hijos, ambos estudian con credito, más lo que aportamos mi esposa y yo. Pero mis hijos se preguntan porque hay tipos que por ser hijos de exiliados o mapuches o pascuense tienen becas al 100%, más la alimentación e incluso algunos les pasan plata pal bolsillo. es justicia social, que por ser hijo de.. tenga todos esos beneficios y los chilenos "normales", no tenemos derecho a nada, Ya la educación es gratis para algunos, lo unico que faltaria es hacerla extensiva a los chilenos bien nacidos. |
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Posteado por: antonio rivera 07/08/2011 12:14 [ N° 2 ] |
Hayer en television pude ver como padres compraban entradas para ver un cantante juvenil "gringo", pagando incluso dijo uno, $ 500.000 por las entradas y al credito, total son para mi hija comentó otro. Tienen plata para eso?????? y para la más importante tarea de un padre no tienen???? |
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Posteado por: ramón angel guiñazu 07/08/2011 12:20 [ N° 3 ] |
Ya nadie tampoco le cree a los Chilenos,por que ahora mismo |
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Posteado por: rodrigo gonzalez fernandez 07/08/2011 12:23 [ N° 4 ] |
El problema es pagar y en eso, efectivamente , se ha transformado el problema. Por que no se trata solo de pagar la educación sino de todo lo necesario para vivir. ¿Cómo se accede o se da solución al pago? La gran mayoría mediante crédito. |
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Posteado por: Arturo Montes Larrain 07/08/2011 12:49 [ N° 5 ] |
Yo financio la Universidad con doctorados y todo de mis cuatro hijos habiéndolo ya hecho, ahora tocará a ellos financiar mi ocio, como éste. Soy feliz. |
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Posteado por: Camilo Alejandro Santibáñez Leiva 07/08/2011 16:04 [ N° 6 ] |
¿Qué pasó?, son casi las 4 de la tarde y no hay comentarios. Yo creo que la gran mayoría de las familias con personas en la educación superior pasa por situaciones similares. ¿Son terroristas?, ¿son violentistas?, ¿es necesario que estén influidos por el PC para manifestar su descontento? ¿Qué explicación les dan a quienes tenían 2 becas, y este año les quitaron 1, porque era “excesivo”? ¿Qué explicación se les da a quienes tenían fondo solidario y ahora les cubre la mitad del arancel? ¿Qué pasa con aquellas familias que pueden pagar, pero que de un momento a otro quedan sin trabajo? ¿Creen que con un empleo part-time se puede pagar un arancel universitario, las fotocopias, la movilización, los materiales (en algunas carreras), y en algunos casos las pensiones? La gente se cansó de que el 7% de crecimiento se lo lleve la minoría de siempre, y cuando hay vacas flacas, seamos todos quienes nos apretamos el cinturón. |
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Posteado por: Camilo Alejandro Santibáñez Leiva 07/08/2011 16:13 [ N° 7 ] |
¿Qué pasó?, son casi las 4 de la tarde y no hay comentarios. Yo creo que la gran mayoría de las familias con personas en la educación superior pasa por situaciones similares. ¿Son terroristas?, ¿son violentistas?, ¿es necesario que estén influidos por el PC para manifestar su descontento? ¿Qué explicación les dan a quienes tenían 2 becas, y este año les quitaron 1, porque era “excesivo”? ¿Qué explicación se les da a quienes tenían fondo solidario y ahora les cubre la mitad del arancel? ¿Qué pasa con aquellas familias que pueden pagar, pero que de un momento a otro quedan sin trabajo? ¿Creen que con un empleo part-time se puede pagar un arancel universitario, las fotocopias, la movilización, los materiales (en algunas carreras), y en algunos casos las pensiones? La gente se cansó de que el 7% de crecimiento se lo lleve la minoría de siempre, y cuando hay vacas flacas, seamos todos quienes nos apretamos el cinturón. |
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Posteado por: Hans Seemann 07/08/2011 19:04 [ N° 8 ] |
Pucha qué sacrificado y ejemplar los testimonios ! Conozco muchos que estudiaron con beca estatal y sus padres tienen buena situación económica (claro pero son de la Concerta). Yo sé que esto no le gusta escuchar a mucha gente, pero es una verdad innegable: las protestas de los jóvenes son producto de demandas generadas e insatisfechas que nacieron durante los 20 largos años de la Concerta. Es decir algo hizo mal la Concerta para que sus hijos protesten así. Si uno como padre hace lo mejor posible con sus hijos, es altamente probable que estos hijos se puedan desarrollar emocional, intelectual y económicamente en forma normal, respetando al otro, dejando las ambiciones desmedidas a un lado, siendo solidario con el necesitado. Por eso creo firmemente en: 1) Los alumnos a las aulas. 2) El gobierno a dar una Educación de CALIDAD y EQUIDAD. 3) El PC para la casa...(castigado). Finalmente, lo que dijo un ex respecto a la ingobernabilidad, se fue de tarro, pero es lo que quiere la oposición. |
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Posteado por: Francisco gonzalez fredes 07/08/2011 20:11 [ N° 9 ] |
Hay dinero para suntuosas fiestas de fin de año, viajes de ¡estudio? para conciertos, para regalos, pero como dicen la educacion es un Derecho, este debe ser aprotado por el estado. |
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Posteado por: Irene Vergara Delgado 10/08/2011 17:00 [ N° 10 ] |
Mis hijos no han sido educados para que sean "más que yo" como dice la carta; mis hijos estudian porque tienen capacidad y talento, y ellos han elegido qué hacer en sus vidas. Para que un país surga necesita fuerza de trabajo bien capacitada y en Chile la capacitación (sea técnica o universitaria) es cara y de mala calidad. Para compensarla deben salir fuera a nivelarse. Atte. |
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Posteado por: Guillermo Viveros T. 11/08/2011 16:39 [ N° 11 ] |
Con bien cortados bloques y dispuestos con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia con usura con usura, Con usura se hincha la línea El picapedrero es apartado de la piedra con usura Usura es un parásito
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