La cifra dada a conocer respecto del aumento de la tasa de natalidad de los chilenos, medido por el número de nacimientos inscritos al año en el Registro Civil, aunque aún por debajo de los valores más altos de hace una década, indicaba un crecimiento que a muchos les pareció un profundo cambio de tendencia demográfica. En rigor, esas cifras eran modestas, pues desde unos 240 mil nacidos en 2004 -año con la menor tasa de natalidad- subió hasta 258 mil en 2008, lo que no alcanzaba a cubrir la tasa de 2,1 nacimientos por mujer necesarios para mantener el tamaño de la población. Incluso así, algunos analistas y personeros del Gobierno creyeron ver en ese cambio de tendencia el resultado de la mayor protección social otorgada a las mujeres en ese período. Extraer conclusiones de las tendencias demográficas es siempre difícil, pues éstas son fenómenos en que los cambios de conducta no se reflejan en las cifras hasta pasados algunos años, lo que hace necesario conocer todos los antecedentes disponibles antes de intentarlo.
En el caso del aumento de inscripciones de chilenos en el Registro Civil, el factor más importante para explicarlo es el cambio constitucional realizado en 2005, que permite que los hijos de chilenos que no nacieron en Chile puedan optar a la nacionalidad chilena sin necesidad de residir un año en el país. De hecho, en 2006, un año después de la reforma, el número de inscritos nacidos en el exterior saltó en 29 por ciento, y en los tres últimos años esa cantidad bordeó los 70 mil inscritos, prácticamente igual a los 77 mil que se inscribieron en los 10 años anteriores. Así, si el aumento de la tasa anual de inscritos en el exterior luego de la reforma constitucional se compara con el aumento total de inscritos desde 2004 en adelante, un simple cálculo aritmético indica que el número de inscripciones de personas nacidas en Chile sigue decreciendo, lo que modifica todas las interpretaciones previas.
Es posible que, en el futuro, el incentivo a compensar en la pensión de las mujeres el hecho de haber tenido hijos -mediante un bono que acumula intereses desde el nacimiento del hijo hasta el momento de la jubilación de la madre-, incorporado a la última reforma del sistema de pensiones, pueda efectivamente contribuir a modificar la tendencia demográfica decreciente de los últimos años. Eso mismo puede ocurrir si la postergación de la maternidad, que afecta los nacimientos por una vez, retoma un ritmo similar al anterior. Pero se requieren otros estudios más profundos para poder sacar conclusiones al respecto.
|
Posteado por: sr oreste assereto 28/06/2009 11:46 [ N° 1 ] |
Gracias por clarificar este punto sobre la tasa de natalidad en Chile, pues algun ejecutivo se habia apresurado a alabar a la labor social delgobierno en el aumento de la tasa de natlidad en Chile. |
|
Posteado por: Andrés Fuenzalida Bermúdez 28/06/2009 14:22 [ N° 2 ] |
La baja natalidad en Chile, y en el mundo, no tiene nada que ver con asistencialismo o no asistencialismo. Tiene que ver con las políticas sistemáticas, insisto, en todo el mundo, para suprimir a la familia como base de la sociedad. No importa cuanta ayuda dé el Estado, el número de nacimientos nunca va a aumentar, si no se fomenta el matrimonio, la sexualidad como consecuencia del amor para toda la vida, el respeto a los padres y autoridades en general. Si no se pone como ejemplo a la familia numerosa con papá y mamá, y se fomenta hasta el delirio "otro tipo de familia", en que el colmo es el "matrimono homosexual", estamos fritos. Esto, sin hablar del egoísmo hedonista que campea en nuestra sociedad. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |