Algunos hechos específicos han puesto en cuestión su papel. Las graves faltas cometidas en La Polar han afectado la credibilidad del sector privado. Pero se ha hecho habitual objetar su desempeño en todos los ámbitos, y las legítimas ganancias que obtiene por desarrollar sus actividades se motejan de inmerecidas sin mayor análisis. Sin embargo, en su gran mayoría ellas corresponden a retornos razonables, dados los capitales invertidos y los ingresos generados por la provisión de bienes y servicios valorados por la población. El sector privado tiene, pues, razones para enorgullecerse de sus realizaciones. En muchos campos, nuestras empresas son líderes en la región y admiradas en diversas latitudes. En aquellas áreas en que esas ganancias puedan considerarse excesivas, corresponde promover la competencia, un ingrediente fundamental de la economía de mercado.
Por eso, sorprende que el sector privado, frente a cuestionamientos claramente exagerados, no levante más enérgicamente su voz para explicar el sentido de su labor y los beneficios de sus acciones para el país. Por cierto, esto debería acompañarse de la condena a aquellos emprendimientos que no cumplan los estándares exigibles a una gestión moderna, guiada por sólidos principios morales, fundamentales para el buen funcionamiento de una economía de mercado. Además, ahora que se quiere limitar el papel del mundo privado en áreas tan relevantes para la población como la educación y la salud, aquél debería recordar a los ciudadanos los beneficios que su acción ha significado en estos ámbitos y cómo, por ejemplo, los países europeos que descansaban fuertemente en el sector público para desarrollar esas tareas, ahora incorporan de modo creciente a los privados para asegurar mayor oportunidad, calidad y diversidad en la provisión de estos servicios. Más allá de errores y faltas, el balance de las últimas décadas es muy positivo para el sector privado, y éste no puede inhibirse de expresar esa realidad con convicción.
La desigualdad como falla de Estado
Una crítica recurrente al modelo de desarrollo chileno, en particular a la confianza que deposita en la economía social de mercado, es la alta desigualdad que lo acompaña. Sin embargo, ésa es una constante de la historia chilena. Estudios como los del historiador económico Jeffrey Williamson han estimado que Chile tenía en el siglo XIX niveles de desigualdad superiores a los actuales. Y durante el siglo XX, mientras Europa, por ejemplo, redujo fuertemente los niveles de desigualdad, América Latina, y Chile en particular, avanzaron muy poco.
La evidencia disponible aún no entrega una explicación satisfactoria para esto, pero un factor fue el desaprovechamiento del crecimiento económico y la expansión del comercio internacional, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial. Otro elemento, vinculado al anterior, fue la incapacidad del Estado de articular un programa de gastos sociales que fortaleciera las capacidades y competencias de los grupos de menores ingresos: gran parte del gasto público se desvió a los sectores más acomodados. Eso ha cambiado radicalmente hoy y es un ingrediente fundamental de la economía social de mercado que ha ido consolidando el país. Pero éste es un enfoque reciente, que demorará algún tiempo en producir frutos más evidentes y que no está enteramente asentado, pues cada cierto tiempo cae bajo amenaza, como ocurre, por ejemplo, con la petición actual de avanzar en gratuidad en la educación superior.
Una economía en desaceleración
Estas consideraciones son especialmente pertinentes ahora que comienza a constatarse que la economía chilena, a resultas del retiro de los estímulos fiscales y monetarios y los sucesos económicos en las economías avanzadas, tendrá crecimientos más lentos en los próximos semestres. Las expectativas de los agentes económicos están situando el crecimiento de 2012 en 4,7 por ciento, y no extrañaría si en los próximos meses ellas se revisan algo más a la baja. La importancia del sector privado va a quedar en evidencia más que nunca. Las inversiones que éste está desarrollando se hallan en niveles históricos y serán un factor importante para asegurar, pese a la coyuntura, un crecimiento saludable de la economía chilena.
En esta fase es importante, además, que el gasto público colabore apropiadamente, apoyando con más fuerza a los sectores de ingresos bajos y medios. En este último caso, en aspectos como el financiamiento de la educación superior, que promuevan la movilidad social. Es fundamental estar atento a no desviar recursos públicos a los grupos más acomodados, como ha ocurrido tantas veces en la historia de Chile.
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Posteado por: sr oreste assereto 17/09/2011 09:31 [ N° 1 ] |
Aqui hay 3 temas. |
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Posteado por: rodrigo gonzalez fernandez 17/09/2011 11:46 [ N° 2 ] |
El momento actual no dice relación con el cambio del "modelo" . Lo que pasa es que se suele confundir el anhelo de justicia social con la protesta el anhelo de ir contra el ABUSO generalizado en el sistema crediticio nacional. Las pruebas están a la vista: grandes utilidades del Retail, grandes utilidades de la Banca, grandes utilidades en las Isapres, utilidades bursátiles, Nadie protesta cuando las utilidades son legítimas. Al mismo tiempo el pueblo protesta por lo que se ha llamado el Dicom que no es otra cosa que tráfico de información ejercida por un Gremio del Comercio . Si se protesta cuando vemos que las grandes utilidades son basadas en la explotación irresponsable del Cliente. |
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Posteado por: Carlos Ignacio Salas Soto 17/09/2011 12:14 [ N° 3 ] |
Rodrigo gonzalez fernandez N° 2 "Es un ejemplo para estudiar en Universidades.", refiriéndose al caso de La Polar. No nos ayude tanto compadre Rodrigo, mire que si lo hacen, seria tomado por muchos como ejemplo exitoso a seguir, no le quepa duda. |
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Posteado por: HERNAN SAEZ IGLESIAS 17/09/2011 12:28 [ N° 4 ] |
Es que aparte de unos muy pocos, no tenemos sector privado. |
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Posteado por: Carlos Astudillo 17/09/2011 12:45 [ N° 5 ] |
"El discurso ideológico de la globalización busca ocultar que ella viene robusteciendo la riqueza de unos pocos y verticalizando la pobreza y la miseria de millones." "El verdadero éxito de la globalización se determinará en la medida en que la misma permita disfrutar a cada persona de los bienes básicos de alimento y vivienda, educación y empleo, paz y progreso social, desarrollo económico y justicia." |
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Posteado por: Alejandro Vial Latorre 17/09/2011 13:17 [ N° 6 ] |
Si el sector privado ha permanecido mudo es porque está consciente de haber sido "pillado en falta". Nadie rechaza la legítima ganancia, sino las martingalas que se han inventado para obtener mayores utilidades a costa de los deudores. |
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Posteado por: carlos Pointer Wilson 17/09/2011 16:42 [ N° 7 ] |
Es un momento desafortunado para discutir estos temas ya que rodo quedará en una discusión "académica" dado el momento de crisis económica que vive el mundo. El problema que tenemos en Chile es la hiperbólica forma de expresar lo que puede no andar tan bien. Esto hace un flaco favor a la educación que nuestro pueblo necesita para entender en cabalidad los procesos económicos. Pocos están en esa situación. |
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Posteado por: Miguel Angel Unger Unger 17/09/2011 22:35 [ N° 8 ] |
Justamente, la desigualdad es flagrante en Chile, y como dice la editorial, existe una desigualdad histórica en Chile. Sin embargo, la editorial falla en mencionar las causas de esta desigualdad insoportable en la sociedad chilena. |
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Posteado por: carlos Pointer Wilson 18/09/2011 11:11 [ N° 9 ] |
Hay una falta de visión y claridad conceptual para liderar el país y no dejarse llevar por una horda de resentimientos sociales basada en inadecuados desarrollos de una personalidad verdaderamente resiliente |
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