Frente a la ventana de mi dormitorio, un cerezo ha abandonado su rígida desnudez de ramas y se ha engalanado con una cascada de flores. La flor de la pluma que cubre la terraza está bullendo y pronto, una mañana cualquiera, nos sorprenderá adornada de racimos violeta.
Ya varios árboles se están desperezando, y se recortan, floridos, contra el blanco de las montañas, las que aún conservan la nieve invernal.
Es que ya viene. Se nota en el aire. Es un rumor de enaguas que se percibe apenas al fondo del jardín, junto con la visión fugaz de un vestido floreado y un sutil perfume de jazmines.
Es aquella dama, que viene a liberarnos de la melancolía del invierno, y que nos hará despertar en pocos días más con cuecas y tonadas.
Es la que nos recordará lo que nos une: ser hijos de esta tierra nuestra, a la que queremos por igual, y que nos fue legada a todos. Es la que nos regalará flores del mismo color y aroma para que las disfrutemos todos.
Es la que nos invitará a luchar por el futuro esplendor de esta patria nuestra y decir las palabras de Neruda : “Quiero hacer contigo/ lo que la primavera hace con los cerezos”.
Y la recibiremos, con estos versos del Nobel: “Primavera,/ terrible rosa loca,/ llegas,/ llegas imperceptible,/ apenas un temblor de ala,/ un beso de niebla con jazmines…/ El viento trae una carta verde que los árboles leen/ y comienzan las hojas a mirar con un ojo, a ver de nuevo al mundo.../ Y la tierra se llena de frescura/ de pétalos que caen”.
R. RIGOTER
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |