La invitación que el Presidente Piñera ha hecho a los ex mandatarios es un paso acertado en la práctica de aquella virtud política que los teóricos denominaron amistad cívica: un encuentro de nivel republicano entre quienes han vivido experiencias parecidas, aunque en contextos y con ópticas diversas, contribuye al desempeño de la más alta responsabilidad del país, aquella en que, en el decir de Bernardo Leighton, "la pelotita no da más bote". Sus protagonistas han compartido el bien común como objetivo de sus existencias, y lograrlo supone siempre la búsqueda de acuerdos básicos en torno a propósitos esenciales que interese concretar.
Estos encuentros ayudan, además, a posicionar los roles de gobernantes y opositores. La administración del país, por una parte, la crítica constructiva, por otra, son los propios de unos y otros, situados en esos papeles por democrática decisión de los chilenos. Sin embargo, el Gobierno debe escuchar, y la oposición hacerse oír, sin caer en diálogos de sordos ni, menos, incurrir en recíprocas imputaciones acerca de quién lo ha hecho mejor o quién ha defraudado más. Los empates en fútbol y en política aportan bajo puntaje y nunca han permitido ganar el campeonato.
Enaltecen a cinco mandatarios democráticos y a sus gobiernos estos acercamientos, que muestran que en Chile podremos ser adversarios, pero jamás volveremos de nuevo a considerarnos enemigos.
CORUSCO
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |