Viernes 03 de Febrero de 2012
Horizontes lejanos


Restañar las heridas de los pueblos no es tarea fácil. Así ha ocurrido con los sucesos que conmovieron Europa cuando fue escenario de los desangres de la guerra civil española y del conflicto mundial de 1939. Aún se investiga a los responsables del holocausto, y en España, a 75 años desde el inicio de su lucha interna, los nietos de los protagonistas de "las largas vacaciones del 36" no han sido capaces de consensuar versiones en un Diccionario Biográfico del siglo XX.

Otro tanto ocurre entre nosotros: las heridas producidas no cicatrizan a pesar de las aproximaciones y los esfuerzos conjuntos. Lo ha demostrado el tratamiento en textos escolares del lapso de interrupción de nuestra vida democrática.

El aporte de historiadores e investigadores, si actúan de buena fe, contribuye al ajuste de cuentas que los pueblos tienen derecho de realizar con su pasado. Si la historia se transforma en proclama, la marea nunca dejará de golpear memorias. Con todo, la ansiada calma definitiva de los espíritus es horizonte que cuesta alcanzar. Los traumas se mantienen subyacentes y vuelven a asomar cada vez que por cualquier razón son levantadas las lápidas del pretérito. Es una realidad inevitable que los que padecieron sufrimientos en uno u otro sector y aún viven no sean capaces de aceptar que la verdad y el dolor deben ser asumidos por todos y para todos. Hay que entender que, para ellos, su verdad y su dolor no son transables.

CORUSCO

2 Comentarios publicados
Posteado por:
manuel cenzano mayorca
03/02/2012 13:35
[ N° 1 ]

HISTORIAS CORTADAS...
No se le pueden "ajustar las cuentas" a la Alemania de hoy por lo que hizo la Alemania Nazi.
La Alemania Nazi ya no existe, sus hombres y sus locuras se desintegraron. La Alemania de hoy, luego del trànsito de su divisiòn y derribado el muro de Berlìn, es la expresiòn de un pais nuevo, incontaminado. No se guarda memoria ni se celebra ahì el pasado que no le concierne.
Quizà por eso ni franceces ni holandeses, por ejemplo,les guardan encono a los alemanes ni estos celebra las "glorias" del Tercer Reich que, repito, no les concierne puesto que las sienten ajenas.
La continuidad de los sistemas, la permanencia de las ideologìas dominantes que ocasionaron las guerras hace que los odios pervivan, se alimenten y sean sean heredados por generaciones
sucesivamente. En Europa ya no existe el naziso como expresiòn estatal. En Asdia el comunismo tiene nueva cara y Japòn ya no es el imperio amanazante de otrora.
Sucede que en Amèrica Latina, en Chile por ejemplo, se continùa rindiendo homenaje de admiraciòn a la doctrina portaliana que sentò las bases para sus guerras de conquista y de anexiones territoriales contra Bolivia y Perù. El Chile de hoy se vè -desde la perspectiva latinoamericana - como el mismo Chile de ayer, y es notorio lo que su Estado inculca a sus ciudadanos, es decir, la idea de que "estan rodeados de enemigos" y que esos enemigos son Argentina, Bolivia y Perù, a cuyo conjunto llaman la "triada traidora", "amenaza latente", segùn Chile, que los obliga a armarse para estar listos para una eventual guerra en tres frentes.
La historia en Europa ha sido cortada. En Latinoamnerica no se ha cortado. Simplemente se cuenta y se sigue contando...

Posteado por:
Eduardo sierralta Toro
04/02/2012 12:25
[ N° 2 ]

Don Manuel Cenzano Pos.t 1

¿Y los "espías.."?

Los gobernante de los países industrializados deben se sonreír, divertidos, al leer las noticias de espionaje que llegan de latinoamericana, particular y únicamente de Perú y Chile.
Aparte de algunas armas ligeras,de explosivos y de medianas unidades que botan sus astilleros, ninguno de los dos paises tienen industria bélica de peso. Todo lo que tienen en armas es comprado...y va envejeciendo.Empatados en lo que destinan a investigación, carecen de genios creadores, de innovadores y revolucionarios de la ciencia y de la industria: paises subdesarrolados, vendedores de materia prima, exitosos exportadores de alimentos...verduleros.
¿Qué pueden espiarse Chile y Perú?
Sin embargo,ahora mismo hay dos espías chilenos capturados en Peru y un espía peruano en Chile. De película, de pelicula dramática.
Sucede que en ambas orillas perviven viejos enconos que se encienden con cada celebración patriótica en Chile cuando se tilda de "epopeya" la invasión de Perú en el siglo XIX y, al otro lado, cuando se ennumera todo lo que se perdió en esa invasión.
Y no se diga que solo por el lado peruano hay inquina. Tambien del lado chileno existe odio. Dicen, con chanza los peruanos, que ellos odian a los chilenos por lo que les robaron y que los chilenos odian a los peruanos por no haber podido robar más.
No todo es odio, por supuesto. Las relaciones entre ambos paises actualmente son buenas. hay turismo hacía ambos lados, comercio fluido y tratados de complementación económica, inversiones...
Usted tiene tazón, en parte, señor Cenzano: menos "celebraciones" con "sacadas de lengua", le harían bien a ambos paises.
La historia, lo ha dicho bien usted, no hay que contarla: hay que cortarla.

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