"Para movilizarme me basta con mi bastón", oí decir a una persona mayor y con dificultades para caminar. El bastón le daba una libertad de movimiento que, de otra forma, simplemente no tenía. Su hermoso cayado de madera le servía para todo, no sólo para desplazarse de un sitio a otro, sino incluso para alcanzar objetos arrimados en lo alto de un mueble empotrado y para alejar de sí a canes demasiado efusivos y juguetones. En muchas ocasiones, el báculo le era en extremo útil; casi una especie de lazarillo mudo, pero no por ello menos elocuente en su apoyo y en su compañía.
Pero si a bastones nos referimos, ellos no sólo encarnan un objeto valio- so. Sirven también como espejos de una metáfora, como símbolos inigualables de todo aquello a lo que nos aferramos. Pareciera que no podemos vivir sin asirnos a algo o a alguien que sea un cimiento de nuestra existencia. Y es que una vida sin un pedestal queda a la deriva, extraviada en su recorrido sin pilares sobre los cuales sostenerse.
Por eso mismo, el arte en la libertad de cada individuo radica en cuál es el bastón que escoge para darle un mayor sentido y un peso más significativo a su propia existencia. Y mientras no se equivoque de bordón, es probable que logre acertar su camino.
RODERICUS
|
Posteado por: Sergio Guerra Guerra 11/10/2011 09:59 [ N° 1 ] |
El ideal es tener un bastòn propio, hecho a mano por mi mismo, con madera de mi huerto, anatòmico y hecho a la medida de mis necesidades y objetivos. No uno comprado, fabricado en serie, ni menos impuesto por alguien con premisas ajenas a mi realidad. Ese es mi bastòn. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |