Max Colodro
A estas alturas lo grave políticamente no son las irregularidades en sí, sino la aparente indolencia con que las autoridades han terminado por tratar estos temas. Es que la opinión pública parece haber ido acostumbrándose: MOP-Gate, Chiledeportes, planes de empleo, asesorías en Gendarmería y, ahora, subvenciones poco transparentes en Educación. El país mira todo esto con una mezcla de indiferencia y perplejidad, lo que incentiva a que las explicaciones tengan, cada día con más fuerza, un dejo de desvergüenza que verdaderamente espanta (¿cuántos chiledeportes o planes de empleo caben ahora en las subvenciones entregadas sin los controles mínimos?). Y para qué hablar de las responsabilidades políticas, un principio que en nuestra singular democracia parece lisa y llanamente no existir, más allá de la etiqueta con que algunos de vez en cuando adornan sus palabras, pero nunca sus actos a la hora de tener que apechugar dignamente y, ojalá, sin pataletas. Pero eso aquí es de otro planeta.
En rigor, no sabemos aún cuál es la envergadura de este último capítulo asociado a las subvenciones: si solamente fueron no declaradas o en realidad mal habidas, si terminaron siendo un aporte a los alumnos que las requerían o un subsidio espurio a las utilidades de algunos sostenedores. Lo que sí está claro es que la jefa de la cartera, Yasna Provoste, no ha hecho efectiva su responsabilidad, lo que implicaría que no tiene ninguna, y que el jefe administrativo fue suspendido pero no exonerado, para evitar que sea impedido de volver a ocupar un cargo público durante, al menos, cinco años. Además, el ahora ex seremi había sido amigo del vecino del amigo, lo que agregó otro antecedente sustantivo para que la recomendación de la Contraloría en esta materia fuera desoída. Es cierto: ello estaba entre las atribuciones de la ministra.
Los partidarios y simpatizantes de la Concertación se encuentran frente a estos episodios ante el peor de los chantajes: o guardan silencio o serán acusados de inexcusable complicidad con el desalojo. No hay más alternativa, y eso es lo que explica que las declaraciones que se dan para lo inexplicable tengan aún un suelo sobre el cual sustentarse. Se ha llegado a la desfachatez de decir que estas irregularidades no son nada frente a los crímenes cometidos por la dictadura. Analogía cuya sola insinuación es éticamente inaceptable, pero además una ofensa para la memoria de las víctimas y sus familiares, precisamente por las intenciones que delata en aquellos que buscan ponerlas hoy día en la balanza de las comparaciones. Y son, más en el fondo, parte de un deterioro que está más allá de lo político y que expone algunas de las razones por las cuales la crisis del oficialismo no se arregla ni se arreglará con cambios de gabinete.
El gobierno y la Concertación han carecido de una real voluntad política para enfrentar este tipo de situaciones y ése es el motivo por el cual la credibilidad pública frente a la respuesta de las autoridades es cada vez menor. Sin ir más lejos, en estos días también han comenzado a ser formalizados algunos de los parlamentarios vinculados al uso electoral de los planes de empleo, pero el gobierno y las directivas de los partidos de la coalición han guardado un significativo silencio. La última encuesta Adimark muestra, a todas luces, cuál es el precio de estas "omisiones": en la percepción general, la corrupción pasa a ocupar el segundo lugar entre las áreas de gestión peor evaluadas del Ejecutivo. Es que, al final, la gente no es inmune y las autoridades no logran comprender que ya no basta con decir cualquier cosa. Hay que dar señales claras y creíbles respecto a dónde están los límites, qué es posible aceptar y cuáles son las sanciones para lo inaceptable. La lógica de las defensas corporativas, la idea de que estos problemas se arreglan a la larga sólo con manejos comunicacionales, es un modelo que ha hecho crisis y, afortunadamente para el país, tendrá cada vez menos efecto y más costos políticos. Se hace cada día más difícil pensar que una mayoría va a apoyar de nuevo a la Concertación sólo para no ver a la derecha llegar al poder. Y la manera como se ha enfrentado este conjunto de situaciones deja la penosa sensación de que el oficialismo sigue ciega o ingenuamente confiando en esa premisa.
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Posteado por: Leopoldo Lavín Mujica 09/03/2008 10:30 [ N° 1 ] |
El problema con este tipo de análisis realista es que la puesta en contexto no se practica nunca. La herencia en bloque del clima de corruptela de la dictadura pinochetista se proyecta hasta el régimen político de postdictadura. Y todo: leyes, neoliberalismo, política elitista y medios oligarcas, contribuyen a la espiral del silencio, a la selectividad de la percepción y a la conspiración contra los valores de la tranaparencia y del pluralismo en la información. |
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Posteado por: Ricardo Schwarzenberg Schmid 09/03/2008 11:04 [ N° 2 ] |
Sr. Colodro: ¿MOP-Gate, Chiledeportes, planes de empleo, asesorías en Gendarmería y, ahora, subvenciones poco transparentes en Educación? Se le anduvieron quedando en el tintero "unas pocas" "IRREGULARIDADES" 1991 Y eso que me faltan los del 2006, 2007 y 2008........... |
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Posteado por: Ricardo Schwarzenberg Schmid 09/03/2008 11:16 [ N° 3 ] |
Señor Lavín: La inicua sofistería de su retórica deja al descubierto su absoluta falta de objetividad y sentido de justícia. Entiendo que para usted atraparse los dedos en una puerta debe ser menos doloroso que tener que reconocer que sus congéneres políticos son una banda de ladrones. |
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 09/03/2008 13:38 [ N° 4 ] |
Llama La atención al destapar casos de corrupción en este país no se haya dado cuenta de que el socialismo criollo es el caldo de cultivo de la corrupción ni de que socialismo y corrupción son dos realidades estrechamente unidas. |
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Posteado por: Leopoldo Lavín Mujica 09/03/2008 14:16 [ N° 5 ] |
Don Ricardo, las insituciones "democráticas" del Chile postdictadura fueron incapaces de juzgar al candidato de la derecha Sebastián Piñera por el delito tipificado como Lo invito a leer mi columna: El caso Piñera y la "berlusconización" de la política chilena
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 09/03/2008 17:33 [ N° 6 ] |
ANTE LA ACUSACION CONSTITUCIONAL A LA MINISTRA PROVOSTE PRESENTADA POR LA ALIANZA SE ABRE EL DIALOGO DE LA POLITICA DECENTE Y UNA POLITICA INDECENTE. Mientras que la política indecente está dominada por la obsesión de gobernar y se muestra dispuesta a todo para seguir disfrutando de los privilegios del poder, incluso a pactar con partidos de ideología opuesta, descerebrados interesados en boicotear la convivencia, dinamitar la nación y destruir el Estado por las armas como es el Partido Comunista , la política decente pretende, antes que nada, regenerar un sistema político degradado por la corrupción y desorden reinante que es el entropismo político. La indecencia política se siente a disgusto frente a la libertad de los individuos y dentro de la democracia porque sus reglas y controles le impiden gobernar a capricho. Su reacción frente al obstáculo suele ser corromper la democracia, degenerándola y manipulándola para que las libertades queden limitadas y las reglas y controles del poder puedan ser burlados por los políticos profesionales |
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Posteado por: Eduardo Hurtado G 09/03/2008 20:13 [ N° 7 ] |
Con verdadero terror pregunto, |
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Posteado por: Ramón Zañartu Covarrubias 10/03/2008 13:35 [ N° 8 ] |
¡No cabe más que concluir, dime con quién andas y te diré quién eres! |
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Posteado por: Jorge Roberto Mihovilovic Suárez 10/03/2008 15:49 [ N° 9 ] |
La peor consecuencia de la descarada corrupción oficialista es la sensación de impunidad que la rodea; incluso la Derecha (y su espejismo de llegar al poder) la recarga, pensando seguramente en situaciones similares en un eventual gobierno aliancista. |
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Posteado por: francisco solar o 11/03/2008 02:30 [ N° 10 ] |
Todavia quedan cerebros lavados que defienden la corrupcion y el robo...... |
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Posteado por: C. Elgueta 13/03/2008 11:12 [ N° 11 ] |
"Es por ello que Lavín y su "bacheletismo" fue tan auspicioso para todos y creo firmemente que sería la mejor opción de la derecha, por cuanto presenta una opción para los concertacionistas". Nada obliga al simpatizante de la concertación, éste, por lo general es conciliador, jamás va a votar por la dereha si esta no demuestra su interés en hacer el bien para el país y no para si. Los hechos marcan las verdades más que cualquier declaración o teoría. La derecha se ha opuesto sistemáticamente a casi todas los avances propuestos por el gobierno para el mejoramiento de la sociedad, especialmente los sectores más postergados. Se opuso a la liberación del descuento del 8% de los viejitos, las disputas con la iglesia por el tema del sueldo ético y cientos de leyes que duermen el sueño de los pobres por estar mejor. El escándalo realizado todo el año con el tema del Transantiago, apoyado por los medios ha sido negativo, en lugar de apoyar un cambio tan trascendental. La gente que usa el servicio, escucha, lee, observa y sonríe. El impedimento a hacer de este país más democrático, a través de la eliminación del binominalismo, el impedimento de hacer la declaración de bienes del los congresistas, real y fiscalizable. Es insano el afán de obtener el poder político por el solo hecho de tenerlo, sin ofrecer a la comunidad nada. Solo odio y "desalojo". Los concertacionistas no estamos obligados, pero entendemos que deben haber acuerdos para poder hacer gobierno, como los muchos que ha habido en los que han participado políticos de derecha y han salido a flote exitosamente. Es por ello que Lavín y su "bacheletismo" fue tan auspicioso para todos y creo firmemente que sería la mejor opción de la derecha, por cuanto presenta una opción para los concertacionistas. No confundamos Concertacionistas con PPD, DC, PR, PS, que son infinitamente los menos y su están comprometidos con sus propis partidos. La mayoría de los votos que eligieron a Bachelet, son concertacionistas, sin partido político. Por lo tanto deben pensar señores que la mayoría APRECIA LOS ACUERDOS PARA GOBERNAR. |
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Posteado por: Carlos Rojas Aguayo 16/03/2008 11:20 [ N° 12 ] |
No hay control del público porque no hay prensa libre e independiente. Tampoco hay tejido social ni capacidad real institucionalizada y sancionada para que los ciudadanos puedan controlar a las autoridades. Tampoco tienen derechos las minorías por el sistema electoral aberrante por el que se eligen las autoridades. Todo conspira para que la corrupción sea impune y para que sólo algunos casos se conozcan por casualidad, azar o error de los corruptos. Ni hablar de la corrupción que ocurre en el mundo de la economía privada de Chile, cuidadosamente protegida por la "legislación" de la Junta Militar de Gobierno o "poder legislativo" de la dictadura...finalmente el fondo, el núcleo central: la negativa sistemática tanto del gobierno como de la derecha a aceptar que entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1989 hubo un gobierno y una institucionalidad ilegítimas en Chile y que nunca ha sido revisada. La ilegitimidad y la impunidad son las causas profundas de los latrocinios y los robos...No hay que sorprenderse, por lo tanto. El cauce seguirá su curso. |
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