Hace más de 45 años, un hombre soñaba con lo que quería hacer el resto de su vida: ser animador de televisión. Fascinado con lo que había visto de ella durante un viaje a Estados Unidos, quiso entrar a ese mundo y replicarlo en Chile. Aquí, todo estaba por hacerse. Sus comienzos fueron duros, ya que no era lo mismo presentarse ante un público en un ambiente cerrado y rodeado de quienes lo conocían, como ya lo hacía en forma amateur, sino que esta vez lo juzgarían quienes estuvieran detrás de una fría e impersonal pantalla.
Recibía tantas críticas que a cualquiera lo hubieran desanimado a no seguir intentando esta incipiente carrera; es más, fue despedido en varias ocasiones. Lo acusaban de antipático, de inculto, de no tener la apariencia propia de un famoso. No obstante tamaña adversidad, para él fue mucho más poderosa el hambre de ver su sueño convertido en realidad. Y lo logró con creces.
Pero no se quedó sólo en eso. Según propia confesión, a lo largo de los años la televisión le entregó tanto de tantos compatriotas que, de alguna manera, quiso retribuirles todo eso con una obra que nos hace sentirnos orgullosos de ser chilenos. Y este hombre, que se propuso ir en ayuda de los niños discapacitados, volvió a recibir embates en los primeros años de existencia de esta campaña.
Desde que sólo pretendía aumentar su ego y su poder en los medios, hasta acusaciones de manejos turbios con el dinero de los chilenos. A pesar de nuevamente enfrentar obstáculos y duras críticas que incluso amenazaban su imagen pública, él seguía mirando fijamente su objetivo final. Sin esas condiciones de liderazgo y sed de triunfo, nada de lo que hoy vemos concretado hubiera sido posible. La Teletón es, inequívocamente, nuestra gran prueba como país de que, ante un liderazgo certero como el de Mario Kreutzberger, con visión de futuro, perseverante, inclusivo, que genera confianza, demuestra vocación de transparencia, buena gestión y resultados concretos, los chilenos respondemos.
Pero a no equivocarse… No estamos levantando otra candidatura, sino sólo dando cuenta de la tremenda falta que nos hace como país tener candidatos a la presidencia que nos inviten a sumarnos a un gran proyecto.
Esta gesta solidaria que es la Teletón, sin duda, debería hacer reflexionar a nuestra clase política en torno a cómo un hombre con una idea, con un sueño, logra que gran parte de sus compatriotas lo sigan; cómo aun perseverando ante la adversidad y las críticas, obtiene su apoyo.
En contraste, observando el escenario electoral, estamos acostumbrándonos a los “no candidatos”, a la “bajada” sin que hubiera real “subida”, a las evasivas como “estoy disponible” pero sin compromiso alguno, a poner condiciones que difícilmente se puedan cumplir, a demasiadas exigencias, mezquindades, al “cómo vamos ahí” de los partidos en las parlamentarias o frente a la presidencia del Senado o la Cámara, a la ingeniería electoral, al riesgo cero y a demasiada poca generosidad. Si las figuras de nuestra televisión —¡egos de por medio!— han logrado en 30 años aparecer unidas durante 27 horas, algunas con más sacrificios, cuasi pataletas y menos pantalla que otras, pero, al fin y al cabo, diciendo presente tras el sólido liderazgo de Don Francisco, ¿no será hora ya de que, a un año de las elecciones presidenciales, nuestros dirigentes políticos que realmente quieren llegar a La Moneda, también nos den muestras de liderazgo? ¿De menos cálculos, silencios y estudio de encuestas y más propuestas y pasión?
Parece que no logran entender que el escenario ideal no existe para nadie que no tenga la seguridad de que sus ideas son las que Chile necesita. Barack Obama quizá habría seguido por años en el Senado norteamericano, cómodo en el Capitolio, si no hubiera tenido esa certeza y fuera menos audaz. ¡Si tenía tanto en contra! Pero su visión del país que quería pudo más.
Señores candidatos, vamos adelante y mostremos las cartas, sin bluf, sin trampitas ni más demoras. Ha llegado la hora de que todos los chilenos veamos el juego, para que Chile enfrente las próximas elecciones no sólo cumpliendo con la democrática premisa de un hombre, un voto, sino decidiendo apoyar en las urnas a un hombre, a un sueño.
|
Posteado por: lisandro contreras radic 14/12/2008 09:41 [ N° 1 ] |
Sra.Sonia; la vida no es así, no crea en ilusiones, no pida a los politicastros chilensis nada más allá de sus intereses personales y partidistas, la visión de país que ellos tiene no tine que ver con el bien común, ni con el orden, ni con el verdadero liderazgo. |
|
Posteado por: CARLO CORCIONE CONFORTI 14/12/2008 10:43 [ N° 2 ] |
OPINO QUE EL QUE VERDADERAMENTE QUIERE SER EL DON FRANCISCO DE LA POLITICA ES SEBASTIAN PIÑERA. |
|
Posteado por: rodrigo gonzález fernández 14/12/2008 12:02 [ N° 3 ] |
HASTA EL MOMENTO EL UNICO CANDIDATO QUE HA MOSTRADO LIDERAZGO ES SEBASTIAN PIÑERA Piñera ha sabido captar y acoger los movimientos an-entropicos que son aquellos que surgen en la sociedad civil en oposición a la entropía politica de los gobiernos de la concertación. |
|
Posteado por: A. Brown 14/12/2008 14:05 [ N° 4 ] |
Ni aunque prometiera el paraiso terrenal en Chile, ningun candidato está obligado a cumplir lo que promete, Hasta que no haya una ley de responsabilidad en la política, esto es dar cuenta pública de recursos invertidos y resultados obtenidos, Cualquier liderazgo o promesa interesante de un candidato solo será un espejismo. |
|
Posteado por: Patricio Bobolick Nonsense 14/12/2008 14:42 [ N° 5 ] |
Doña Sonia, no es tan dificil responder a la pregunta que con tanta vehemencia hace. Un "sueño" en estas materias probablemente pueda definirse como aquel proyecto que plantea nuevas ideas, otros aires, esperanzas renovadas; un sueño, en lo político, ha de ser aquel programa que pretende liberar a la sociedad de las viejas estructuras; que esté por el dinamismo, las libertades públicas, no sólo económicas; un sueño es lo contrario al conservadurismo, a lo anquilosante, al inmovilismo. Un sueño no puede sino entenderse como una idea de una sociedad con mayor justicia, mayor inclusión, mayor solidaridad y mayor tolerancia. Está claro, entonces, qué sector representa mejor la idea de un sueño. |
|
Posteado por: Edouard Machu 14/12/2008 16:03 [ N° 6 ] |
Post. nº5 Mario Kreuzberger pertenece a la élite del entretenimiento televisivo, con confirmada y justificada popularidad; jamás ha tenido que tomar decisiones políticas que involucren algún tipo de perjuicio en atención a la razón de estado. |
|
Posteado por: Agustin Maldonado 14/12/2008 20:55 [ N° 7 ] |
La Teletón es un proyecto que de político nunca tubo, ni tiene ni tendrá nada, y por eso está convertido en una especie de "sueño" nacional al amparo de Mario Kreutzberger, en donde convergemos todos juntos. |
|
Posteado por: Miguel Angel Gaete Caceres 15/12/2008 07:50 [ N° 8 ] |
me llama la atención el gusto de endiosar a las personas, Don Freancisco no es ningún sentido un hombre ejemplar, asi como tampoco los chilenos somos solidarios y los politicos honestos. Seamos realistas...los lideres no salen por la fuerza. |
|
Posteado por: Irmela Eckermann Ludwig 15/12/2008 11:36 [ N° 9 ] |
En un país chato,con educación pobrísima, sin sueños, demasiadas ambiciones ¿de dónde habría de salir un Don Francisco de la política? |
|
Posteado por: Jorge Roberto Mihovilovic Suárez 15/12/2008 16:20 [ N° 10 ] |
Lamento desilusionarla Doña Sonia, pero no podemos "votar por un sueño", y sugerirlo es casi infantil. |
|
Posteado por: Jorge Roberto Mihovilovic Suárez 15/12/2008 18:12 [ N° 11 ] |
Si vamos al fondo de la columna, hay que decir que la analogía "Candidatura presidencial/Don Francisco" no es muy feliz; aquí no se trata de alabar el tesón o la confianza en sí mismo, se trata de proyectos e ideas-fuerza. |
|
Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 20/12/2008 10:42 [ N° 12 ] |
No corresponde alimentar la ilusión de construir a un líder salvador de todas las dificultades propias de la vida en comunidad. Menos aún si ese líder se fabrica manipulando el sentir cotidiano, en constante incrementar percepciones agobiantes acerca de los proyectos y resultados del presente, lo que hasta induce a remar en contra, para tener la razón. Todo como si la solución al vivir y convivir, dependiese realmente de un voto. Como si el tiempo al que aspira dirigir, viniese protegido por investidura celestial. Aunque cueste más, es sustentable construir esa investidura con sinceridad. Los trucos maliciosos, las zancadillas, el dejar en el camino a los probadamente bienintencionados, el insistente destacar los errores de los otros, como si eso asegurase que no habrá errores propios, todo eso, sólo prepara un futuro hostil, que cosecharía aumentados los sinsabores ansiosamente sembrados. El futuro se construye con la prudencia de cada presente y la actitud conciente de cada persona. Si un líder hay que elegir, será quien posea capacidad para administrar la paz social, que nos permita a todos construir con debido respeto y entendimiento. Necesitamos a un equilibrado gobernante de todos, no a un ansioso líder de unos pocos. |
|
Posteado por: Alfonso Perez 10/03/2009 12:21 [ N° 13 ] |
Sueños. La polìtica no funciona así, aunque quizàs debería hacerlo. La "academia" donde se estudia para político es la misma en todo el mundo. Hay que saber mentir de tal manera de poder desdecirse. Negociar con los poderosos y sacarles plata a todos (derechistas e izquierdistas). Antiguamente además les enseñaban a hablar bonito y sin faltas de dicción, pero eso ya no importa. Sólo es poder y dinero lo que los mueve.... de nosotros siempre se acordarán un año antes de las elecciones. Desgraciadamente no existe un sistema mejor AUN y si aparece alguno, ellos se encargarán de echarlo abajo. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |