Cristóbal Orrego
Domingo 28 de Diciembre de 2008
La alegría de la Pascua

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Cristóbal Orrego

Todos los sentimientos, todas las palabras, todos los raciocinios se dan cita en la Nochebuena.

María y José, los padres de Jesús, se regocijaban por verlo venir al mundo, cuando unos magos de Oriente caminaban a la luz de una estrella, y un Emperador esperaba los fríos resultados de un censo. En medio de la noche, la sorpresa envolvió a los pastores, invitados al acontecimiento sublime por los mismos ángeles que cantaban la gloria de Dios y la paz para los hombres de buena voluntad. Más tarde, esos reyes que venían a adorar al Niño serían también la causa involuntaria de la ira de Herodes, quien, en su afán contra el Rey de los Judíos, sería asesino voluntario de los inocentes, pero causa involuntaria de los primeros mártires, testigos también involuntarios del Signo de Contradicción.

Todo es muy extraño, porque la Historia Universal se concentra en Belén como en un fractal de la Humanidad creada, herida, redimida, repleta de gozo y de tristeza y de desconcierto y de luces sobrenaturales.

Nada hay más misterioso que la alegría de la Pascua.

En hebreo, pésaj significa paso. La fiesta del Paso del Señor conmemora la salida del Pueblo Escogido y su liberación del cautiverio de Egipto. En el libro del Éxodo se narra el terrible castigo de Dios para los opresores de su Pueblo. En la primera Pascua, en Egipto, Dios ordenó a los suyos comer el Cordero "ceñidas vuestras cinturas, calzados vuestros pies, y el bastón en vuestra mano; y lo comeréis de prisa. Es Pascua de Yahveh" (Éxodo 12, 11). "Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto", continúa el relato sagrado, "y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo, Yahveh" (Éxodo 12, 12). Todos los judíos observantes celebraban y celebran ese paso de Dios por su Historia.

Jesús celebró su última Pascua visible con sus discípulos la noche antes de padecer. Los cristianos celebramos la Pasión, Muerte y Resurrección del Mesías, como el Paso Definitivo del Señor por la Historia. No es que olvidemos la otra Pascua, la del Pueblo Hebreo, sino que vemos la una incluida en la otra.

El misterio del Nacimiento del Cristo representa el primer Paso del Mesías en medio de su Pueblo. Un paso oculto, pobre, gozoso, entre ángeles y pastores, entre el desprecio de los hombres y el calor de los animales, con ese barrunto de la Pasión que fuera, pocos meses después, la huida a Egipto. No es extraño, pues, que en algunas regiones de España y de América hablemos de la Pascua de Navidad, o también, en plural, de las Pascuas de Navidad, además de la Pascua de Resurrección.

Y nos deseamos una Feliz Pascua o felices pascuas. Porque en medio del misterio, de la liberación de Dios, ha querido pasar su Hijo entre nosotros.

Todos los sentimientos se dan cita en esta Nochebuena. Si no fuera así, seríamos unas bestias.

¿O no se renueva el odio de los perseguidores? Basta oír los comentarios de los cínicos.

¿O acaso no se enciende de nuevo la ilusión de los niños, aun, tantas veces, bajo la mirada desencantada de sus padres? ¡Y que nadie ose disipar el encanto de esa Nochebuena!

¿Y qué decir de la fe, y aun de la credulidad encantadora? Chesterton lo expresó con meridiana claridad para quienes puedan entenderlo: "Personalmente, por supuesto, yo creo en Santa Claus; pero es el tiempo del perdón, y yo perdonaré a los otros por no hacerlo".

También afloran la amargura y el resentimiento en quienes parecen incapaces, ya para siempre, de alegrarse con la alegría de los otros. Pero no, no es verdad, sino apariencia, porque nadie está para siempre lejos del calor de la Pascua. Charles Dickens, en su conmovedora novela "Cuento de Navidad", nos enseña que a veces basta un sueño, un solo recuerdo, una mirada para deshelar un corazón endurecido por la avaricia y el escepticismo.

Todas las palabras, todos los raciocinios, se agolpan en la mente para intentar dar cuenta de este misterio de la Pascua. Porque, o bien es un misterio cómo ha podido la credulidad humana arraigar algo tan profundamente en las almas, hasta el punto de que el árbol de Navidad más alto del mundo se ha construido en la pagana China, o bien es un misterio aún más inexpugnable cómo ha podido Dios hacerse hombre y dejarnos libres para escupirle en la cara.

La alegría de la Pascua es un misterio porque somos muchos los que nos alegramos e invitamos a otros a alegrarse, y quisiéramos compartir el secreto de la alegría... ¡mas son tantos los que no se alegran!

Invito a enfocar la mirada en el Paso del Misterio, a fijarnos primero en lo pequeño y lo débil y lo despreciable, porque Nietzsche tenía razón: la nuestra es una moral de esclavos. Y luego, a mirar a lo alto, a lo lejano, al universo, porque el Legislador se hizo Esclavo y habitó entre nosotros.

13 Comentarios publicados
Posteado por:
SOLEDAD VALDEBENITO BAEZA
28/12/2008 13:42
[ N° 1 ]

Todas esas emociones que pasan por nuestras vidas,esos odios, resentimientos y confusiones; es solo por una sencilla pero importante razón. Nos hemos alejado de nuestro CREADOR, no lo incluímos en nuestras vidas.
"Pues habiendo conocido a DIOS, no le glorificamos como a DIOS, ni le damos gracias, sino que nos envanecemos en nuestros razonamientos, y nuestro necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, nos hicimos necios, y cambiamos la gloria del DIOS incorruptible en semejanza de imagen de hombre..."
Este alejamiento nos ha llevado a perder el horizonte, nuestro parámetro de medición está totalmente distorcionado, por eso necesitamos volver a nuestra fuente de VERDAD. JESUCRISTO, es nuestro camino para resucitar nuestro espírtu q se encuentra muerto, porq no tenemos común unión con DIOS, para que nuestra alma recobre el sentido de nuestra vida. JESUS ES EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA,nadie puede llegar al PADRE por sus propios medios, ni siquiera haciendo buenas obras, o portarse bien.
JESUS declaró, "Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia", esa vida no es la que vivimos actualmente, tal y como lo declara el autor de éste espacio.
Cada uno tiene la capacidad de escoger en la vida, la vida o la muerte, la bendición o la maldición, es más aún cuando diga q no escoge, ya lo está haciendo, porque no existen tres caminos en nuestra vida, solo 2: ¿Por cual estás caminando hoy?.
DIOS nos entregó a SU HIJO, para que podamos llegar a conocerle, nos perdonó y nos limpia de toda maldad, pero debemos tomar una decisión , porq DIOS no obliga a nadie . Esa limpieza solamente la podemos experimentar por medio de la sangre de JESUS, aceptando q EL murió por nuestros pecados,abriendo la puerta de nuestro corazón, dejarlo entrar y pidiéndole perdón por nuestra maldad y decirle que haga de nosotros la persona q EL quiera q seamos, declarándolo con tus labios en voz alta para q te escuches y DIOS provoque un cambio en tu vida.

Posteado por:
Herman Aguirre Ayala
28/12/2008 17:09
[ N° 2 ]

Sr Orrego, despues de releer mil veces Mateo 10:34, mas que alegria me da por que haya nacido ese guerrero.

Posteado por:
Juan Carlos Ceresuela Muñoz
28/12/2008 17:10
[ N° 3 ]

Va,yo pensé que estabamos en navidad.

Posteado por:
Rodrigo Andrés P B
29/12/2008 10:55
[ N° 4 ]

La verdad es que no tengo idea si Dios se hizo o no hombre en Navidad. Viendo la conducta de sus actuales discípulos -como le ocurrió a Gandhi-tengo algunas dudas.
Sin embargo, como creo sucede siempre, sí puedo constatar que Navidad hace que todos seamos buenitos por un día, al mejor estilo de una película gringa de la temporada. El problema de fechas como ésta -aunque entiendo que el sentido es recordarnos precisamente el valor de nuestra trascendencia- es, por lo mismo, que pasan a ser la excepción que confirma la regla, el único día en el año en que nos permitimos ser humanos, cálidos, trascendentes. Pero esos son imperativos para todo el año y para cualquier religión, y aún si no se profesa religión alguna.
En consecuencia, qué tal -idea que planteo al columnista- si nos proponemos ser buenos todos los días del año, no sólo éste, con independencia de nuestras creencias políticas o religiosas; qué tal si nos proponemos ser buenos y tolerantes con todos, aunque el otro no sea católico y ni siquiera cristiano; qué tal si nos proponemos respetar a todos, con independencia de que lo pida o no una religión determinada.
La civilización cristiana está produciendo, en la práctica, miles de ateos en serie, precisamente porque fechas como ésta sólo ponen en evidencia la terrible y constante traición que, diaria y constantemente -excepto, por cierto, en Navidad, y aún eso no es seguro- los propios miembros de las iglesias cristianas practican contra su propia teoría, en la conducta diaria de todos los días del año. Por eso no me gusta ligar bondad o trascendencia con religión. Es una mezcla peligrosa e inestable, pues no siempre lo religioso ha sido lo bueno. Lamentablemente, si se me permite agregar.

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Jorge Roberto Mihovilovic Suárez
30/12/2008 09:46
[ N° 5 ]

El confuso nacimiento de un hebreo hace unos 2000 años tiene el significado que le asignan sus seguidores, nada más; todo lo demás es palabrería hueca cuando no se traduce en hechos, y los mismos seguidores de ese lejano disidente judío se encargan de distorsionar el significado de su mensaje original.

Posteado por:
Herman Aguirre Ayala
30/12/2008 15:55
[ N° 6 ]

Nacen de una Virgen y de Dios y además un 25 de diciembre, Krhisna, Horus, Osiris y Mitra entre otros

Posteado por:
rodrigo gatica diaz
01/01/2009 10:39
[ N° 7 ]

Para mi cada 25 de Diciembre me baja una profunda depresión al ver el egoismo encarnado en toda esa gente comprando regalos para quienes no los necesitan e ignorando a los niños pobres que son los únicos a quienes se podría hacer felices en esas fechas. Si Jesucristo pudiera ver tanto egoismo creo que se le partiría el corazón. Creo que hoy por hoy tiene incluso mas valor cristiano el dia de la teleton que el de navidad.

Posteado por:
Rodrigo Alegria Alegria
01/01/2009 14:03
[ N° 8 ]

Don Cristóbal.

Ud. dijo: "Todos los sentimientos se dan cita en esta Nochebuena. Si no fuera así, seríamos unas bestias.".

Muchas personas decentes sienten evidente indiferencia por las celebraciones religiosas. Pero, ninguna de ellas justifica el "razonamiento" que Ud. propone con tanto entusiasmo.

Felicidades.

Posteado por:
Jorge Roberto Mihovilovic Suárez
01/01/2009 20:32
[ N° 9 ]

A mí la Navidad cristiana no me dice nada, y no creo ser "una bestia"...
No es un poquito extrema su "opinión", sr. Orrego??

Posteado por:
J. Kapuscinski
03/01/2009 12:22
[ N° 10 ]

Que opinarán los egipcios del que asesinó a sus primogénitos?

Qué historia más tonta, ésta de dioses asesinos, es una historia antigua creada para gente muy ignorante, hoy esas son solo patrañas.

La gran mayoría celebramos las fiestas de fin de año, para regalar a nuestros hijos, alegrarnos, bailar con amigos y/o familiares, y la de reyes para seguir con la fiesta.

Las religiones, todas, solo han traído gran desgracia a toda la humanidad, sin excepción.

Posteado por:
Bob Gibson .
04/01/2009 00:32
[ N° 11 ]

Ufff. Impresiona la cantidad de credulidad junta.

Mateo (1: 18-19)… “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.”

Este es el mito. Pero cualquier paisano con un mínimo de criterio y sentido común deduce con facilidad que el Espíritu Santo es una ficción (no existe), y que por ende,… lo que realmente debe haber ocurrido,… es que el pobre José se quedó piola para que no le cantaran… “el venado, el venado”; aunque más seriamente, para evitar que la adolescente María fuera asesinada mediante lapidación frente a la casa de sus padres, de acuerdo a lo que establecía la ley mosaica en estos casos.

Ah. Aclaro que al hacer este comentario no me invade el odio ni la amargura ni el resentimiento ni el cinismo. Sólo la racionalidad.

Bob Gibson

Posteado por:
Bob Gibson .
04/01/2009 00:44
[ N° 12 ]

Supuestas palabras de Jesús:

Mateo 10: 35 “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;”.

Mateo 10:37 “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí.”.

Justamente. Por este tipo de obligaciones el predicador judío no es digno de mí.

Bob Gibson

Posteado por:
Felipe Ibarra Rodríguez
07/01/2009 23:30
[ N° 13 ]

"¿O no se renueva el odio de los perseguidores? Basta oír los comentarios de los cínicos."

Basta oírlos...

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