Guillermo Muñoz
Un retrato de Jaime Guzmán y la foto oficial del Presidente Sebastián Piñera son los dos primeros cuadros que Andrés Chadwick colgó en la que será su oficina definitiva como Secretario General de Gobierno. Recién pudo instalarse allí el pasado viernes, debido a las labores de reparación posterremoto que se están realizando en La Moneda. El cambio le sirvió para decidir que no ocupará la oficina que usaron todos sus antecesores -incluyendo Ena von Baer- que da hacia calle Morandé, sino una anexa y más pequeña, que da hacia el Patio de Los Naranjos.
"Esta es mucho más luminosa", explica mientras se instala, un día después de que el Presidente Sebastián Piñera registrara el nivel de aprobación más bajo (26%) desde el retorno de la democracia.
-¿Cree que el nivel de desaprobación de la gestión del Presidente (53%) tocó techo?
-Así espero. Nosotros lo teníamos un poco asumido como Gobierno, en el sentido de que la secuencia le va dando a uno los parámetros previos. No fue una sorpresa y, por lo tanto, el mensaje lo hemos ido asumiendo.
-¿Y cuál es el diagnóstico que hacen sobre el mensaje?
-Para efectos del Gobierno es escuchar, buscar el diálogo y sacar adelante los acuerdos que nos permitan solucionar problemas de una nueva sociedad que está emergiendo. Y creo que el tema central dice relación con que el crecimiento, que en este primer año de Gobierno ha sido notable, no sea considerado un fin en sí mismo sino un instrumento para lograr un desarrollo para todos y para desarrollar políticas públicas que permitan que las brechas de desigualdad, que son muy profundas en Chile, se vayan acortando. Ahí el tema educación adquiere importancia sustancial. El problema que hoy tenemos que abordar es que ese millón 100 mil de estudiantes universitarios no se transforme en una carga a veces angustiosa para sus familias. Eso es lo que tenemos que cambiar hoy y a eso ha llamado el Presidente: una comisión especializada que cambie todo el sistema de financimiento y, mientras eso se establece, que haya una ampliación del sistema de becas y una disminución de las tasas y abaratar el crédito con aval del Estado.
-Los estudiantes plantean que la educación sea gratuita.
-Que la educación universitaria y técnica superior pueda ser gratuita puede ser una aspiración de una sociedad súper desarrollada. Pero poder plantearlo en el Chile de hoy resulta total y completamente imposible, no sólo en términos de recursos fiscales. Puede transformarse en una situación de alta injusticia, porque puede significar que el Estado, es decir, todos los chilenos, les estén pagando la educación superior a personas que no tienen necesidad de un financiamiento fiscal.
Sin mirar encuestas
-¿En qué basa su confianza de que la situación de alto rechazo al Gobierno se revierta?
-Lo que impediría que la situación se revierta sería ver que hay oídos sordos, porfía o apego al poder. Pero lo que veo en el Presidente es una actitud de escuchar, hacer los cambios que hay que hacer, buscar los desafíos y cómo enfrentarlos. Lo veo actuar con responsabilidad, ejercer un liderazgo, no dejarse llevar por presiones de un minuto, no ponerse nervioso por situaciones políticas coyunturales y no estar todo el día mirando la encuesta.
-Usted habla de escuchar a la gente, pero en la propuesta no hay definición taxativa respecto al lucro y, según la misma encuesta, un 80% de las personas lo rechaza en la educación.
-La propuesta del Presidente lo ha abordado directamente y en dos perspectivas. Una: el sistema universitario actual contempla la creación de universidades privadas bajo la estructura jurídica de fundaciones y por lo tanto señala que se va a hacer cumplir la ley en su espíritu y para eso se va a crear la Superintendencia de Educación Superior. Y ha señalado, respecto al sistema universitario, que será parte del debate que se llevará en el Parlamento, el hecho de si el país quiere o necesita institutos de educación superior de carácter privado con fines de lucro o no.
"Rayado de cancha"
-Ha habido críticas en cuanto a que fue un error no autorizar la marcha.
-El ministro Felipe Bulnes generó instancias de diálogo con los estudiantes y les dimos respuesta el día y la hora en que ellos señalaron, acogiendo todos los temas que plantearon. Y ellos iban a dar una respuesta. Sin embargo, a las pocas horas llamaron a dos marchas para el jueves, en la Alameda. Entonces todo tiene un límite y el Gobierno tiene muy claro que su responsabilidad primera y fundamental es gobernar el país, mantener el orden público y hacer prevalecer la ley. Y proteger, en este caso específico, el derecho de las 150 mil personas que viven en el centro de Santiago y de las cerca de 500 mil que allí trabajan. Y esa es la razón por la que no se autorizaron las marchas.
-¿Bajo el riesgo de que se produjeran los incidentes que finalmente ocurrieron?
-Sabíamos perfectamente que al hacer este rayado de cancha íbamos a tener algunos problemas de alteraciones y violencia. Lo fundamental era que se entendiera la voluntad del Gobierno de no generar situaciones de ingobernabilidad e inseguridad a los ciudadanos, hacer respetar el orden público y no permitir que un grupo de ciudadanos se arrogue el derecho de hacer lo que quiera a la hora que quiera y cuando quiera.
-Se argumenta que hay un derecho constitucional de los ciudadanos para manifestarse que no fue respetado por el Gobierno
-El derecho a reunión consagrado en nuestra Constitución señala que se debe ajustar a los reglamentos del Gobierno interior. Y eso está regulado hace muchos años: que si el derecho a reunión es en un lugar público, el reglamento y el decreto correspondientes exigen la solicitud con 48 horas de anticipación, indicando el lugar y la forma al intendente de la región respectiva, para efectos de tener la autorización.
Concertación y presidenciables
-Hace algunos meses el Gobierno hablaba de obstruccionismo en la oposición. ¿Cómo ve hoy la voluntad de la Concertación para alcanzar acuerdos?
-Me gustaron mucho las declaraciones de Ignacio Walker en la prensa en el sentido de que marcaba la disposición a generar instancias institucionales en el Parlamento para ir construyendo los acuerdos en Educación. Ojalá esta actitud sea compartida por los demás presidentes de la Concertación. No veo ninguna razón para que personas con las capacidades de esos dirigentes y nosotros, nos neguemos a trabajar por Chile. Al final, si no lo hacemos, todos vamos a ser castigados. Unos más y otros menos.
-Y en el marco de las reformas políticas, ¿ustedes están dispuestos a considerar un cambio en el sistema electoral?
-Es que cuando uno plantea la necesidad del diálogo no puede ser sobre la base de que o me toman todo o me voy a la calle. Lo mismo vale para el Gobierno. Queremos dialogar con la Concertación para modernizar nuestra democracia, que lo necesita. La Concertación nos ha dicho que le interesa el sistema electoral, muy bien, lo conversamos, lo discutimos, y vemos si existe posibilidad de poder concordar.
-¿Cómo ve la convivencia de varios presidenciables dentro del gabinete?
-Estaría muy preocupado si no tuviésemos presidenciables. Se dice que los estamos cuidando y sí, yo los quiero cuidar para que hagan la mejor labor posible en sus ámbitos.
-¿Usted se considera presidenciable?
-Me da vergüenza decir que nunca me he considerado. Prefiero decirlo más claramente. Nunca he tenido ninguna posibilidad.
"Aquí había un problema de equipo"
-¿Cuál ha sido su momento más difícil como vocero?
-No siento que haya habido momentos más difíciles que otros. Quizás, al principio, por la situación humana que se dio, fue la renuncia del ministro Echeverría. Al final, uno tiene que ser lo más fiel posible al mensaje del Presidente, a la consistencia y coherencia de cómo el Gobierno está viendo las cosas, hacerlo como yo me he propuesto: sin entrar en vocerías agresivas o descalificadoras. Además, ocurre que como la exposición pública es tanta, cualquier error inmediatamente se hace sentir. El twitter es una buena evaluación de si uno se equivocó en algo.
-¿Qué error, por ejemplo?
-En una de las vocerías se entendió que dije 'nadien'. Yo me mataba de la risa.
-El director de la Secom, Mauricio Lob, va a trabajar al lado suyo. ¿Qué otro cambio ha evaluado en las comunicaciones del Gobierno?
-Cuando llegué aquí y empecé a meterme en el tema comunicacional, veía cierta separación entre el equipo comunicacional del Presidente y el del Gobierno, a través de la Segegob. Así que estructuramos un sistema en que tenemos reunión todos los días, en el segundo piso, que yo dirijo, en que participa el equipo de asesores del Presidente, la Secom, asesores de la Primera Dama y jefes de prensa de algunos ministros.
-¿Faltaba coordinación?
-De la primera visión que he tenido, sí. Aquí había un problema de equipo. Mucho equipo de prensa muy disperso o no integrado uno con otro. Y en una política comunicacional de Gobierno es absolutamente esencial que esté completamante unido y coordinado el equipo de prensa del Presidente con el que está dirigiendo las comunicaciones del Gobierno. Por eso, en la primera cosa en que me he concentrado es en coordinar para efectos de lograr unidad, consistencia y coherencia en los mensajes del Gobierno. No hay ninguna política comunicacional que no tenga que partir por tener un buen orden para efectos de desarrollarla.
"Hay que saber separar los planos familiares del ejercicio del cargo"
-Durante el período de su antecesora se habló de que entre la Segegob y el segundo piso había roces. ¿Cómo ha sido su relación con los asesores presidenciales del Segundo Piso y su jefa, María Luisa Brahm?
-Es parte de la historia de las sedes de Gobierno; son curiosos los cuentos que se van armando, el mito del Segundo Piso. Para mí ellos, los asesores de la Presidencia, son todos mis amigos y hemos trabajado en muchas cosas juntos. Si bien es el equipo absoluto del Presidente, también lo siento como mi propio equipo.
-¿Y cómo se ha desarrollado su relación con el Presidente en estas tres semanas?
-El Presidente tiene una relación muy fluida con todos sus ministros. Trabaja con la puerta abierta y utiliza muchísimo el teléfono o el celular para llamarlo a uno constantemente. O el mail. Evidentemente, no es raro que los ministros de La Moneda, Rodrigo Hinzpeter, Cristián Larroulet y yo, nos encontremos varias veces en el día en la oficina del Presidente, porque él nos ha llamado o tenemos alguna consulta importante que hacerle.
-¿Lo ayuda ser primo?
-Es difícil contestar eso, pero me imagino que obviamente no está en juego un tema de confianza. Pero al mismo tiempo me cuesta pensar que el Presidente va a nombrar a un ministro en el cual no tiene confianza. Creo que hay un trato igual para todos. Nosotros con el Presidente nos tratábamos de tú y estábamos hablando así. Sin embargo, desde que me ofreció ser ministro, nuestro trato ha sido de usted, de Presidente y de ministro, que es como debe ser para efectos de no confundirse en el plano en que uno está. Hay que saber separar lo que son los planos familiares, de amistad, de lo que son los planos públicos y el ejercicio del cargo.
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Posteado por: Eduardo Bastias Herrera 07/08/2011 09:48 [ N° 1 ] |
Chile cobija a una clase dirigente endogámica, nepotista y autoreferente, insaciable en su apetito por lucros, la cual controla todos los múltiples oligopolios que nos ofrecen una ilusoria libertad de elegir. Junto a una mala educación, son las tenazas de la pinza que oprimen a los ciudadanos. |
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Posteado por: Hans Seemann 07/08/2011 11:20 [ N° 2 ] |
Yo sé que esto no le gusta escuchar a mucha gente, pero es una verdad innegable: las protestas de los jóvenes son producto de demandas generadas e insatisfechas que nacieron durante los 20 largos años de la Concerta. Es decir algo hizo mal la Concerta para que sus hijos protesten así. Si uno como padre hace lo mejor posible con sus hijos, es altamente probable que estos hijos se puedan desarrollar emocional, intelectual y económicamente en forma normal, respetando al otro, dejando las ambiciones desmedidas a un lado, siendo solidario con el necesitado. Si el Estado (es decir los padres) no fue capaz de alimentar y educar debidamente a sus hijos, entonces hoy heredamos una generación frustrada por falsas promesas y alegrías que nunca llegaron. |
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Posteado por: jasic brunak l 07/08/2011 14:14 [ N° 3 ] |
Sr. Bastías N°1. A su acertado comentario solo agregaría; |
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Posteado por: Alvaro Rojas 08/08/2011 09:10 [ N° 4 ] |
Debería haber puesto un retrato del jefe de Jaime Guzmán en su oficina... |
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Posteado por: Eduardo Llanos Melussa 08/08/2011 17:27 [ N° 5 ] |
Don Jasic Brunak ()3):
¿De veras lo prohíbe la ley? Entonces esto tiene implicaciones delicadas. |
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Posteado por: Cristián Correa Montes 09/08/2011 13:15 [ N° 6 ] |
"Veo en el Presidente una actitud de escuchar y hacer los cambios que hay que hacer"
Hoy aprobó los matrimonios homosexuales. ...y yo voté por él. |
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Posteado por: Gabriela del Pilar Rio Orrego 14/08/2011 05:10 [ N° 7 ] |
Toda la clase política chilena se encuentra dominada por castas o familias fundadoras, sean éstas de izquerda o derecha. El gobierno en general lo está haciendo bastante bien, en el exterior se tiene una imagen de país sólido con una economia firme y capaz de resistir una crisis. El dolor más grande que tiene los partidarios de concertación es haber perdido la gallina de los huevos de oro. Siempre critican buscan que si el ministro tal es familiar, por favor basta. nadie criticaba cuando durante 20 años los favoritismo eran la orden del dia y el pago de favores políticos eran visibles. Me gusta el gobierno hay transparencia y la gente puede vivir. Miren a España por favor, con un presidente mediocre que carece de iniciativas para mantener un país que está al borde de la quiebra, es como ver a Bachellet dando el vamos al transantiago,pero de esta gigante tontera nadie dice nada. Piñera lo hace bien en beneficio de todos y no de si mismo, porque si empezamos a desclasificar la concertación hay mucho paño para cortar. |
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