Gabriel Pardo
El aire pica en la garganta y los ojos por el gas de las bombas lacrimógenas. Es el mediodía del jueves y Andrés Allamand acaba de salir a la azotea del edificio del Ministerio de Defensa. "Qué desastre", dice al mirar a lo lejos la larga columna de humo producida por una barricada cerca de Plaza Italia.
Se trata de acercar a la cornisa caminando por un bloque de cemento como si fuera un equilibrista. Pero el jefe de sus escoltas y otros uniformados que lo acompañan, al ver el posible peligro, le gritan "no siga, ministro, no siga". Allamand, sin insistir, se devuelve entonces al centro del helipuerto. Más tarde dirá, con preocupación, que el movimiento estudiantil "se ha radicalizado".
El miércoles, Andrés Allamand apareció encumbrado -tal como lo está ahora en el edificio- como el ministro mejor evaluado del gabinete. "Agradezco la demostración de cariño -dice-, pero no lo tomo en términos personales". Para él, es producto del trabajo de un equipo que permitió asumir una tarea compleja" como fue la Operación Loreto, en Juan Fernández.
"Creo que ese espíritu de unidad contrastó con el ambiente de división que todavía lamentablemente vive el país", agrega el ministro, enfundado en su estilo de camisa blanca y pantalón de tela negro que huye de las corbatas cada vez que puede, ya sentado en su oficina. En un rincón está la reproducción de la portada de Las Últimas Noticias en que apareció su hijo Raimundo desfilando en la parada militar y en uno de los muros un cuadro de su hija Olivia.
-¿Cree que esta alza será sostenida o sólo se debe a su aparición más mediática en la Operación Loreto?
-No sé y no está en mi horizonte mental ni siquiera evaluarlo. Para mí, Juan Fernández fue también una tragedia personal. Perdí a un pariente, a Felipe Cubillos (hermano de su pareja, Marcela Cubillos), mi cuñado y mi amigo. Desde el primer día he estado ajeno a las deducciones o elucubraciones políticas de los analistas sobre lo que esto pueda significarme en términos de popularidad.
-El ministro Laurence Golborne, que se hizo conocido con el rescate de los 33, quedó en segundo lugar, después de usted. Tras la Operación Loreto, ¿despega la figura de Allamand para un futuro presidencial?
-Para mí, la norma es clara como el agua. El que es ministro no es candidato. Ese es un principio fundamental para el éxito del Gobierno. Yo tengo la mejor opinión personal y política de Laurence Golborne. Creo que tiene merecido el respaldo que ha obtenido, ya que se desempeñó con éxito no sólo en la Operación San Lorenzo, sino que en sus tareas como ministro.
-¿No se siente en una competencia velada con Laurence Golborne?
-Para nada, porque no estoy en ninguna competencia. Y voy más lejos. Los ministros no debieran involucrarse en candidaturas municipales y de ningún otro tipo.
-¿Usted no es de los que van a participar en la campaña municipal?
-No. No voy a participar. Y creo que es un acto fundamental de coherencia política. Nosotros nos opusimos a la intervención que realizaban los dirigentes políticos de la Concertación que ostentaban cargos públicos. No podemos hacer lo mismo.
-¿Y si usan su foto en los carteles los candidatos? ¿Se la va a negar?
-No creo que muchos lo hagan y creo que mi foto o la de otra personalidad política les serviría de muy poco. Porque si hay candidatos que creen que van a tener más votos porque aparecen en un afiche arropados por un dirigente político no entienden nada de lo que está pasando en la política chilena en el último tiempo. En la última elección presidencial, Bachelet tenía 80% de respaldo y se jugó por Frei. Y Frei sacó menos del 30% de los votos. Hoy, la ciudadanía es autónoma y vota personalizadamente por los candidatos. Y no cree en los endosos en los que por chorreo caerá la popularidad.
-¿Cree que la gente hoy ve una diferencia entre el Andrés Allamand que publicó "El Desalojo" y el de la Operación Loreto?
-Efectivamente, la gente a mí me conocía en una faceta política. Está la del desalojo, que fue importante y de la que no me arrepiento ni un milímetro, pero también está mi rol en la democracia de los acuerdos. Y a mediados de los años 80, en el Acuerdo Nacional, que creo que fue una de mis actuaciones políticas más relevantes. La gente me ha conocido por mis actuaciones políticas y ahora me vio en una faceta diferente, como fue ponerme al mando de una operación que era compleja, tanto por sus aspectos operativos como porque mantuvo al país sobrecogido. Siento que la vida y mis propias experiencias personales me fueron preparando para desempeñarme en la tarea que me correspondió.
"Hoy las encuestas tienen un peso exagerado"
-Usted dijo el año pasado, antes de ser ministro, que una candidatura presidencial la va a avaluar después de las municipales. ¿Está en proceso de evaluación?
-No tengo tiempo ni disposición mental para eso ahora. Pero mantengo mi pensamiento: creo que la Coalición -y ésta va a ser una reforma importante del gobierno de Piñera- debe elegir a su candidato presidencial en 2013, en primarias doblemente abiertas. Abiertas a toda la ciudadanía, porque sería absurdo que quedara restringida a los militantes de los partidos. Y abierta a que puedan participar como candidatos personas independientes. Sería un error de gran envergadura hacer algo como lo que hizo la Concertación con Marco Enríquez-Ominami. Y para decirlo con todas sus letras, creo que es absurdo empujar al ministro Golborne a militar en cualquiera de los dos partidos de la Coalición por el Cambio. Creo que a él hay que abrirle las puertas de par en par para que si así lo estime pueda participar en una primaria de la Coalición como candidato independiente.
-Y usted, ¿estará en esa primaria?
-Yo voy a tomar mis decisiones en 2013. Pero a diferencia de un candidato independiente que puede tomar una decisión por sí mismo, en mi caso, y por ejemplo, en el de Pablo Longueira o Joaquín Lavín, nosotros somos militantes de partido y, en ese sentido, la decisión es colectiva. Un candidato independiente no necesita que sus partidos lo nominen. Los militantes de partidos necesitamos que nuestros partidos nos nominen y no depende sólo de nosotros.
-Algunos militantes de RN querían hacerle un homenaje después de la Operación Loreto. Usted, al parecer, lo frenó.
-Me pareció completamente inoportuno. Hay que entender que hay gente que todavía no encuentra a sus familiares y para ellos la tragedia continúa. Un homenaje para mí lo encontré fuera de lugar y lo rechacé categóricamente.
-Las encuestas encumbran a los presidenciables hoy -incluido usted- y no los partidos. ¿Qué le parece eso, pensando como analista?
-Creo que hoy las encuestas tienen un peso exagerado que, en mi opinión, va a disminuir una vez que institucionalicemos las primarias. Como los partidos políticos están en un mal pie, las encuestas han pasado de alguna manera a suplantar a los partidos como los electores. Pero las primarias están hechas para medir antes de la elección los atributos y condiciones de los candidatos. Las primarias permiten que los candidatos menos populares se den a conocer. Cuando partió la última primaria norteamericana, Hillary Clinton tenía gran ventaja sobre Obama, y al final de la primaria eso se había revertido. Las primarias son una necesidad de nuestro sistema político.
-¿Por qué dice que los partidos hoy están en un mal pie?
-El país está teniendo un serio problema con el funcionamiento de los partidos y de ambas coaliciones. La Concertación y la Coalición por el Cambio se ven muy mal. Y dentro de las dos se ve peor la Concertación. Esta última fue la coalición más exitosa de Chile, ganó cuatro elecciones presidenciales y hoy tiene 70% de rechazo. Pero ambas coaliciones están mal. Se ven muy poco propositivas y con todas sus energías volcadas hacia adentro, en vez de volcarlas hacia afuera y hacia la solución de los problemas del país.
-¿La Concertación se ve peor?
-La actuación de la Concertación en el último tiempo me parece incomprensible. Tengo buena opinión personal de los cuatro presidentes de partidos de la Concertación, pero desde fuera no puedo creer que estén actuando tan equivocadamente. En medio de la crisis educacional y en medio de la crisis de Juan Fernández, las noticias que emergían de la Concertación era que estaban debatiendo sobre el cambio de nombre del conglomerado. No sé en qué momento perdieron la brújula. Es complejo para un sistema político que la oposición esté tan desarticulada, dividida y rechazada por su propia gente porque eso obstaculiza el funcionamiento del sistema.
RN: "Nunca he creído que los partidos tengan que tener un rol de completa incondicionalidad"
-¿Cómo ha visto la actuación de RN como partido del Presidente Piñera? Algunos dicen que debería ser como el PS de Camilo Escalona durante el mandato de Bachelet.
-En RN hay una controversia interna que a mí me parece muy inconveniente.
-¿A qué se refiere con controversia interna?
-Porque hay una controversia desatada entre la actual directiva y quienes se oponen a ella. Yo sería partidario de que ambos grupos se sentaran a conversar, bajaran la tensión interna y volcaran su energía hacia afuera y ver la mejor forma de colaborar con el Gobierno. Por otro lado, yo nunca he creído que los partidos de gobierno tengan que tener un rol de completa incondicionalidad. Hay veces que los partidos tienen que decirle al gobierno qué cuestiones deben corregirse y cuál es el rumbo. No creo en los partidos oficialistas rodeados de "yes men". Y me parece absurdo pedir que los partidos formulen sus críticas únicamente bajo cuerda o entre cuatro paredes, porque eso es no entender cómo funciona la política hoy día. Pero con la misma lógica, un partido dividido, como aparece hoy RN, no puede hacer su mejor contribución al gobierno.
-Hubo una reunión de la disidencia a la que fueron funcionarios de gobierno como María Luisa Brahm y el subsecretario Rodrigo Ubilla. Se dijo que lo invitaron. ¿Habría asistido?
-No habría asistido. Y por una razón muy simple. Yo fui fundador de RN y presidente del partido, siempre con el apoyo unánime del consejo general. Y en RN todo el mundo sabe que jamás me involucro en las contiendas internas. De hecho nunca he votado en una elección interna.
-¿Y qué le parece que funcionarios de gobierno hayan asistido?
-Creo que se presta para interpretaciones y para dimes y diretes. Creo que no se le puede impedir a un funcionario de gobierno que participe en un acto partidista, pero creo que, al mismo tiempo, son ellos los que tienen que calibrar los efectos que esa participación puede tener.
-¿RN puede generar un segundo presidente para Chile?
-Lo que creo es que la Coalición por el Cambio sí tiene la obligación de esforzarse al máximo para generar un nuevo gobierno. Lo que me preocupa de los últimos dos años es que hemos retrocedido. Uno de los grandes motivos que nos permitió ganar la presidencial fue que logramos ir más allá de RN y la UDI. Y lo que siento es que a veces de Coalición por el Cambio a veces retrocedemos a ser sólo la Alianza. Sigo siendo partidario de la Coalición, es decir, de ampliarnos hacia sectores independientes, hacia la Democracia Cristiana. Hay personas del centro político que están sin domicilio. También hay muchas personas jóvenes que debemos cautivar.
-¿Cómo cree que se puede subsanar la crisis de representatividad que vive el sistema de partidos?
-Yo sigo a Nueva Zelandia, no sólo porque tienen gran rugby, sino porque tenemos mucho que aprender de ellos. A principios del 60, Nueva Zelandia tenía 15 mil dólares de ingreso per cápita, los mismos que tenemos en Chile hoy. Pero Nueva Zelandia se demoró 30 años, entre 1960 y 1990, para pasar de 15 mil a 20 mil dólares. Lo que le pasó entremedio es que cayó en una trampa de conflictividad política. Y el ritmo de crecimiento y las posibilidades que tenía se vieron postergados por 30 años, hasta que la clase política neozelandesa reaccionó y lograron una modernización del Estado, acuerdos en desarrollo y un clima de armonía política que le permitió dar el salto que lo tiene encumbrado como un país ejemplar. El gran riesgo de Chile es que caigamos en nuestra propia trampa política.
-¿Cómo podría suceder?
-Por ejemplo, en la transición se habló del concepto de que Gobierno y oposición debían trabajar en tener un "proyecto país" compartido, a partir del cual se generara la competencia política. Hoy hemos dejado de hablar en Chile de un proyecto país. Los actores sociales han terminado por desplazar a los partidos del debate público. Nunca entendí la exigencia del movimiento estudiantil de marginar de la mesa de negociaciones al Parlamento. Eso genera una situación de asimetría que hace muy difícil la búsqueda de soluciones. A un lado está el Gobierno y al otro lado no hay una fuerza política propiamente tal, sino que existe un movimiento social que tiene una mirada sectorial. Una de las cosas que debe hacer el Congreso es articular y balancear las demandas sociales.
-En las federaciones estudiantiles predomina el PC, que tiene menor representación en términos electorales que la Concertación y la Alianza, que se ven más ausentes.
-Hay una distorsión en este movimiento. Muchas de sus demandas son las demandas que plantea el PC. Sin embargo, cuando ese partido las plantea no obtiene más del 5% de la votación. Entonces, también hay algo mal en el sistema democrático cuando se pretende obtener a través de movilizaciones callejeras aquello que no se puede obtener a través de las elecciones democráticas. Creo que el movimiento, desde el punto de vista del liderazgo, se ha radicalizado.
-Se dice que las movilizaciones están permeadas por fenómenos de otras latitudes como el de los "indignados". ¿Cómo debe asumir estos fenómenos el sistema político?
-Creo que debe estar atento al fenónemo y no incurrir en exageraciones ni en menosprecios. A veces me da la impresión de que los dirigentes se dejan llevar por una suerte de masoquismo exagerado. Pero, por otro lado, creo que en Chile hay un caldo de cultivo para la molestia debido a las altísimas desigualdades que existen y con una cultura de abuso en algunos sectores comerciales y empresariales. Creo que lo que ha hecho la dupla del ministro Longueira y el director del Sernac, Juan Antonio Peribonio, ha sido una respuesta a una indignación muy legítima.
-Ministro, que haya salido una Presidenta de su cartera, ¿qué le provoca?
-La Presidenta Bachelet desempeñó muy bien el cargo de ministra de Defensa y me siento orgulloso de que tenga el cargo de ONU Mujer.
-¿Se imagina una campaña presidencial con dos ex ministros de Defensa en competencia?
-(Se sonríe antes de contestar)... -Ese tema se verá el 2013. Lo que sí tengo claro es que Bachelet es la mejor candidata de la Concertación. Pero también tengo claro cuál debe ser su mayor preocupación. Ella sabe lo difícil que le resultó durante su gestión conseguir el apoyo de la Concertación para sus proyectos y me imagino que debe estar pensando lo complejo que sería gobernar con la actual Concertación. Pero ése no es problema mío.
Su otra facetaGolborne candidatoEl PC y los estudiantesMichelle Bachelet Aciertos y errores del gobierno: "Recuperar el crecimiento" y "exceso de expectativas"
Errores:
-Primero, no haber explicitado claramente lo que llamo la "línea base". Haberle explicado al país cómo se recibió el gobierno, cómo se recibió la administración del Estado. Hay gente que cree que el actual sistema educacional es responsabilidad del actual gobierno, en circunstancias de que es un sistema creado en los gobiernos de la Concertación.
-Un exceso de expectativas. Decir cosas como "el gobierno de los mejores", "el gobierno de la excelencia", "en 20 días hemos avanzado lo que no se avanzó en 20 años", son frases que nos han costado y nos siguen costando caras.
-En tercer lugar, está el mal equilibrio del equipo ministerial en un comienzo. Esas cosas son las que han perjudicado al gobierno, pero creo que el presidente las ha ido corrigiendo.
Aciertos:
-Haber resuelto después de décadas el 7% de los jubilados.
-La aprobación del postnatal.
-Haber recuperado la capacidad de crecimiento y que se hayan creado 500 mil empleos.
-Que se hayan logrado avances en educación. Que en educación superior exista gratuidad para el 40% y que un 20% obtenga una mezcla de becas y créditos es un gran alivio para las familias de clase media que tienen a sus hijos en la universidad.
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Posteado por: Hans Seemann 09/10/2011 11:53 [ N° 1 ] |
Basta de paros, a estudiar y lograr un buen acuerdo. El PC se dió un festín con la pérdida del año escolar de miles de estudiantes (el fin justifica los medios ?). |
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Posteado por: Eduardo Llanos Melussa 09/10/2011 12:44 [ N° 2 ] |
Una entrevista al ministro mejor evaluado recibe en toda la mañana apenas un posteo. Pasa lo mismo cuando el entrevistado es un personero de la concertación. ¿Conclusión? No es el turno de los políticos. |
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Posteado por: juan alfonso arce caceres 09/10/2011 13:57 [ N° 3 ] |
La constitución actual solo permite el "tongo" y todos cachan. |
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Posteado por: Daniel Beza Islas 09/10/2011 14:37 [ N° 4 ] |
Don Gabriel Pardo: "-El ministro Laurence Golborne, que se hizo conocido con el rescate de los 33, quedó en segundo lugar, después de usted. Tras la Operación Loreto, ¿despega la figura de Allamand para un futuro presidencial?" tamo mal... |
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Posteado por: Edo. Romero G. 09/10/2011 14:44 [ N° 5 ] |
a propósito de estrategias del PC, |
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Posteado por: Blanca Vivar carrillos 10/10/2011 11:44 [ N° 6 ] |
Si Allamand pelea por tus derechos, tambien tienes derecho a lucrar de una tragedia, no solo Golborne... |
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Posteado por: Cristián Correa Montes 10/10/2011 11:55 [ N° 7 ] |
Señor Estimado don Andrés, Ud. antes que Ministro, es un político de reconocida trayectoria y escuela y desde ese punto de vista, estimo a diferencia del periodista que lo entrevistó, que la Concertación ya perdió el Gobierno, el terremoto ya pasó, ya sacaron a los mineros, la cárcel de San Miguel ya se quemó, ya sucedió el accidente de Juan Fernandez, en resumen, el pasado ya pasó. |
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Posteado por: Patricio Balbontin Varas 11/10/2011 00:05 [ N° 8 ] |
Lo que me queda claro que el shown de las primarias de la concertacion no se presentara por falta de competidores. Por otro lado, en la coalicion por el cambio se vislumbran tres o cuatro candidatos: Golborne, Allamand, Cruz Koke , Lavin, aunque este ultimo este muy lejos. |
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Posteado por: Nora María Kaufmann Johnson 15/10/2011 12:28 [ N° 9 ] |
Señor Ministro, que lástima que usted no vaya como Independiente porque la gente se cansó de los dos bandos en pugna permanente y pésimos resultados. Golborne no es competencia, calza la misma marca de Piñera con mejor sonrisa. Recién supimos que vendió las dos plantas geotérmicas de la ENAP a ENEL Italia, los mismos de Hidroaysén, cuándo era ministro de Energía y Presidente del Directorio de ENAP. Bachelet si, es competencia. La incógnita permanecerá hasta que Bachelet se decida porque a los incompetentes les encanta la mami: Ella puede resucitar a toditos los muertos del panteón y así se repetirá la historia: ella reinando y la cueva de Alí Babá gobernando…que horror. |
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