Jaime Bellolio
Sábado 07 de Enero de 2012
¿Los mayas tienen razón?

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Las profecías mayas dicen que el mundo se acaba el 2012. A juzgar por la primera semana del año, pareciera que tienen razón. Algunos hechos fueron naturales, como el intenso calor, temblores y una lluvia furtiva, pero los más notorios han sido humanos, tal como anunciaba la antigua civilización.
Partimos con incendios, que, accidentales o no, han provocado graves daños y hasta la terrible muerte de brigadistas que luchaban por apagarlos. Pasaron pocos minutos desde que se supiera sobre el posible autor del fuego en Torres del Paine, cuando ya bramaban algunos contra el gobierno y otros hacían comentarios racistas y discriminatorios.

Algo similar ocurre en el incendio que consume bosques en la VIII Región, donde las acusaciones de intencionalidad y montaje ya llenarían libros. El sentido común parece que todavía no nace este año o el dios del Fuego expresa su ira.

A esto se suma la polémica por el cambio en los textos de historia para escolares de primero a sexto básico. Si le decimos dictadura o régimen militar es un detalle al lado de las virulentas reacciones y declaraciones de quienes sienten que así se pretende “cambiar la historia”. Lo cierto es que no decir la palabra políticamente correcta en el espacio público puede costarte odio y funas. Falta poco para que alguien proponga que un fiscalizador deba estar presente en todas las clases de historia del país, para ver si se ajusta a lo “oficial”. La tolerancia todavía no despierta post fiesta de año nuevo, o el dios de la Sabiduría se olvidó de nosotros.

Pero han ocurrido otros hechos que nos acercan más al vaticinio maya. El primero ha sido la increíble y burda justificación hecha por dos diputados izquierdistas sobre el uso de la violencia y el asesinato. Al ser cuestionados por la invitación al Congreso que hicieron al mirista y asesino del intendente Carol Urzúa, uno de ellos contestó que había una diferencia “ética y moral” entre quienes cometían “crímenes atroces” versus quienes cometían “hechos de sangre” al combatir en la clandestinidad. Es decir, para ellos los derechos humanos son sólo para algunos, la dignidad es para quienes estén de acuerdo con sus ideas y la humanidad es para quienes ellos quieran entregársela. Pero, o se defienden los derechos humanos y se condenan sus violaciones —para todos, sin excepción— o se justifican.

Lo segundo, eso sí, no los diferencia mucho de los mismos dictadores que dicen criticar. El doble estándar y la torpeza retórica parecen seguir post borrachera, o la diosa Luna de la no violencia no los iluminó.
Finalmente, el otro caso se dio al conocerse que el hijo del ministro Golborne obtuvo puntaje nacional en la PSU, desatándose la ira de cientos a través de redes sociales. “Mis padres no terminaron la escuela, yo estudié en liceo municipal y universidad con crédito y mi hijo en colegio particular. ¿Es malo eso para mi país?” Con esa respuesta, Golborne respondía a los ataques y de paso volvía a dejar en claro que su historia es la del mérito y el esfuerzo que ha rendido frutos. ¿No es acaso esto lo que quisieran todos los padres y abuelos para sus hijos y nietos? ¿No era esa mayor movilidad y acceso a oportunidades lo que reclamaban miles en las calles?

Una cosa es criticar el instrumento —la PSU— porque deja talento afuera de la educación superior al no medir más aptitudes y otras habilidades, pero otra cosa es promover el resentimiento y lucha de clases, despreciando el esfuerzo personal y el trabajo bien hecho. La consecuencia y la sensatez aún siguen con resaca o el dios Sol del amor a la humanidad no pasó de año.
Ojalá que los incendios, el odio y la justificación de las violaciones a los derechos humanos por parte de la izquierda, sean brasas del fuego que se prendió en 2011 y no un preludio de lo que viene el 2012, porque de lo contrario, la profecía maya se estaría haciendo realidad.

5 Comentarios publicados
Posteado por:
Tatiana de Pushkin
07/01/2012 11:20
[ N° 1 ]

Se le quedaron en el tintero algunos episodios preciosos , como:
- la acusación y condena pública por parte de algunos profesores y alumnos a don Gonzalo Rojas de hacer una apología a las violaciones a los derechos humanos en nuestro país cuando ni una sola coma de sus columnas es prueba irrefutable de ello.
- la funa del homenaje a J. Guzmán en el Campus Oriente por parte de un grupo de universitarios y un rector universitario (UDP)que si bien no considera apropiado protestar con "medios coactivos",jamás quiso referirse a la gravedad que en sí revisten los desmanes, insultos a voz en cuello, tirar huevos, agua, empujones, etc., como medios deliberadamente escogidos por estudiantes universitarios (supuestamente formándose en civilidad, virtud que se ejerce mediante la razón y no las tropelías) en un campus universitario (lugar esencialmente destinado al estudio, la enseñanza, la investigación, el diálogo y el debate: el único recurso válido para discrepar en aquél es la palabra, no las tropelías).

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Arturo Montes Larrai­n
07/01/2012 12:44
[ N° 2 ]

Provinciano, el autor reduce el mundo a Chile. "¡No sólo hay Chile, también hay el mundo!", gritó acá JPII.

Pero no creo para nada en las sancedes de Nostradamus u otros. Creo en la vida eterna, cualquiera sea la forma que ésta vaya adoptando. Y ya lo pensaba Víctor Jara, "la vida es eterna en cinco minutos". Amén.

Posteado por:
ernesto leiva Salas
07/01/2012 12:59
[ N° 3 ]

Los Mayas tendrían mucha razón, con el caos que se armaría si vuelve al señora simática. Ya lo hizo, ellas y sus boys, durante 20 años. No somos tan masoquistas los chilenos ¿ o sí?

Posteado por:
Tatiana de Pushkin
07/01/2012 13:09
[ N° 4 ]

Ah!
- La tropelía en nombre de la "ciudadanía" - "indignada"- que tuvo lugar en la sede del Congreso en Santiago.
- Ahora mismo, el terrorismo que está efectuándose a propósito de la causa mapuche.

Lamentar todos estos hechos y desear vivamente que no hayan ocurrido ni vuelvan a ocurrir no significa desconocer los motivos que se encuentran tras esa penosa, injusta y vergonzosa elección de los medios para hacer valer la propia postura.
Todos estamos de acuerdo en que la institucionalidad se ha quedado chica, por decir lo menos, y que la corrupción, desidia y falta de voluntad política prepara el escenario para a alguien se le ocurra sustituir el diálogo por la vociferación y la violencia.

Pero tenemos que mirar más allá y no renunciar a nuestros principios. La violencia engendra más violencia e injusticia. La primera persona a la que debemos respetar es a nosotros mismos. Despreciamos lo que nos hace seres humanos cuando abandonamos la razón y nos permitimos el insulto irreflexivo y violento; cuando dejamos de pedir permiso y nos apoderamos a la fuerza de un lugar; y de ahí hasta lo más bajo, cruel y vil. Es un camino que conduce gradualmente a lo mismo que nos movió a protestar.
La ley del Talión no nos va a ayudar. La única vía justa y digna es la del respeto incondicionado a la persona humana.

Posteado por:
juan pablo morande C.
07/01/2012 16:03
[ N° 5 ]

me gusto la columna, chile empezo el año muy inestable, me gusto como usaste la profecia maya para hacer una critica al chile actual.

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