Pese a los pronósticos que señalaban que este sería un año seco, las lluvias apagaron la amenaza de sequía en la agricultura. Pero la alerta puso en evidencia la importancia de implementar no sólo medidas de emergencia, sino que políticas de prevención a largo plazo.
Australia es pionera en la materia. Aunque sobrelleva una sequía desde hace más de cinco años, su esquema de prevención ha permitido sortear con éxito varias dificultades que han surgido en el agro a raíz de la falta de agua.
Algunos de los lineamientos podrían ser replicables en Chile, dadas las similitudes de ambas geografías, respecto a climas y rubros productivos como el agrícola y minero.
Pero, ¿qué es concretamente lo que se hace en Australia?
Algunas de las medidas para paliar la sequía impulsadas por el Departamento Agrícola, Piscícola y Forestal del gobierno australiano –homólogo al Ministerio de Agricultura Nacional-, son las siguientes:
-Entrega de información y apoyo local a trabajadores agrícolas y comunidades rurales.
-Soporte económico, social y emocional a los trabajadores.
- Consejería respecto a los servicios necesarios para enfrentar la situación.
-Asesoría climática de instituciones como la Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation, que analiza patrones futuros así como situaciones excepcionales que puedan ocurrir entre uno y veinticinco años.
Más información en: http://www.daff.gov.au/agriculture-food/drought
La neo prevención en Chile
En el país, la reciente amenaza de sequía dio cuenta de la importancia de dinamizar lo que se hace, a fin de poder evitar y controlar un problema eventual. Para Reinaldo Ruiz, Ministro de Agricultura (s), el escenario adverso mostró la necesidad imperante de desarrollar nuevas inversiones.
“Lo más importante que aprendimos con la sequía es que necesitamos desarrollar más proyectos de riego. La experiencia nos mostró que había una diferencia fundamental entre aquellos que tenían inversión en riego y quienes no lo tenían. Más que déficit de agua, el problema fueron las precipitaciones porque quienes tenían el riego tecnificado no tuvieron mayores inconvenientes”, revela.
Sobre las políticas nacionales de prevención, Ruiz señala que “queremos dar un salto cualitativo en la agricultura de riego, comenzar a aplicar medidas en el largo plazo desde ahora”.
Para potenciar lo que ya se hace: análisis climatológicos diarios, evaluación en terreno, búsqueda de nuevas tecnologías, programas de capacitación y creación de conciencia, el ministro (s) destaca lo más reciente en la materia:
-Aparte del comité de cambio climático, se creó una comisión interministerial de recursos hídricos, para enfrentar los problemas de sequía coyunturales y de largo plazo.
-Fortalecimiento de la unidad de emergencia agrícola para reaccionar de manera más oportuna y anticiparse a futuros eventos.
-La construcción de tres grandes obras de riego en la IV, VI y VII región.
-Diseño y promoción, a través de la Comisión Nacional de Riego –CNR- y del Instituto de Desarrollo Agropecuario –Indap-, de programas especiales para aumentar el riego de los campesinos y medianos propietarios.
-Dado que la Ley del fomento al riego termina el 2009, en el trascurso de este año se quiere presentar al parlamento una nueva ley que modernice lo que hay actualmente.
Ante la consulta de cuál es la situación nacional frente al modelo australiano, Ruiz es entusiasta. Reconoce la trayectoria de Australia, pero señala que Chile tiene dos grandes ventajas.
“Tenemos la cordillera que es una reserva permanente de recursos hídricos, y también muchos torrentes de agua -ríos con pendientes muy precipitadas hacia el mar-. Debemos hacer obras que permitan acumular esa agua. Así, en un futuro relativamente cercano podremos enfrentar de manera preparada estos eventos que ciertamente seguirán ocurriendo”, explica.
Algunos investigadores avalan la hipótesis de que la disminución de las lluvias a nivel nacional será un proceso inminente como consecuencia del cambio climático. Según las proyecciones de Sergio González Martineaux, integrante del equipo que obtuvo el premio Nobel de la Paz el año pasado, “la pluviometría está disminuyendo importantemente en la zona central del país y eso se estaría intensificando. Para Chile, más que la temperatura, la oferta de agua es el elemento crítico que estaría regulando el desarrollo agrícola en el futuro”, concluye.
Más información sobre medidas de prevención en:
http://www.minagri.cl/uapoyo/uea/ambito/prevencion.htm
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 07/07/2008 19:37 [ N° 1 ] |
Con todo Australia no tiene la ley de fomento al Riego que posee Chile. Este es el mejor instrumento para tecnificar el regadío, para fomentar los drenes y hacer llegar agua alíi donde no la hay y se la requiera , Esta ley debería ampliarse a la desalinización de agua de mar para habilitar polos de desarrollo en tierras desérticas. ¿Se imaginan Uds el desierto florido con agua? ¿Cuantos miles de hás se podrían incorporar a negocios tecnológicos vinculados a la agricultura de primores o de biocombustibles? Entonces, hay que estudiar estos aspectos en forma urgente. |
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Posteado por: marioalejandro flores floresflores 15/07/2008 10:25 [ N° 2 ] |
estoy de acuerdo que deben construir mas embalses de aguas que se pierden pero el problema es la burocracia que ahuyenta a los inversionistas |
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