Eduardo Moraga Vásquez
Por generaciones la familia de Mauricio Momberg se ha dedicado a la producción de leche en Río Negro, Región de los Lagos; sin embargo, nunca les tocó vivir una situación como la actual. Y no nos referimos al alza de la leche que ronda los $200 a productor en el último tiempo. De hecho, en valores reales, precios similares se vivieron en la década de los ochenta.
Lo verdaderamente inédito es el golpe que significó para su negocio el salto del costo de los fertilizantes. En un año el precio de la urea, un producto en base a nitrógeno, subió de $320 mil a $500 mil la tonelada. La urea es básica para el mejoramiento de las praderas, la materia prima que las vacas transformarán en leche.
"En la zona estamos bastante complicados por el alza de esos insumos. Respecto del año pasado, nuestros márgenes de ganancia se han reducido en 50%, sólo por efecto del encarecimiento de los fertilizantes", reconoce Momberg.
Y la situación de los productores lecheros no es la excepción, sino más bien, la regla del actual momento que vive el agro chileno.
Juan Pablo Matte, secretario general de la Sociedad Nacional de Agricultura, describe un duro panorama.
"Es cierto que los precios de los productos agrícolas han aumentado mucho; sin embargo, las alzas de los insumos, y particularmente de los fertilizantes, han reducido drásticamente el margen de explotación. Los fertilizantes y pesticidas representan casi el 55% de los costos para un productor", explica el dirigente.
Es por ello que el que en un año se duplicara el valor de los fertilizantes es un torpedo bajo la línea de flotación de los agricultores.
El alza en cifras
Lo más preocupante para el sector es que el alza de los abonos, lejos de aplacarse, tomó fuerza este año, especialmente en los que tienen como base el potasio y el fósforo.
Según datos de Soquimich Comercial, los precios internacionales en los últimos seis meses del fosfato diamónico y el superfosfato triple aumentaron más de 100% y 130%, respectivamente.
En el caso del KCL, un fertilizante potásico, el precio varió cerca de 200% en el último año.
En tanto, la urea, el producto en base a nitrógeno más representativo, alcanzó los US$615 la tonelada en junio, 110% más que en igual mes de 2007.
En todo caso, con un mercado cercano a 1,2 millón de toneladas de fertilizantes, el 0,3% de la demanda mundial, lo que sucede en Chile es un mero reflejo de inmensas fuerzas que están movilizando el mercado global.
Impacto de los biocombustibles
Hace unos meses la revista The Economist realizó una declaración que llamó la atención de moros y cristianos. Por primera vez el principal medio defensor de la economía liberal concordaba con Fidel Castro. El insólito punto de encuentro era la crítica al negativo impacto de la política de biocombustibles de Estados Unidos en el alza de los alimentos.
Por estos días, en el agro chileno esa posición tiene cada vez más personas que la apoyan.
"El alza de los fertilizantes se explica en una parte importante por el auge de los biocombustibles. El crecimiento del maíz, la materia prima para producir etanol, le está quitando superficie a la soya, que es mucho menos demandante de fertilizantes. Además, debido a la presión para producir más, los agricultores están usando más fertilizantes por unidad de superficie", afirma Ángel Esnaola, gerente general de Tattersall Comercial.
Sin embargo, no toda la culpa la tiene el gobierno de George Bush. El shock de precios tiene también su origen en los bajos valores que por muchos años tuvieron los fertilizantes.
"Debido a los bajos precios de los fosfatos y potasios, las empresas dejaron de invertir para aumentar la producción de las minas. Paralelamente, la demanda se pegó un salto en el último tiempo y los stocks mundiales quedaron en sus mínimos históricos", explica Edmundo Ruiz, director de Coagra.
Al panorama se sumó el alza de los insumos para fabricarlos. En el caso de los fosfatos, el ácido sulfúrico, un elemento clave para tratar las rocas fosfatadas, enfrenta un brusco encarecimiento por la demanda minera, especialmente el cobre.
Mientras, los nitratos se ven afectados por el comportamiento del gas natural, su principal insumo. El precio de ese combustible se disparó en el último año. La razón es que su precio está directamente relacionado con el petróleo.
La especulación no deja de estar presente entre los factores que están incidiendo.
Para Ángel Esnaola, de Tattersall Comercial, a nivel internacional algunos fondos de inversión, que bien podrían estar en el sector hipotecario, han tomado posiciones en los commodities con altos precios y, dentro de ellos, en los fertilizantes.
Escenario de incertidumbre
La pregunta es ¿hasta cuándo se mantendrán por las nubes los fertilizantes?
La respuesta, quizás no guste. Según la mayoría de los entrevistados por la Revista del Campo, no hay datos que permitan afirmar que los precios debieran bajar en forma significativa antes de dos temporadas.
"Nadie tiene una bola de cristal para ver el futuro de los fertilizantes. Mientras el petróleo esté alto y no entren en funcionamiento las inversiones mineras en fosfatos y potasios, lo que puede demorar entre dos a tres años, deberíamos tener un escenario de precios firmes", concluye Edmundo Ruiz.
Ahora hay que dejar claro, eso sí, que si bien el alza es real, también lo es el aumento de la demanda y de los precios de los cultivos. Por ello, si bien el costo de los fertilizantes es impactante, su efecto puntual en la rentabilidad del agricultor no tiene la misma proporción.
El efecto chino y europeo
En marzo China elevó el impuesto a la exportación de fertilizantes hasta 135%, la explicación fue que el gobierno no quiere que el precio de los alimentos se le escape de las manos.
"Cómo los chinos son fuertes productores de nitratos, el mercado mundial reaccionó fuertemente, con precios al alza", afirma Ignacio Valdés, gerente comercial de Copeval.
A ello se sumó la decisión de la Unión Europea de levantar sus subsidios a la superficie que sus agricultores no plantaban.
"En simple, con la superficie que se agregó, Europa pasó de ser un exportador de fertilizantes a un importador", explica José Manuel Silva, representante de Vitra, uno de los principales traders de fertilizante de Chile.
|
Posteado por: Herman Aguirre Ayala 30/06/2008 15:00 [ N° 1 ] |
¿The Economist le hayo razón a Fidel? Me parece lo mas notable. Y pensar que cuando lo dijo, lo tildarón de alarmaista. Y si nos fijamos en declaraciones INSOLITAS, Julio Dittbort, el diputado UDI, hoy concuerda con todos aquellos que se oponian a los TLC ¿que estará pasando? Este mundo esta ¡¡¡loco, loco,...¡¡¡¡ |
|
Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 30/06/2008 23:10 [ N° 2 ] |
Ocurre que – al margen de la fuerza de la razón y de las revoluciones – las ideas coherentes terminan imponiéndose naturalmente, por la lógica de la realidad, por el sentido común. Así fue como – al margen de las tragedias - el libre mercado incorporó valiosas ideas sociales (que se estimaban de propiedad de revolucionarios) y nada menos que a manos de un gobierno militar e inspirados desde Chicago. Y así también fue que – al margen de irregularidades o desaciertos – los otrora fanáticos del estatismo han resultado buenos administradores y reguladores de un libre mercado con sentido social. Integrando, sin empecinamientos fanáticos, se hubiese entendido y aplicado antes, ahorrándonos tantas heridas imborrables.
Recuerdo - del tiempo de la Unidad Popular - las reacciones contra la estatización expresada en los intentos coordinadores de la Oficina de Planificación Agrícola (ODEPA), cuando pedía registrar y aprobar previamente las intenciones de cultivos, como un modo de equilibrar la producción en función de las necesidades de la población, evitando así los absurdos de sobreofertas o escasez de ciertos productos, que en definitiva conducían a pérdidas por bajos precios o especulación en desmedro de los consumidores.
Sucede que las “carambolas” de causas y efectos, relatadas magistralmente por el autor del artículo, don Eduardo Moraga, llevan a pensar en la conveniencia de simularlas, para intervenir previendo y corrigiendo las distorsiones inconvenientes, sin esperar los azotes crueles de un libre mercado irracional. Es diferente un libre mercado que opere como una caja negra de la que se espera con incertidumbre el resultado, como un juego de azar, a un mercado que siendo igualmente libre, se apoye en una regulación informada, conforme a las posibilidades de modelación que hoy permiten las tecnologías y teorías económicas y agronómicas. Ricardo Peña y Lillo V. |
|
Posteado por: alejandra Gonzalez Valenzuela 06/07/2008 23:23 [ N° 3 ] |
¿Alternativas para seguir aumentando los rendimiento?. Yo no veo... |
|
Posteado por: rodrigo gonzález fernández 07/07/2008 16:18 [ N° 4 ] |
Hay hechos concretos que señalan un fuerte incremento de los precios del petróleo, el calentamiento global y la preocupación por la disminución de las reservas de combustibles fósiles hacen pensar a los países en las energías renovables y biocombustibles , tienen que ir por cambios El mensaje es : “los biocombustibles ayudan a reducir la pobreza y producen energía limpia y de bajo costo”. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |