Loreto Gatica C.
En 2007, las exportaciones de vino chileno fueron de US$ 1.239 millones; sin embargo, ese monto no forma parte del 3,8% que representa el sector agrícola en el producto interno bruto (PIB) del país. La razón es que, a pesar de ser netamente agrícola, no es primario y, por lo tanto, no califica en la medición.
En Chile se determina el PIB agrícola de acuerdo con una convención internacional que incluye sólo a las materias primas —productos sin elaboración— a las que se descuenta el valor de los insumos comprados al sector no agrícola, como los agroquímicos y el petróleo, por ejemplo. Es decir, dentro de la industria del vino, se mide el racimo de uva que se lleva a una prensa y se le descuenta lo invertido en fertilizantes, pero una vez que se echa el racimo en la prensa y se transforma en jugo, pasa a ser parte de la industria y deja de considerarse dentro del PIB agrícola. Lo mismo pasa con el procesamiento frutícola y el de la industria lechera, que por lo mismo quedan fuera de la medición.
Esta forma de calcular cuánto pesa el sector en la economía se utiliza igual en todo el mundo.
"El chocolate es uno de los principales productos de exportación del país, pero no está contemplado en el PIB. Holanda no cultiva cacao, lo compra y lo procesa, por lo que no es parte del sector agrícola, sino del manufacturero", explica Frederik Vossenaar, consejero agrícola de Holanda.
El problema es que Chile no exporta sólo materias primas, sino alimentos procesados, por lo que dejar fuera al sector de la industria agroalimentaria implica restarle a la agricultura parte importante de su valor.
"Si sumamos los encadenamientos productivos, los economistas consideran que el aporte de la agricultura es de 10 a un 15%", explica Iván Nazif, director nacional de Odepa.
Esa dimensión es vital a la hora de pedir o establecer políticas para el sector.
"Cuando el dólar estuvo bajo me tocó escuchar a diputados que decían: ‘Por qué tanta insistencia con el tipo de cambio si la agricultura representa menos del 4% de los ingresos del país’. Pero no es así. Es importante recalcar que si la agricultura desacelera su crecimiento o lo acelera, la cosa es bastante distinta, se afecta mucho más que el 5% de la economía", señala Alberto Valdés, profesor del Departamento de Economía Agraria de la Universidad Católica de Chile.
Un ejemplo de la disparidad entre considerar sólo la industria de materias primas en la medición o sumar el sector agroalimentario es la cantidad de empleos. La población económicamente activa que se ocupa en el sector primario es de alrededor de 3%, mientras que la que trabaja para el sector alimentario es cercana al 20%. Es decir, si la agricultura pasa por una mala racha, se podría afectar cerca de la quinta parte de la población económicamente activa. Razón de peso para estar muy atentos con lo que ocurre en ella.
"El PIB se guía por categorías muy antiguas, que no dan cuenta de la realidad del sector. No se consideran los servicios, ni todas las actividades que tienen que ver con la producción final de los alimentos, el encadenamiento productivo que genera su elaboración, no representa el valor de los alimentos. Creo que el PIB debería contemplar incluso la distribución retail. Necesitamos que refleje lo que está pasando en la economía real. Es completamente distinto que un sector pese 5% o que pese 10% en términos de los recursos que se le designan, la importancia política que adquiere y la cantidad de empleos que genera. Eso requiere un tipo de atención distinta", señala Gonzalo Jordán, director de Invertec.
Para entender el tamaño del sector en un sentido económico más amplio, Alberto Valdés, quien es además economista y asesor del Banco Mundial, diseñó una fórmula para determinar un PIB ampliado. En él se agrega a otros sectores que están vinculados directamente con la agricultura, como el procesamiento de la fruta, la industria del vino, las plantas lecheras y la molinería.
"Uno puede no estar de acuerdo con la fórmula, sacar o poner más cosas, pero alrededor de cuatro años atrás la diferencia entre el PIB agrícola y el ampliado fue de 4% a 9% de participación dentro del PIB nacional. Esa diferencia afecta directamente la manera como se toma a la agricultura, la injerencia social que hay detrás si es que ésta cae, sobre todo en el efecto del empleo. Tomar un PIB ampliado sirve para entender por qué hay que cuidar el sector. Pero en Chile hacerlo así es aún más importante, por las características de la agroindustria nacional", explica Valdés.
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Posteado por: Juan Esteban Reyes Mora 03/11/2008 19:28 [ N° 1 ] |
Hace un tiempo tuve la oportunidad de reunirme con Don Mario Monatari. Él alguna vez planteo lo del PIB ampliado. De cómo Chile debe ver los números en cuanto a cuantos puestos de trabajo genera y cuanta gente se ve beneficiada, mas que una cifra muerta que no expone un orden de prioridades en este país. Considero que el agro es el motor del desarrollo y la igualdad para Chile. Ahora bien, tienen que haber incentivos del estado para que los productores capaciten y tengan mano de obra fija, para ampliar sus beneficios y se mejore nuestra fuerza laboral. He ahí la importancia de considerar como son las distribuciones del presupuesto fiscal. En la medida que el objetivos y metas sea transversales, podemos pensar en un Chile potencia alimentaria |
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