Alejandro Soto
Médico veterinario Laboratorio Drag Pharma
Existe un sector de la economía en el cual la situación financiera internacional debe ser afrontada con cautela y sangre fría: el ganadero. Rubros como el financiero, construcción e industrial, pueden adoptar decisiones rápidas y, en un lapso razonable, revertirlas.
Pero el rubro ganadero es, por su naturaleza, muy diferente. Debe mantener el ritmo del campo, que por mucho que sea intervenido por el hombre, sigue siendo un trabajo con organismos vivos, con sus ciclos vitales de nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte. Quien está involucrado en la producción en este sector, debe meditar sus decisiones considerando cuánto tiempo le tomaría revertirlas y volver a una situación productiva similar a la que tenía antes de la actual crisis.
En resumen, ante la situación que hoy amenaza al sector cárnico y lácteo, éste no se debe precipitar.
En 2008, la producción de carnes a nivel nacional alcanzó a 1 millón 388 mil toneladas aproximadamente, de las cuales un 44% correspondió a carne de ave, 38% de cerdo, 17% de bovinos y 1% restante a otras, según cifras de la Asociación de Productores Avícolas. Por su parte, la producción láctea alcanzó hasta noviembre 1.776.069.507 litros, según Fedeleche, la que habría caído bruscamente desde diciembre por razones de rentabilidad.
La exportación de carnes y subproductos fue, en su conjunto, de 290.377.053 kilos netos. Mientras, la de lácteos llegó a 78.711.992 kilos, según Boletín Estadístico Anual del SAG. Todo esto, pese a situaciones adversas: baja del precio de la leche, escaso traspaso de alza del dólar al productor y dependencia del crédito bancario para realizar fuertes inversiones.
Todo lo que involucra el actual estatus de nuestra producción animal, como fortaleza sanitaria, detención de plagas, mejoramiento de volúmenes y calidades, requirió mucho tiempo y paciencia, y una alta inversión.
La calidad genética de la masa ganadera alcanzada representa una inversión de más de 15 años de inseminación artificial y manejo reproductivo, alimentación adecuada, suplementación ante condiciones adversas como sequías, uso de medicamentos, control de plagas y parásitos. Este esfuerzo paciente nos ha permitido como país forjar una producción pecuaria con material genético muy superior al de unos años atrás.
Un esfuerzo e inversión de esta magnitud no debería quedar supeditado a decisiones abruptas, como la limitación de insumos como medicamentos, suplementos y antiparasitario. Tampoco a decisiones como la venta total del ganado lechero y su partida a matadero. La eliminación de ganado de alta calidad es hacer la pérdida de toda una inversión en mejoramiento genético que tomaría más de una década rearmar.
Tal vez se pueden racionalizar gastos. Sin embargo, el sector ganadero debe enfrentar la situación con cautela, pero jamás salir del sistema, por los costos que involucra, impacto en sus propias formas de vida y su aporte al posicionamiento agropecuario del país.
Productores, plantas procesadoras y autoridades requieren consensuar soluciones para que la producción ganadera y lechera no se vea disminuida en forma drástica por decisiones tomadas bajo presión.
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Posteado por: rodrigo gonzález fernández 30/03/2009 17:38 [ N° 1 ] |
La gran mayoría de las lecherias de nuestro país son fruto de genética lograda en casi medio siglo en algunos predios. Hoy se tienen rendimientos en el sur de 40 litros por vaca, se construyen salas de ordeña de última generación, se manejan las empastadas con tecnologias de punta , mucho de Nueva Zelanda y los EEUU; Las maquinarias ya reemplazan a lo menos 10 ñabores culturales de antaño ,pero todo eso es un proceso de muchos años. Hay periodos buenos y periodos malos. La ciencia en esto es saber "aguantar" las epocas malas. |
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Posteado por: Marcelo Hervé Fernández 07/04/2009 17:50 [ N° 2 ] |
La ganaderia, como en otras areas del emprendimiento humano, cuando se transforma en negocio, no es muy distinto de otros negocios, donde se busca maximisar los ingresos y/o la rentabilidad para satisfacer a los dueños del capital. En este caso, en la actividad ganadera, la genética ganadera debe entonces como unico fin satisfacer esta condicion, que es la de producir animales en la forma mas barata posible y los animales mas valiosos posibles. Para esto tienen que existir objetivos claros y el compromiso de seguirlos, por que si no, es dificil el progreso genético. Lo otro imprescindible es un sistema de registros para identificar los animales que mas se acercan a esos objetivos y por ultimo un sistema de cruzamientos para utilizar con el mayor provecho estos animales superiores. Todo esto es mucho trabajo, y si no esta claro que voy a ganar mas dinero del que me cuesta hacer todo lo anterior, se prefiere rehusar el esfuerzo extra, situacion actual en Chile, con excepciones por supuesto. Detras de todas las ganaderias desarrolladas hay un esfuerzo de muchos años en este aspecto. En Chile aun no se implementa este sistema en la totalidad del rebaño nacional. Pero si queremos una ganaderia competitiva y que satisfaga los objetivos que se han propuesto los ganaderos, no puede ser sin hacerse cargo del mejormaiento genético. Por otro lado, el no tener un sistema de evaluación, nos hace perder competitividad, muchas veces en forma solapada, lo que hace peligrar a muchas empresas ganaderas del pais. |
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