Opinión
Lunes 11 de Octubre de 2010
RSE: Otra perspectiva


Aldo Cerda
Gerente Área Forestal y Econegocios
Fundación Chile

El 23 de agosto pasado, Aneel Karnani de la Universidad de Michigan lanzó una interesante columna contra la responsabilidad social corporativa en el Wall Street Journal (“The Case Against Corporate Social Responsibility”, http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703338004575230112664504890.html). Su argumento central es que cuando el interés privado de una compañía está alineado con el interés social —por ejemplo, cuando la mayor eficiencia de sus operaciones se traduce en menor contaminación—, la RSE es irrelevante, porque es el mejor interés de las empresas actuar en tal dirección. Cuando ocurre lo contrario, el llamado de la RSE no es efectivo, porque los ejecutivos no pueden actuar en dirección del beneficio social en contra de los intereses de sus accionistas. Irrelevante o inefectiva, esa es la opción resumida de la RSE, según Karnani.

La provocación produjo numerosas réplicas, entre ellas las de su colega de Michigan Thomas Lyon (“Why CSR is Essential in the Real World of Business”). Según Lyon, el argumento de Karnani sobrevive sólo en un mundo idealizado de los negocios y la política. En el mundo real, las fallas de mercado son tan comunes como las fallas de regulación, y por ende la acción de las compañías puede ser mucho más efectiva que la del sector público en campos ajenos a lo estrictamente económico (lo social, lo cultural, lo ambiental e incluso, lo político).

El debate encendió el mismo tipo de argumentación tanto de detractores como de defensores, como semanas antes en Chile lo produjo una columna de RSE de Eugenio Tironi que motivó una respuesta de Eliodoro Matte en El Mercurio. Una de las razones de por qué se producen esta clase de ardientes debates obedece a la naturaleza elusiva de lo que se entiende por RSE. Hoy cada mínima acción de las empresas busca ser reconocida y “cacareada” bajo el alero de la RSE, lo que ha desvirtuado el concepto y desnaturalizado su efectividad. En muchos casos también, se actúa en la lógica del mínimo común denominador (prevenir futuras regulaciones) y no en la línea del liderazgo (construyendo valor y ventajas competitivas singulares para la empresas).

Basados en nuestra experiencia en Chile y sin afán de exhaustividad, quisiera proponer cuatro áreas donde la RSE sale de la autocomplacencia, genera valor real para las empresas involucradas y el entorno en el que operan, y puede poner en perspectiva en nuevo rol que se espera de las corporaciones en una sociedad democrática.

En primer lugar se encuentra el caso de las emergencias donde las competencias de algunas empresas superan por mucho la misma capacidad del Estado de responder en forma efectiva. Todos recuerdan que tras el desastre de Katrina, en New Orleans, fue la capacidad logística de Walmart la que se puso al servicio de los habitantes de la ciudad para poder abastecerlos de bienes básicos, mucho antes de que la Guardia Nacional pudiera hacer lo propio. En Chile, tras el terremoto del 27 de febrero, muchas empresas quisieron hacer su contribución a la reconstrucción. Uno podía agotarse de contar el número de embarcaciones que se les regalaba a las caletas devastadas por la fuerza de la naturaleza. Sin embargo, en el estricto sentido, tales contribuciones no guardaban correlato con lo que era el core business de las compañías (que Porter define como la RSE realmente valiosa), salvo en un caso conocido: el Programa de Reconstrucción Sustentable de Constitución por parte de Arauco. El trabajo realizado por Arup y Elemental con Arauco fue excepcional y está por verse el rol del sector público en la coordinación de la propuesta. Pero si se realiza al 50% de su potencial, no me cabe duda que después de cada nueva catástrofe que ocurra en América Latina, la primera reacción será apelar por un PRES propio en las ciudades afectadas.
El segundo caso es lo que se conoce como inversión en capital humano. Si la contribución de las empresas beneficia la calidad de sus posibles nuevos contratados a futuro o si la comunidad cercana valoriza la contribución de su “vecino”, la externalidad positiva generada sí contribuye a servir simultáneamente a los intereses de la empresa, aún si nunca se beneficia directamente de esa inversión. Un caso extendido de lo anterior es la estrategia de BHP Billiton de construir una base de proveedores en Chile de clase mundial. Ello servirá a otras empresas mineras tanto como a ella misma, pero el impacto en la cadena de valor del cluster minero será inmenso y eso sí constituye una acción de RSE estratégica.
Un tercer caso ocurre cuando una empresa favorece el establecimiento de sistemas que certifican o mejoran el performance de todo el sector (por ejemplo, de sustentabilidad). Para aspirar a un sistema de clase mundial, estos sistemas estarán abiertos a cualquier empresa que verifique las condiciones de los estándares, pero en esa acción de liderazgo la empresa proponente eleva el valor de la marca sectorial o país para todos y favorece la multiplicación de las mejores prácticas, incluso si ello reduce la brecha de gestión con sus competidores. El liderazgo en la RSE en este caso no es nivelar “por lo bajo”, sino apoyar que el país se desmarque de su competencia internacional. El ejemplo de las empresas chilenas que serán socias de SCX, la Bolsa de Clima de Santiago, constituyen un ejemplo de lo anterior.

Finalmente, cuando las compañías no buscan generar contenidos autodeclarados, sino favorecen y promueven espacios de libertad de expresión y/o emprendimiento, en ese proceso descubren nuevas demandas que pueden o no beneficiar su posición competitiva, o nuevos proyectos que pueden calzar o no con su posicionamiento estratégico, pero aún si no lo hacen, generarán una fidelización difícil de batir. Acabo de ver uno de esos ejemplos durante la Semana Climática de Nueva York. En el evento de la Business Climate 2010, la estrella que todos esperaban era Sir Richard Branson. Él no tuvo inconveniente en acortar su presentación para darle espacio a una emprendedora en el campo del reciclaje que había tocado todas las puertas posibles. Nadie sabe si Virgin Group invertirá o no en el emprendimiento, pero la inspiración de su gesto tuvo efectos inmediatos: un ejecutivo de Coca Cola se acercó a ella interesado en saber las potenciales aplicaciones en su industria. El talento joven necesita amigos, decía Ego en Ratatouille después de descubrir el origen humilde del mejor chef de Francia. Nada como el país de las oportunidades para redescubrir que el ámbito de acción de las empresas es cada día más complejo y sofisticado, pero las posibilidades que se abren para los ejecutivos talentosos son infinitas.

3 Comentarios publicados
Posteado por:
rodrigo gonzalez fernandez
11/10/2010 11:25
[ N° 1 ]

Luego de leer este artículo me queda la sensación de que no se conoce o no se entiende lo que efectivamente es la Responsabilidad social y especialmente aquella que responde a lo que se llama la "buena Gerencia".
Las grandes fallas de sistemas económicos y crisis financiera reciente se han debido , precisamente a la carencia o ausencia de RSE y en que ha primado "codicia, estupidez y soberbia de algunas empresas principalmente del sector Bancario . Presidente Obama denuncia con frecuencia "la codicia desenfrenada". El Financial Times señala "la irresponsabilidad y la falta de liderazgo".
Entonces los consumidores exigen el cumplimiento real de los compromisos de RSE de las empresas, y esto crece, especialmente, entre los jóvenes los consumidores ético-ambientales que a la hora de comprar eligen teniendo en cuenta la moral de la empresa, y su acción pro verde. Cada vez más los consumidores reclaman elevar los estándares de RSE y que sólo invertirán en empresas que los practiquen sistemáticamente los valores de la Responsabilidad social.
Hay estudios serios recientes que ha señalado que las empresas que hacen RSE tienen mayor productividad de su personal, son más competitivas, tienen más posibilidad de atraer los mejores talentos, y tienen más sostenibilidad.
En Chile las Universidades están en deuda con los principios de la RSE y deberán incluirla en sus programas de estudios regulares y de post grado.
Pero la responsabilidad social también tiene que llegar en toda su magnitud al Estado y sus empresas y organizaciones.
La RSE no es una moda , es requisito esencial para una buena Gerencia , sea ésta privada o pública.
Rodrigo González Fernández
Diplomado en RSE de la ONU.
www.respsoem2.blogspot.com


Posteado por:
Jose Blanco Neglia
11/10/2010 13:49
[ N° 2 ]

el problema son las certificaciones, se esta uniformando a todas las empresas por culpa del NEGOCIO DE LOS ESTANDARES....esto no deja crear a las empresas, pudiendo aportar mucho mas en estas aristas, solo se pueden apegar a la tonteria de los "estandares"

Posteado por:
Andrés Gabriel O´Ryan Cristi
11/10/2010 15:14
[ N° 3 ]

Estoy de acuerdo con Karnani en el punto que es mas importante no contaminar y luego viene la RSE.


Tratando de preservar el medio ambiente ,mejorar la equidad y el respeto por el prójimo en los puntos que cita Aldo Cerda ,me parecen muy dignos estos de alcanzar ;abastecimiento,sustentabilidad ,calidad , certificaciones ...-.


Todos estos puntos mas lo que dice el Sr.Rodrigo Gonzalez; "jóvenes consumidores ético-ambientales que a la hora de comprar eligen teniendo en cuenta la moral de la empresa, y su acción pro verde" ,se contradicen totalmente con la pronta ley de transgénicos que van a aprobar entre gallos y medianoche , que no penaliza la contaminación genética , prohibe etiquetar los OGMs (Europa se etiquetan), generan "supermalezas" incontrolables y contaminan con altas aplicaciones del continuo aumento de herbícidas químicos altamente TOXICOS , aumentan pobreza (3 personas para 1000 hás)y aumenta costos de los cultivos por especulación , patentes y derechos .

La FDA en EE.UU. recientemente prohíbe a la industria alimenticia promocionar sus productos como libres de transgénicos .

Según el periódico Washington Post, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) envió una avalancha de cartas a las compañías que publicitaban sus productos como libres de transgénicos comunicándoles la entrada en vigor de esta política.

El congresista Dennis Kucinich afirmó: “En mi opinión, esta política hace que nos preguntemos de quiénes son los intereses que protege la FDA. Y obviamente está protegiendo los intereses de la industria y no los del público”.

Estarán nuestros legisladores atornillando al revés y NINGUNEANDONOS por orden de....., en contra de la tendencia mundial NATURAL, sin poder elejir.(!que Karma!).

Juzgue Ud.

Atte. Andrés O´Ryan

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