Mientras escribo esto, voy cruzando por un momento único. De esos que ocurren de tarde en tarde, cuando los colores se desordenan: voy navegando por aguas de color naranja, bajo un cielo azul verdoso.
Había salido desde Punta del Este en la mañana, y en la mitad del camino se vino encima un temporal de viento y lluvia que casi vuelca el auto. Llegando a Montevideo seguían cayendo relámpagos y las vacas uruguayas se escondían bajo los árboles. Sin embargo, pocos minutos antes de embarcarme desde Montevideo a Buenos Aires, el diluvio se detuvo. Estacioné el auto en la bodega del barco, subí a la cabina de pasajeros y me senté al lado de la ventana.
El trayecto entre Montevideo y Buenos Aires dura tres horas. "No sé si será cierto, pero en el colegio nos enseñaban que el Río de la Plata es el más ancho del mundo", me dice un argentino de 70 años, vecino de viaje. Por la ventanilla no se ve más que una infinita mole de agua que no parece río. El temporal y las nubes han logrado dar forma a un momento único. Lo que se ve es conmovedoramente simple: un horizonte largo que divide dos colores, la mitad de arriba escandalosamente oscura para ser las 3 de la tarde, y la parte de abajo pintada de cobre gracias al resplandor.
La mayoría de los pasajeros a bordo acaba de terminar sus vacaciones. Algunos aprovechan el viaje para hacer compras en el Duty Free del barco, otros duermen la última siesta antes de retomar la vida diaria, y unos pocos tratan de tomar fotos. Es inútil. La gracia del momento único es que nunca sale bien fotografiado.
Cuando uno navega por las aguas chocolatadas del Río de La Plata se puede entretener pensando en la vasta cultura rioplatense: grandes escritores, célebres equipos de fútbol, músicos con su propio sello, y un idioma castellano que se utiliza al gusto propio. Es mucho lo que ha sucedido y crecido frente al Río de la Plata. Pero todo queda de lado si, como ahora, te toca atravesar un momento único. Entonces, toda tu atención se irá en disfrutar que vas navegado sobre aguas color naranja y bajo un cielo azul verdoso.
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Posteado por: miriam elena pineda diaz 08/03/2009 17:35 [ N° 1 ] |
Me encantó este artículo. Hace menos de un mes hice el mismo trayecto por el Río de la Plata, concuerdo ampliamente con la sensación de que es INMENSO. Lo aprecié desde el avión al llegar a Montevideo y luego en dos ocasiones he gozado del paisaje cuando con mi marido hicimos el trayecto a Colonia, maravilloso lugar, y luego cuando este año fuimos a Buenos Aires a pasar unos días. Un placer recordar esos momentos. |
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Posteado por: Miguel Angel Ximénez Delgado 08/03/2009 22:34 [ N° 2 ] |
Felicitaciones otra vez mas Juan Pablo, soy Uruguayo residente en Santiago de Chile y en otra oportunidad tuve la suerte de haber leido algun otro artículo sobre Mi hermoso País y ahora otra vez mas, una inmensa emoción cuando se publica algo donde hablan del país de uno, Felicitaciones por el artículo y sean Bienvenidos al Uruguay, y a nuestro Río de la Plata. |
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