En las últimas semanas, recibí dos mails de Verónica, de once años de edad. Transcribo aquí parte sustantiva de sus correos.
“2 de julio.
Hola, mi nombre es Verónica Quezada. Le escribo porque soy una seguidora de sus columnas en la revista “Sábado”. Puede que suene extraño, pero tengo once años y una madurez superior a la de mis compañeros. Quizá soy la única niña que se dedica a leer el diario. Vivo en Villa Alemana y mi papá me ha incitado mucho en la lectura, aunque desde bien pequeña me ha gustado leer. Hace poco, saqué todas las revistas “Sábado” que tenía y corrí una maratón literaria, leí todas sus columnas junto con los demás artículos que me interesaban de la revista, ¿y sabe? Aprendí mucho, su perspectiva de la vida es muy completa y me ha inspirado mucho, aunque lamento que mis compañeros no entiendan lo que significa cuando lo comento.
No quiero quitarle más tiempo, me despido. Verónica.
PD1: ¿Sabe? Me han enviado una cadena de muerte hace unos 4 días. Yo no creo en eso, pero aun así no dormí bien. Ésta decía que si no la enviaba, mis padres me asesinarían en la noche. Uno no lo cree, pero cuando llega la noche, lo leído queda dando vueltas en la mente, e hizo que me despertara con el corazón latiéndome a mil. ¿Qué quiero decirle con esto? La vulnerabilidad de la mente humana, lo débiles que somos ante casos irreales, nuestra tendencia a creer en lo increíble y superfluo.
“8 de julio.
Francisco: ¡hola! ¿Cómo ha estado? Soy Verónica. Le escribo nuevamente. Me gustó su columna del sábado pasado, aunque no logro entender que el mejor paraíso sea la intimidad. Debe ser complicado pero algún día lo entenderé, estoy segura. Le escribo también porque acabo de enviar una carta a uno de mis mejores amigos contándole algunas ideas que vagabundeaban por mi mente, y la verdad es que me ha alivianado mucho hacerlo, ya que estas ideas atentaban contra él, eran cosas que veía y me tenían con el alma en un hilo. Usted debe haber sentido alguna vez algo así, se tiene todo tan guardado (normalmente penas) y cuando por fin se liberan, uno se siente tan liviano que dan ganas de volar. Es exactamente lo que me está pasando ahora, y hace tiempo anhelaba sentir esta profunda emoción. Bueno, ahora me despido. Verónica Quezada”.
Querida Verónica: anoche releía tus correos y releía también a Clarice Lispector, una escritora que ya tendrás oportunidad de atesorar entre tus lecturas. Me conmueven tus textos, el desasosiego y la curiosidad que acompañan tu vida de niña-mujer. Te dedico unas líneas de Clarice, una mujer entrañable que nació en una aldea pequeña de Ucrania y se vino a Recife con su familia a los cinco años de edad. Dice Clarice: “Escribir es intentar comprender, es intentar reproducir lo irreproducible, es sentir hasta el final el sentimiento que de otro modo permanecería apenas vago y sofocante. Escribir es también bendecir una vida que no fue bendecida”.
Tus líneas me acompañan, Verónica. A través tuyo, tiendo un puente de palabras que nos permita, por unos segundos, experimentar la magia del encuentro casual, furtivo, entre dos almas que se hablan. Más de Clarice: “Nací para escribir. Cada libro mío es una estrella penosa y feliz. A esa capacidad de renovarme por completo a medida que pasa el tiempo la llamo vivir y escribir”. Uno de los grandes temas de Clarice, Verónica, era vivir cada instante intensamente: “¿Mi tema es el instante? Mi tema de vida. Intento estar a la par de él, me divido miles de veces en tantas partes cuando los instantes transcurren, fragmentaria como soy y precarios los momentos –sólo me comprometo con la vida que nazca con el tiempo y con él crezca: sólo en el tiempo hay espacio para mí”.
Querida Verónica: te quiero enviar un regalo, un libro de crónicas de Clarice Lispector. Será parte de tu biblioteca esencial, lo sé. Y tienes una vida para leerlo. Mándame una dirección en Villa Alemana a donde pueda enviártelo.
|
Posteado por: Manuel Enrique Gomez Mendez 20/07/2008 11:58 [ N° 1 ] |
A veces pienso que los libros son como árboles, cada escrito, cada historia narrada, los poemas y los versos esparcidos en páginas. |
|
Posteado por: victor isaias Casanueva Escobar 20/07/2008 16:22 [ N° 2 ] |
Otra semana termina con sólo noticias negativas de todo lo perverso del ser humano hasta que el Sábado nos trae la alegría de leer esta inolvidable columna.Lo escrito por una niña nos devuelve el optimismo en el futuro Chile:hay epíritus inmunes al consumismo.Ojalá pueda leer el cuento de K.Mansfield "La fiesta en el jardín".Una niña de edad similar celebra su cumpleaños a todo lujo cuando...No creo que alguien no se conmueva con este espejo de la vida real,cuya autora murió muy joven de tuberculosis.Somos muchos los que releemos estas columnas Gracias! |
|
Posteado por: Cristhian Thies Aresti 21/07/2008 09:12 [ N° 3 ] |
Mis saludos Francisco, |
|
Posteado por: Carolina Acuña Salcedo 21/07/2008 13:46 [ N° 4 ] |
FRANCISCO:nuevamente me alegra el corazon una de tus columnas, nuevamente de demuestran que dentro de la voragine de esta vida no todo esta perdido... me doy cuenta que, aunque es dificil, aun quedan personas y personitas que se sorprenden con las cosas simples y bellas de la vida... |
|
Posteado por: Eduardo Hurtado G 22/07/2008 15:53 [ N° 5 ] |
Que extraña que la manera de escribir de Verónica sea exactamente igual a tu manera de escribir. |
|
Posteado por: Manuel Enrique Gomez Mendez 22/07/2008 19:25 [ N° 6 ] |
Verónica existe. Distinto es que se transcriba un texto a la letra o corregido, pero para el caso da lo mismo. |
|
Posteado por: Manana De Soto Alcaíno 27/07/2008 20:19 [ N° 7 ] |
Que ganas que hubiera muchas más "Verónicas" y no tantas "Músicas".... |
|
Posteado por: Manana De Soto Alcaíno 27/07/2008 20:39 [ N° 8 ] |
Me encantaría que hubiera muchas "Verónicas" y menos "Músicas" !!!!! |
|
Posteado por: Veronica Poblete rodriguez 16/08/2008 19:22 [ N° 9 ] |
Siendo la pequeña de la casa y la unica; mi madre murio cuando yo tenia solo cinco años...mi vida de niña transcurrio visitando casa a casa, en donde me enteraba de todo lo que pasaba y sacaba mis concluciones. Dentro de mi hogar no habia libros, solo La Historia Sagrada un poco deshojada... pero estaba la verduleria de mi mejor amiga; con sesenta años de diferencia, ella si compraba el diario; fue asi que nacio nuestra gran amistad que solo la muerte pudo terminar. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | ||||
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |