Alberto Blest Gana debería estar compitiendo en Grandes chilenos, por su notable contribución a la definición de la identidad nacional y por su persistente presencia en los programas escolares de lectura. En efecto, pocas obras de la narrativa nacional son tan conocidas como esta novela de acusado romanticismo, piedra angular de la incipiente narrativa chilena, punto central de referencia para cualquier historia de la cultura criolla y a la vez el culebrón más destacado de nuestra literatura. La autora del prólogo, Andrea Palet, destaca precisamente esta última cualidad de la obra de Blest Gana –“es una teleserie perfecta”- y destaca, entre otros ingredientes, el peso de las diferencias de clase en las relaciones entre los chilenos. De ahí se deriva el significado cultural de la novela y su capacidad de soportar lecturas desde la sociología, la historia o al antropología, es decir, desde disciplinas que interrogan la realidad desde el ángulo de sus características principales y cambios en el tiempo. El retrato de Chile que surge de Martín Rivas tiene una insólita vigencia y prueba que, en sus grandes rasgos, la identidad chilena y los modos de relación social estaban ya fijados a mediados del siglo XIX. Aunque los discursos y las prácticas de inclusión y exclusión se metamorfoseen, el tejido social sigue siendo una intrincada red de alianzas donde hay personas que no se conocen, sino que se reconocen.
Pero, más allá de su valor como documento de época y radiografía de la sociedad, Martín Rivas tiene indudables méritos literarios. Escrita a la sombra de la edad de oro de la novela francesa, tiene una sólida estructura argumental un conjunto de personajes bien delineados y atractivos, con los ingredientes clásicos de un culebrón que se respete: intriga, aventura, amor, pasión, tragedia, heroísmo y –nadie se enojará si se escribe aquí- final feliz. De este modo, tanto la calidad de la novela como su acertadísimo retrato de la sociedad chilena explican no tanto que se haya mantenido como lectura escolar obligatoria por décadas (si hubiera sido un bodrio, igual habría estado, probablemente, por su carácter fundador de una tradición), sino que siga siendo una de las lecturas favoritas de los chilenos. A pesar, incluso, del exceso de detalles, de extensos y muy literarios diálogos y de la presencia de un narrador omnisciente muy ajeno a la manera contemporánea de narrar; es decir, a pesar de ser una novela de otros tiempos, de aquel tipo de literatura que suele enfrentarse más por obligación que por placer. Y eso sí que hay que decirlo: como corresponde a un buen clásico, Martín Rivas se lee –o se relee- con gran placer. Mérito de Blest Gana acompañado, esta vez, por una excelente edición, que facilita la lectura.
Ediciones B, Santiago, 2008. 438 páginas.
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Posteado por: Antonieta Rodriguez Paris 16/08/2008 16:27 [ N° 1 ] |
Me gustó su comentario, Martín Rivas es una buena novela, sigue vigente y no solo porque sea lectura obligatoria. |
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Posteado por: Mauricio Fernando Soto Balcázar 16/08/2008 21:51 [ N° 2 ] |
La primera vez que leí Martín Rivas tenía 15 años de edad. Lo fuimos a comprar con mi padre, a la calle San Diego.El señor del quiosco nos pasó un libro de hojas amarillenta y, junto con ello comentó que era el único que le quedaba.Miré con desdén el libro... era viejo y de seguro mis compañeros se burlarían. Mi padre, tuvo que a ver visto mi rostro de poco entusiasmado y, me dijo “lo que importa es que estén todas las páginas y que lo entiendas” Poco tiempo después mi papá fallece. Entonces me sumerjo en la lectura de Martín Rivas. Este joven de nobles virtudes pasó a hacer mi prototipo a seguir. Me sentí identificado con Rivas. Su pobreza era igual a la mía, el perdía a su progenitor al igual que yo y, cada meta costaría más por alcanzar. Nace una relación de intimidad, ya no es un mero libro, sino que va más allá. Para mí, esta novela tiene un valor sentimental y me alegra saber que se editará nuevamente para que así otras generaciones tengan la dicha de descubrir a la que es la precursora de la novela en Chile. |
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Posteado por: Mauricio Fernando Soto Balcázar 16/08/2008 22:05 [ N° 3 ] |
La primera vez que leí Martín Rivas tenía 15 años de edad. Lo fuimos a comprar con mi padre, a la calle San Diego.El señor del quiosco nos pasó un libro de hojas amarillenta y, junto con ello comentó que era el único que le quedaba.Miré con desdén el libro... era viejo y de seguro mis compañeros se burlarían. Mi padre, tuvo que a ver visto mi rostro de poco entusiasmado y, me dijo “lo que importa es que estén todas las páginas y que lo entiendas” Poco tiempo después mi papá fallece. Entonces me sumerjo en la lectura de Martín Rivas. Este joven de nobles virtudes pasó a hacer mi prototipo a seguir. Me sentí identificado con Rivas. Su pobreza era igual a la mía, el perdía a su progenitor al igual que yo y, cada meta costaría más por alcanzar. Nace una relación de intimidad, ya no es un mero libro, sino que va más allá. Para mí, esta novela tiene un valor sentimental y me alegra saber que se editará nuevamente para que así otras generaciones tengan la dicha de descubrir a la que es la precursora de la novela en Chile. |
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Posteado por: Alejandro Alberto Silva Rios 17/08/2008 03:22 [ N° 4 ] |
Sr. Rodrigo para que se preocupa o le da tanta bolas a la cosa. Esa encuesta o como le quiera llamar es NADA. La gente que piensa un poco(no los ignorantes), ni si quiera va a votar. No quiero entrar en polemicas de quien esta ganando ahora o quien tiene mas votos???. Es solo que como le digo esa encuesta es para los IGNORANTES>.Imaginese que vota gente que tienen menos de 30(y menos), que sabe esa gente??. Con decirle que algunos piensan que el CHE es algo EXTRAORDINARIO!!!!>Por si acaso no soy FACHO <NI COMUNISTA!!!OK. Para resumir es una encuesta RIDICULA y como dije PARA IGNORANTES. ES solo TVN> y sus chapulines!!!! |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
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