Eugenia Weinstein
Sábado 06 de Diciembre de 2008
Nunca te he amado


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A algunas personas, extrañamente, les gusta arruinar sus recuerdos. Se trata de aquellos que cuando terminan una relación amorosa significativa, no satisfechos con el fin del vínculo, o quizás agobiados y culposos por la destrucción del mismo, añaden ofensa al agravio y ponen en duda todo su pasado. Incapaces de asumir la responsabilidad de su partida, depositan la carga en el ya dolido pecho de su ex amado. Como no saben cortar ni separarse, justifican su marcha invalidando la historia compartida. Confunden sinceridad con vejamen y claridad con desdén. En vez de simplemente decir adiós e irse, envalentonados declaran “nunca te he amado”.

Dejar una relación no es fácil. Requiere de esfuerzo y decisión y, a la vez, produce mucho miedo y angustia. Pero el sufrimiento que genera ser dejado no tiene parangón. La persona abandonada siente que su mundo se derrumba, y que no sólo el amor, sino que todo en su vida parece haberse terminado: su autoestima, sus ganas, su risa, su tranquilidad, sus sueños, su futuro. No puede creer que lo hayan dejado de querer y menos que no sea posible volver atrás. Se aferra a cualquier cosa, y en este contexto, la palabra del ser amado obtiene un poder desmedido, de modo que lo que diga o deje de decir puede hundirlo en la depresión más profunda o devolverle la ilusión perdida. Un reproche o una crítica es vivida como un ataque destructivo; un saludo afectuoso es leído como una señal de esperanza. Involuntaria y súbitamente, el lenguaje del amante que ha partido adquiere atribuciones de la cual su portador no es consciente y que tienen tanto el potencial mortífero de un puñal afilado como el efecto calmante de un bálsamo. Demasiado peso e influencia para quien está provocando una ruptura.

Señor o señorita, si usted ha dejado de amar a su pareja, o creció en la dirección opuesta, o se enamoró de otra persona, o siente el vínculo irrecuperablemente desgastado, o se aburrió de los conflictos de siempre, o el tedio se apoderó de su vida hasta envenenarla, o quiere darle un giro radical a su existencia y terminar la relación definitivamente sin darle más vueltas, bueno, váyase. Está en su derecho; es su amor, su vida, su relación. Pero a lo que no tiene derecho es a romper la autoestima y vaciar la memoria de quien fuera su media naranja por tanto tiempo. No sea rudo, ni hable de más, ni dé discursos interminables, ni trate de justificar lo injustificable, ni intente reinterpretar todo su pasado a partir de lo que siente hoy. No tiene sentido mirar con ojos de hoy sus deseos de entonces. Quizás la impaciencia y el deseo de hacer un corte tajante le impidan calibrar el profundo duelo en que ha quedado sumergida su contraparte y, menos aún, dimensionar el impacto que pueden tener sus palabras.
Usted, que ha decidido partir, entienda que la memoria se va gastando con los años y es fácil, a la luz de nuevos acontecimientos, reinterpretar toda la historia pasada. La mirada que usted tiene de los hechos de antaño está influida por la experiencia habida desde entonces. Sus vivencias recientes y actuales la han modificado. Por eso, márchese de una vez; pero mida sus palabras y no se vaya de tesis. Puede resultar irreflexivamente cruel. Porque las palabras finales retumban en el recuerdo, no se olvidan nunca y pueden causar estragos. Si sólo se dejan los recuerdos ¿para qué destruirlos?

8 Comentarios publicados
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Maria Elena Billini Lanz
06/12/2008 17:33
[ N° 1 ]

Interesante articulo y contingente en cualquier epoca y para casi todo el mundo. Todos alguna vez hemos sido dejados o hemos sido la persona que termina una relación.
Cuando la terminamos nosotros es dificil sonreir y decirle a la pareja "bueno nos vemos alguna vez" porque no entendera explicaciones superficiales, siempre querra saber el motivo de fondo por el que estamos tomando esa decisión.
En mi experiencia, mi ex pareja siempre evadio los problemas de fondo y no queria asumir que nuestra pareja ya era disfuncional.
En el momento final de la ruptura le dije que no lo queria ya, pero parece que decir eso o decir nunca te he querido producen el mismo efecto y él sigue, despues de 2 años y tanto, resentido y enfadado con el mundo.
Yo lo siento muchisimo, porque quisiera que fuese feliz, ya que yo lo soy, pero el tiempo ha pasado y él sigue con la misma actitud.
No creo que las personas digan en serio "nunca te he querido" despues de haber estado años en una relación, eso se dice en un momento de rabia y frustración, pero es lo normal o no? las parejas llegan a separarse no porque esten pasando el mejor momento o tengan una excelente relación como para ser objetivos, medidos, agradables y simpaticos; se separan por todo lo contrario, entonces decirse algo asi es un momento, es entendible, pero ambos saben que es eso, solo un momento de ira dentro de la situación de separación y de la realidad.

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Alicia Adela Gordillo Varas
06/12/2008 22:47
[ N° 2 ]

Perdí a mi esposo “Estoy sumida en un dolor más intenso, que dar a luz un hijo. En éste acto hay amor compartido, esperanzas y continuidad de vida, en éste sólo hay desolación. ¡ Me duele el alma y todo mi ser!
Me pregunto¿ Por qué no le preparé todo lo que él gustaba?
Siempre cuidando el colesterol, la presión e igual llegó la huesuda con su guadaña y cegó la vida de mi amado.
En sólo tres minutos lo perdí , sin guardar su última mirada, sin el calor de mis brazos , no sintió el contacto de mi piel, que tanto amaba.
Pronto llegó el auxilio médico, permanecí a su lado, mis manos bajo su cintura sintiendo el calor de su cuerpo aún tibio.
El facultativo expresó: Sra. Debe salir de la habitación, respondí “ no, es mi esposo y es mi casa, acá me quedo.
Con esperanza esperé un resultado positivo del electrocardiograma. “ No fue así “ Yo gemía, aplíquenle corriente por favor.
El médico, tomó mis manos diciendo “ no sufrió, descansa en paz “
Limpié su cuerpo conocido centímetro a centímetro. Envejecimos juntos y nos reíamos de las arrugas de ambos, con la complicidad del amor que sentíamos el uno por el otro.
Nuestro matrimonio fue una olimpiada que duró casi 50 años. Competimos con la vida , pudimos sortear vallas y piedras del camino. Siempre juntos, uno empujaba y el otro lo seguía. Así ganamos dos medallas “ nuestras hijas “
Mi amor, me dejaste un bagaje de hermosos recuerdos. Tú siempre cabal, hombre sólo de tu esposa. Tu ternura frenó mis enojos ¿ como pelear con alguien que respondía a mis reproches con mirada dulce y comprensiva? “ me desarmabas “
Me niego a aceptar tu muerte, estás aquí, me acompañas en cada momento. Perdóname mi amor, por los hilos salados que se deslizan de mis ojos, no puedo evitarlo. Sé que no te agrada que sufra, mi amor, sin ti mi vida es vida a medias.
Un beso desde el alma, te amo esposo mío.

Posteado por:
Marta Paredes Jimenez
07/12/2008 15:27
[ N° 3 ]

M. Eugenia, no puedo contener los deseos de escribir sobre este interesante artículo, además de doloroso y que abrió una herida que creí ya cerrada, soy una mujer de 46 años con 6 hijos, entre los 24 y los 5 años, 2 hombres y 4 mujeres. Hace ya 9 años atrás viví una de las experiencias más dolorosas, fui dejada por mi ex marido después de 5 años de pololeo y 17 de matrimonio, con 5 hijos, que en esa fecha contaban entre 15 y un año y medio, sólo argumentó que había dejado de quererme, que ya no quería seguir su vida a mi lado, que quería buscar otras alternativas, bueno en fin sólo excusas ya que no podía evidenciar una relación paralela. No desconozco que lo más probable es que su desencanto por nuestro matrimonio tiene que haber venido arrastrándose en el tiempo también, dentro de mi dolor, empatizaba con él, pero sus argumentos que no intuía del todo verdaderos me insegurizaban, me descontrolaban, me angustiaban, le pedí en innumerables oportunidades que me explicara su decisión tan apresuraba, sin dejar ni una posibilidad de arreglo, le pedí angustiosamente que me dijera en dónde estaban mis responsabilidades y cuales eran mis errores en la relación, pero nada, nunca una explicación, sólo evasiones. Luego de tratar de comprenderlo me enteré de su infidelidad (es bueno comentarte que jamás supo que yo sabía de su infidelidad hasta ya pasado muchos años) y ahí comenzaron las agresiones verbales hacia mí, las descalificaciones como mujer y como mamá, sus constantes ironías hacia nuestra vida en conjunto, en fin, nada positivo que agregar sólo una gran desilución por ver a la persona que había elegido para compartir mi vida como un gran cobarde, para argumentar y validar su posición sólo me agredía y recordaba momentos pasados en que no lo habíamos pasado bien. Bueno, hoy después de 9 años de estetriste episodio te contaré que estoy nuevamente casada con un hombre maravilloso, que me devolvió la confianza en el ser humano y en la vida.

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Marta Paredes Jimenez
07/12/2008 15:35
[ N° 4 ]

M. Eugenia, es importante mencionarte que siento que olvidaste o quizás por mesura, mencionar la palabra que grafica esta actitud, COBARDIA, de no existir una patología en el sujeto que violenta la relación, sólo es cobardía. Nosotros como madres tenemos, así como muchas otras responsabilidades, la obligación de enseñarles a nuestros hijos el derecho a los límites, aún en nuestro matrimonio, donde se supone pertenecer al otro, jamás usar la ironía y la agresión como un método de defensa ya que esta actitud es sólo de los cobardes, de los que no tienen instrumentos fortalecidos, de los que no cuentan con una directriz en cuanto a la inteligencia emocional, así como nos preocupamos de su educación académica nos debieramos preocupar aún más de su emocionalidad, de su comportamiento frente a las dificultades, y por sobre todo, de no ingresar al espacio limitado con que cuenta la otra persona.
Hoy me siento feliz de haber tenido esta triste experiencia, de haberla superado sin grandes fantasmas emocionales que dejaran huellas y de haber podido volver a confiar en las personas y en la institución del matrimonio.

Posteado por:
raul o'ryan gallardo
08/12/2008 13:18
[ N° 5 ]

Eugenia:

"Nunca te he amado" refleja muy bien lo que yo he sentido desde mi separación. Es muy difícil aceptar que el matrimonio ha llegado a su fin...que tu pareja de años te deja; y luego escuchar que en verdad toda la historia común construida fue mala...; y se sufre al encontrar en el proceso de separación solo aparente desdén y rabia. Escribo para contar que los hombres sufrimos este fenómeno de igual manera.. que tu artículo me permite entender que el fenómeno es más general...y no solo de mi relación. Gracias por la claridad.

Posteado por:
Marieanne MERY Fuentealba Palma
11/12/2008 13:23
[ N° 6 ]

Uff... un cosquilleo retumba en el estomago al leer la columna, me parece insolito... si. la palabras queman los buenos recuerdos...

Mas impresionante aun... es el posteo de
Alicia Adela Gordillo Varas
que tristeza me dio que acongojado se sintio mi corazon, palabras puras y sinceras de un amor profundo que ni la muerte lo pudo derrivar... quiero abrazar a mi esposo, esa fue la sensacion que me dejó.

Gracias

Posteado por:
Ana Maria Soledad Bascur Muñoz
17/12/2008 15:58
[ N° 7 ]

Eugenia, a veces es bueno que ni siquiera queden recuerdos, yo la verdad agradezco que la persona con la que tuve a mi hija haya destruido lo poco de todo lo bueno que hubo en esa relacion, asi no se extraña, no se añora... mucho mejor!

Gracias!

Posteado por:
Daniela Lillo
20/06/2009 14:01
[ N° 8 ]

No quiero sonar pesimista, pero no creo que los seres humanos estemos hechos para amar toda la vida a una sola persona. Los que digan que no, después de muchos años, la relación sólo se mantiene por la costumbre.

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