
No sólo el tango dice que veinte años no es nada, también lo diría cualquier historiador que estuviera construyendo una serie de datos homogéneos en un tiempo largo. Quizás por eso resulta tan asombroso poder afirmar que en la historia de Chile veinte años, estos últimos veinte años, ha sido mucho, mucho tiempo.
Más aun, entre más larga sea la serie que podamos mirar, más podemos decir con casi total certeza que estos últimos veinte años han sido los más exitosos de la historia de Chile.
Tuve el privilegio de ser invitada a algo que sólo una fundación norteamericana puede realizar y concebir. Liberty Fund organizó esta vez –entiendo que organiza muchas en muchos lugares del mundo- una reunión pequeña de unas 15 personas, en un lindo hotel cerca de Santiago, sólo para discutir la relación entre el imperio del derecho y el desarrollo económico en el siglo XIX chileno. Para una historiadora especialista en ese siglo era sencillamente un sueño poder escuchar cómo abogados y economistas miraban el siglo. Ni siquiera nos molestamos en pasar al siglo XX, aunque como ya sabemos, “toda historia es historia contemporánea”. Pero el economista Rolf Lüders sacó como debajo de la manga un gráfico que me hizo caer de espaldas, como si estuviera mirando la más bella de las esculturas. Se trataba de una medición del crecimiento económico chileno desde 1810 hasta el presente.
Demás está decir cuán original resulta entre nosotros que un economista mida más de cinco años, o diez, pero medir doscientos sí que es cosa seria.
No explicaré las cifras del gráfico que su propio autor ya mostrará cuando esa magna investigación esté concluida, pero es algo así como esto: ir manejando por un valle de geografía levemente ondulante, con momentos en que hay que pasar de cuarta a tercera, pero que no requieren poner primera. No pocas veces hay que enganchar. Y de repente, detrás de una curva, aparece el Aconcagua, majestuoso, abrupto, empinado por sobre todos los cerros a la vista. Pues esa es la línea de nuestro crecimiento económico desde 1985 y que desde el 90 sube verticalmente, casi en una línea que sólo un alpinista podría sortear.
Claro, las cifras recientes son obvias, todos sabemos que el país ha crecido mucho, pero es distinto verlo desde una curva de doscientos años, porque sólo entonces es cuando adquiere la belleza de una escultura o la emoción de una alta montaña.
En el equipo de investigación del cual yo formo parte en la misma Universidad Católica estamos tratando de reconstruir la misma serie en alfabetización y en escolarización. Tenemos ya la primera, que tiene un crecimiento más parejo y que asciende fuertemente desde los años 50. El de la escolarización, sin embargo, será más sorprendente. Sabemos que sube considerablemente en los finales de los sesenta y explota a partir de finales de los 80. Para qué decir en educación superior, cuando los expertos señalan que el 70 por ciento de esos alumnos son la primera generación. Eso ya no es encontrarse con el Aconcagua, sino con la línea recta de un acantilado.
En veinte años nos han pasado tantas, tantas cosas y no sé cuánta conciencia compartida tenemos de ellos. Estos veinte años son como si hubieran condensado los doscientos que cumple la República, donde nunca antes habíamos tenido democracia, crecimiento y disminución de la pobreza simultáneamente y a este ritmo. Entonces, veinte años es mucho, mucho tiempo.
Tienen que ser más de veinte años para el salto. Darlo requiere de muchísimas cosas que los especialistas tendrán que estampar en los programas de gobierno, pero requiere sobre todo y ante todo, cuidar la democracia. Y los únicos que de verdad la pueden cuidar de ahora en adelante son los que han nacido en el período más promisorio de la historia de Chile. Quizás ellos crean que así es la historia y no tuvieran miedo de perderla.
Si hiciéramos la misma curva histórica de la participación electoral –también la estamos trazando- sabemos más o menos que es ascendente a un ritmo bajísimo hasta fines de los 50 y comienzos de los sesenta y que se dispara a principios de los setenta. Luego baja a cero por razones obvias, sube el 88 como nunca antes y esa curva empieza a bajar. También aquí veinte años es mucho, mucho tiempo.
La mirada del tiempo largo no es un prurito académico, no importa sólo para la ciencia económica o para la historia. Importa porque apremia, importa porque asusta, importa sobre todo porque también entusiasma.
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Posteado por: josé manuel rodríguez angulo 13/12/2008 13:16 [ N° 1 ] |
!Qué maravilla¡ desde el 85' subimos en forma exponencial hacia el paraìso económico. |
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Posteado por: Paul Alonso Aliaga Osorio 13/12/2008 14:29 [ N° 2 ] |
Debe ser por eso que varios empresarios chilenos aparecen en la lista de millonarios de la revista Forbes. Así no vale. |
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Posteado por: jean luc blau ehrenwald 13/12/2008 18:24 [ N° 3 ] |
Esto de los gráficos es fascinante, señora Serrano. Espero ávido ver el de Lüders y el que usted está trazando sobre la participación electoral. El escritor chileno Mario Stein presenta también un gráfico interesantísimo en su reciente obra, "Puro Chile es tu pueblo fornicado", editorial Puerto de Palos. Recomiendo encarecidamente revisarlo, a veces las estadísticas son asombrosas. Pese a que no alcanzó a incluir el curioso salto de 50 % en los precios de todas las cadenas de farmacias y otras leves "desviaciones" en la curva, las conclusiones son evidentes: ningún alpinista podría sortear la empinadísima pendiente, casi ya vertical, que refleja cómo impunemente se estafa al chileno. |
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Posteado por: kenneth thomas ledger toledo 13/12/2008 18:50 [ N° 4 ] |
¡Cómo se nota que la historia, la ciencia ficción política y la novela rosa están, a veces, emparentadas! |
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Posteado por: rodolfo nuñez hernandez 13/12/2008 21:11 [ N° 5 ] |
Que interesante el análisis que usted comienza a describir en su texto. ¿ Existe algo en relación a la modificacion de las mentalidades de la población en periódos prolongados?, digo en torno a tópicos como el trabajo; el dinero; la muerte; la violencia u otros |
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Posteado por: Renato Zegers M. 14/12/2008 13:56 [ N° 6 ] |
Estimada y admirada Sol Serrano, Gracias por sus columnas, siempre interesantes, equilibradas y novedosas. Permítame un comentario. Ud. afirma, a mi juicio correctamente, que "estos últimos veinte años han sido los más exitosos de la historia de Chile". Sin embargo, es evidente que, en importante medida, en ellos se ha cosechado lo que antes se sembró. Sería iluminador que Ud. escribiera sobre la enorme contribución que le hicieron a Chile los economistas de la PUC al liderar las profundas reformas estructurales realizadas, contra viento y marea, en los 70 y 80. Pienso principalmente en los "cuatro grandes": Jorge Cauas, José Piñera, Sergio De Castro y Pablo Baraona, todos profesores del Instituto de Economía de la PUC. Es un deber de justicia y de verdad reconocerles su legado histórico, que el tiempo está agrandando día a día. Atte, Renato Zegers. |
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Posteado por: Isabel Guerra Leiva 19/12/2008 19:17 [ N° 7 ] |
Escribo con regocijo. Desde hace años hay en Chile un fenòmeno de "cambio de mentalidad": todo es amargura y negativismo, como lo muestran los comentarios masculinos a este artìculo. Mientras más progresa Chile, más lo niega, màs se queja, màs llora.- Sra. Sol Serrano, la felicito por su excelente artìculo, tanto en contenido como en estilo. Palabras e ideas bien expresadas. Es una brisa fresca, un alivio, una ayuda para seguir luchando.- Su lectura debiera ser obligatoria en los colegios secundarios.Quedarán asombrados de comprobar que están viviendo en un país decente, y no en la putrefacción que les describen todos los días. Quizàs se entusiasmen por cuidar la democracia.- GRACIAS, sra. Serrano. |
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Posteado por: octavio echegoyen vargas 01/01/2009 11:53 [ N° 8 ] |
Sra. Serrano: Desde que ventana en la "deesa" mirando Santiago se le ocurrio escribir este articulo?.Las diferencias economicas , culturales y de oportunidad en este pais son sencillamente asquerosas. |
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Posteado por: Alfonso Suarez R 18/01/2009 07:24 [ N° 9 ] |
Que gran Descubrimiento !!! Sólo que se han olvidado, Ud. y Lüders de varias cosas. En esos 200 años otros países consiguieron otras cosas que nosotros aun no conseguimos, como por ejemplo un sistema educativo democràtico y al alcance de todos. Un sistema de salud universal e igualitario para todos. Eliminar las "castas" sociales, etc etc. De los últimos 50 años ni hablar, un desastre completo. Una Dictadura de 17 años para caer en la "Democracia Vigilada". Una distribución de las riquezas sólo comparable con algunos países africanos y/o asiáticos. Una ciudad Capital repleta de Getos y casitas de cartón. Pienso que como es habitual en algunos economistas, el Sr. Lüders sólo vió números, pero las personas existen... |
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Posteado por: David Ignacio Carvajal Hausdorf 14/02/2009 04:38 [ N° 10 ] |
La estimada profesora y columnista hace un llamado a mirar nuestros casos de estudio con retrospectiva, por tanto, estableciendo un antes y un después sobre determinadas problematicas. Ciertamente, todavía quedan por flanquear muchos desafíos, tanto sociales como económicos y políticos (perdonen por la generalización ) |
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Posteado por: Augusto Fernando Poirot de la Torre 21/02/2009 23:15 [ N° 11 ] |
...febril la mirada... |
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Posteado por: Catalina Mihovilovic Alvarado 01/03/2009 11:13 [ N° 12 ] |
Estoy de acuerdo con que las cifras apuntan al crecimiento económico, sabemos que estamos en democracia y se observa gente, aparentemente, menos pobre. Esto último lo veo patente cuando a una unidad de emergencia pediátrica estatal los niños llegan todos con pañales desechables, algunos con zapatillas de $80.000, los padres con celulares vistosos, etc. Cómo lo hacen para poder vivir con $ 150.000 al mes y aparentar que son menos pobres? Yo creo que hay pobreza en el sentido de no saber realmente lo que son las prioridades. Ellos cumplen con mostrarse menos pobres ante el resto. |
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