Mario Fonseca
Sábado 10 de Enero de 2009
Arte: Marcela Moncada en la nueva sala CCU

Mario Fonseca.jpg

La emoción de la norma

CCU es una presencia constante en los eventos de arte desde comienzos de los ‘90. Sus auspicios a exposiciones de artistas han sido muy abiertos, respaldando simplemente la fe en el trabajo propio de muchos de ellos, tanto como trayectorias conocidas. El proceso de intercambio de su apoyo por obras de arte derivó en una colección heterogénea, la que acaba de ser consolidada después de 15 años, al tiempo de definir un desarrollo curatorial más pertinente, cuyo eje es la flamante sala de arte en el nuevo edificio corporativo, a la entrada de Vitacura. En este espacio luminoso y de amplias proporciones se expone hasta fines de enero un conjunto de obras de la última década de la artista Marcela Moncada.

El trabajo que exhibe Moncada (1975) está constituido esencialmente por tramas de segmentos temporales, dispuestos en rectángulos que registran momentos sucesivos captados en distintos ciclos periódicos que pueden ir de un segundo a varias horas. A ellos se suman otras tramas de segmentos materiales, los que consignan elementos de la naturaleza, esto es plantas, animales y minerales, clasificados por sus tonalidades y texturas. Los diez años que recoge la muestra incluyen desde gamas completas de los colores perceptibles del espectro, hasta desplazamientos de cuerpos en el agua, de las nubes en el cielo, o de la luz en un manojo de cucharas de plata. Hay citas de los afanosos estudios del movimiento de Muybridge o del prismado lineal del objeto de registro de Hockney, pero la diferencia autoral la logra la artista al incluir algunos referentes personales apenas distinguibles, como su propio rostro en un reflejo, y, en especial, al reservarse un espacio intuitivo que subyace en cada obra. Así, por ejemplo, sus grandes paisajes, construidos adicionando segmentos de la materia que los integra, le devuelven humanidad al efecto mosaico disponible computacionalmente. A partir de una suerte de anaquelería de muestras obtenidas y procesadas con acendrado rigor, Marcela Moncada crea piezas de gran sensibilidad poética, vitales y llenas de luz, cuyo principal atributo es, precisamente, transmutar la información en emoción, al modo de los antiguos alquimistas que intentaron convertir en oro el plomo.

0 Comentarios publicados
Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

Extranjero en su país

582 comentarios

Un acto cívico

471 comentarios

El celibato, una pasión

249 comentarios

Un siniestro prejuicio cultural

239 comentarios

Quantum of solace

186 comentarios

Darwin vio lo que no queremos ver

150 comentarios

Felicidad a la orden: ¿Crisis?

122 comentarios

Los más recientes

Mesa y mantel: El Liguria sub 40

0 comentarios

Leer: La maravillosa vida breve de Óscar Wao

0 comentarios

Arte: Marcela Moncada en la nueva sala CCU

0 comentarios

Cine: Quémese después de leerse

3 comentarios

Carta para Dakar: Bienvenidos a Chile

0 comentarios

¿Te fue mal en la PSU?

24 comentarios