
Hace dos años, expertos terminaron de evaluar el puente Huaquén. Los resultados que arrojaron sus estudios fueron lapidarios. La estructura de la década de los cincuenta no había dejado de prestar servicio soportando sobre su espalda la carga del flujo de incontables vehículos que se han desplazado por la Ruta 5 Norte. Se daba por cumplida ya su vida útil. El puente se había transformado en un estorbo para la modernidad. Literalmente “no daba el ancho”, su edad y el haber aguantado tanto peso por años lo había vuelto inseguro, había que demolerlo.
Los expertos argumentaban que era muy costosa su reparación, que no valía la pena invertir en él, que era más conveniente construir un nuevo puente con mejores estándares. El nuevo viaducto comenzaría a edificarse en el mismo lugar, una vez derrumbado el antiguo. Pensando que el flujo de vehículos disminuye bruscamente al término del verano, se fijó como fecha de una sentencia el siete de marzo.
Después de un cuidadoso estudio se escogieron ochocientos puntos estratégicos en la estructura para poner las cargas de la poderosa amongelatina. Los explosivos los uniría una mecha que a una velocidad de ocho metros por segundo haría explotar sucesivamente todas las cargas, derribando en unos diez a quince segundos el “debilitado” puente.
Autoridades, expertos, periodistas y mirones se reunieron en el desahuciado puente que, como muchos antes de jubilar, esperaba resignado la madrugada de su último día de trabajo. Todos los presentes se parapetaron en un lugar seguro para contemplar su desplome, sin pensar que también a ellos algún día les sucederá algo similar.
Llegó el momento de la descarga sobre el indefenso puente. La tronadura levantó una cortina de polvo y tierra que escondió la mole de hormigón, dándole más suspenso al espectáculo. Lentamente, mientras decantaba la polvareda para sorpresa y decepción de los atónitos espectadores, fue apareciendo la figura del añoso puente que todos esperaban fotografiar hecho escombros. Sin embargo, parecía que mal herido, sacudiéndose el polvo y erguiéndose altanero decía victorioso a la modernidad: “aquí estoy, sigo en pie”.
De seguro que muy pronto redoblarán las cargas de explosivos y lo derrumbarán. Pero para siempre quedará en pie la enseñanza de este viejo puente. Para nuestra cultura que valora sólo lo nuevo y mira en menos lo viejo, que obliga a jubilar despreciando la experiencia acumulada y la calidad del trabajo, que sólo contabiliza los años de servicio, donde para jubilarte se hace uso de los mismos argumentos que se esgrimían para derribar el puente: “es muy costoso, es mejor uno nuevo, con mejores estándares…”, donde los expertos carecen de la visión de conjunto como para sacarle provecho en otro servicio a quien aún está activo… a esa cultura que lo descalificó, el puente le dio su tapaboca.
Mientras escribo esto, todavía está erguido el mal herido puente y grita su desgracia. Tal vez presagiando eso lo bautizaron “huaquén” que en mapuche significa gritería. Porque él, mientras esté en pie, será un grito que reclama por todos aquellos que han sido desdeñados por sus años de servicio y los queremos convertir en escombros de un pasado sin el cual no existiríamos, y que se resisten a caer para seguir sirviendo.
|
Posteado por: Ramón Zañartu Covarrubias 21/03/2009 10:12 [ N° 1 ] |
Estimado don Felipe: |
|
Posteado por: Agustin Maldonado 21/03/2009 10:21 [ N° 2 ] |
Esta bien defender la vejez como sinónimo de experiencia. Pero el ejemplo del puente no me gustó. Hacer una analogía entre una cosa inerte y un ser vivo lo encontré medio rebuscado. |
|
Posteado por: René González González 21/03/2009 10:37 [ N° 3 ] |
El puente de los años 40 tenía la misma calidad que la educación de la época, una calidad para permanecer en el tiempo, con la cual podían vencer tronaduras y atentados. No sólo la desconfianza en lo añoso, sino que también en el hombre de la época, llevó a algunos no hace mucho a derribar esa prestigiosa educación y hoy, los tecnócratas que previlegian el mercado y los negocios, derriban ese incorruptible puente. |
|
Posteado por: Carlos H. Barrera Gutiérrez 21/03/2009 10:52 [ N° 4 ] |
Pastelero a tus pasteles .- |
|
Posteado por: Irmela Eckermann Ludwig 21/03/2009 11:30 [ N° 5 ] |
Y mientras tanto envejecen los próximos desechables ...? |
|
Posteado por: Consuelo Laso Zanzi 21/03/2009 11:33 [ N° 6 ] |
asi es, pastelero a sus pasteles, y como Felipe Berrios es genial describiendo las realidades que nadie quiere ver ni escuchar, que siga en sus pasteles! |
|
Posteado por: Olga Trinidad Molina Aguirre 21/03/2009 11:40 [ N° 7 ] |
Padre Felipe: |
|
Posteado por: ROSSANA DE LOURDES GÁRNICA MARTÍNEZ 21/03/2009 11:46 [ N° 8 ] |
Un placer poder saludarte padre y comentarte lo acertado de la columna. Si alguien conoce el martirio de San Pantaleón, fue como el del puente, se negaba a morir,le pidió a DIOS morir, pero no sin antes mostrarle toda esa soberbia que tenían los hombres que lo condenaron. |
|
Posteado por: Rolando Pereira Pereira 21/03/2009 12:31 [ N° 9 ] |
Estimado Don Felipe |
|
Posteado por: Pablo Cornejo Aguilera 21/03/2009 12:46 [ N° 10 ] |
1. Los puentes deben ser precisamente una de aquellas cosas que hay que retirar antes que acaben su vida útil, en forma forzada, sino, las consecuencias pueden ser desastrosas. En ese punto, la analogía se cae. |
|
Posteado por: Juan Luis Hernandez Viera 21/03/2009 13:34 [ N° 11 ] |
Señor Berríos: remarcable. |
|
Posteado por: Aquiles Lorenzo Canto Canto 21/03/2009 14:53 [ N° 12 ] |
Interesante analogía, más que clara, nos demuestra que nos hemos convertido en una sociedad inmediatista, dónde sólo lo nuevo, lo joven y lo bello parece tener cabida y se nos olvida la experiencia, lo serio, lo metódico en fin lo responsable. La lección del puente es más que clara, en una pretendida modernidad lo único que se vino abajo fue el orgullo de algunos notables que observaban la maniobra, cómo se pudo ver lo antiguo no significa inutilidad, es sólo otro modo de hacer las cosas. Hacer sociedad no sólo requiere la energía de la juventud sino también la experiencia de los mayores. Cómo dijo Cristo, sabio es el hombre que construye su casa en la roca, últimamente hemos estado construyendo en arena. |
|
Posteado por: Maximiliano Minnelli U. 21/03/2009 15:59 [ N° 13 ] |
Cuando se acaba la vida util de un puente ? , quien tiene la verdad para decirlo , profesionales jovenes sin experiencia , se equivocaron , nunca lo haria un ingeniero con muchos puentes derribados La juventud , sin experiencia , solo con conceptos teoricos son un peligro para la toma de decisiones complejas o por lo menos un gran riesgo Existe mucha mas posibilidades de que con experiencia no se cometan errores por imprudencia , soberbia y falta de un pasado de vida , de conocimientos Solo la juventid , no es suficiente , para tomar grandes decisiones Ellos aportan la fuerza y el empuje , la edad la experiencia y el criterio Compartir , la experiencia de los mayores con la fuerza de la juventud , es lo adecuado , Ambos tiene sus valores Si una persona , tiene algun proyecto en su vida , sera joven por siempre |
|
Posteado por: Alvaro Astaburuaga Gatica 21/03/2009 16:14 [ N° 14 ] |
Don Felipe, |
|
Posteado por: jose mansilla almonacid 21/03/2009 16:39 [ N° 15 ] |
Para pensar |
|
Posteado por: Caro 21/03/2009 18:50 [ N° 16 ] |
Excelente articulo. Yo soy un profesional con estudios de post grado en el extranjero y al día en las últimas tecnicas de TI sin nada que hacer porque el calendario y la sociedad chilena está obligada a considerarme viejo. Fuera de estar más preparado en teoría que un joven, cuento con la experiencia y el criterio que esta otorga. |
|
Posteado por: maria del Pilar clemente briones 21/03/2009 19:40 [ N° 17 ] |
Felicitaciones padre Berríos. la metáfora del puente va más allá, puesto que "Puente" es un camino que une dos puntos (Por algo el Sumo Pontífice es el gran puente de la tierra al cielo). Un puente es una esperanza. La tuvieron en Aysén con un puente hermoso y moderno que no sirvió para hacer progresar la zona; la soñaron los modernistas chilotes que querían abandonar la cultura de la navegación y entrar a la supermodenidad (no resultó por cara), la pensaron funcional en Loncomilla (se cayó), no resistió a la naturaleza en la tragedia de Minte, donde los autos se caían unos encimas de otros. Un puente es una esperanza frágil que une dos puntos, dos sueños. El sueño de la juventud que le tiene miedo al sueño de la vejez, que a todos no llegará. Muchas veces, al rechazar lo tradicional, la historia, el pasado, la gente mayor, simplemente, se tiene miedo a la sabiduría. Los ingenieros de la dinamita deben haber gozado como aquellos que derribaron el Puente de Cal y Canto. Dijeron que lo reemplazarían por uno muuucho mejor. ¿Cuál? Ruego a Dios que no derriben el peunte ferroviario de Balmaceda en Nahuelbuta...después de todo, casi no pasan trenes y tiene más de cien años. Chile ama la dinamita que pulveriza la historia y la memoria. Adora los puente de mecano, "de emergencia" que esperan algo: la solidez de la tradición. |
|
Posteado por: mercedes rina ernst gonzalez 21/03/2009 20:07 [ N° 18 ] |
Estimado padre Felipe: Como dice el evangelio, Necios a quienes la soberbia les nubla la razòn. |
|
Posteado por: Pablo Eduardo Ruiz Santa Ana 22/03/2009 01:53 [ N° 19 ] |
de acuerdo con rene gonzalez |
|
Posteado por: Eduardo Llanos Melussa 22/03/2009 06:12 [ N° 20 ] |
Padre: felicitaciones por la columna. La analogía resulta tanto más pertinente cuanto mayor se hace la esperanza de vida y más se incrementa la desocupación. |
|
Posteado por: cristina oyarzun araneda 22/03/2009 19:18 [ N° 21 ] |
Felicitaciones por la analogia,cuantos "puentes" bien construidos e intactos hay en nuestro paìs dispuestos a seguir sirviendo y entregando experiencia y sentido comun que harta falta que nos hace. |
|
Posteado por: Leonardo Godoy Echeverría 23/03/2009 14:48 [ N° 22 ] |
Una parábola de lujo Padre Berríos, le felicito. Me hizo recordar el cuento de los tres chanchitos, el que construyó en roca y cemento demoróse más pero salvó la vida propia y la de sus hermanos remolones. La única diferencia a esta analogía es que el lobo del cuento no usó un casco blanco. |
|
Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 24/03/2009 17:05 [ N° 23 ] |
Es natural que pensemos apoyados en comparaciones. De ese modo, el puente demolido inspira al padre Felipe a reflexionar acerca de la vida y su inevitable final. Me llegó su artículo, destacando el que esta vez estuvo sabiamente desprovisto de otras comparaciones y símbolos habituales en quienes profesan una determinada corriente religiosa. Por lo mismo, me ha llamado la atención el que alguien diga “pastelero a tus pasteles”, como si referirse a la vida no estuviera en la esencia de un religioso y de toda persona; o como si sólo pudiese hacerlo aludiendo a sus símbolos oficiales. Como si tales signos fuesen un monopolio exclusivo y excluyente de otros símbolos que cada uno pueda crear, como lo hace al soñar. Es una lástima que los ejemplos que asumidos con buena voluntad ayudan a pensar, puedan ser desvirtuados hasta degenerar en gastadas descalificaciones políticas, como se aprecia en algunos comentarios. Entonces el clima de reflexión desaparece.
|
|
Posteado por: Victor Manuel Beltrán Sáez 26/03/2009 09:19 [ N° 24 ] |
Don Felipe : |
|
Posteado por: Daniel Arias Acuña 27/03/2009 22:46 [ N° 25 ] |
Volverse Honesto Si bien es cierto el robo por parte de las farmacias y que hay personas que dependen de los remedios por medio de los cuales han sido estafado, tengo la certeza de que esto siempre se ha sabido, por tanto no es mas que un nuevo "Chupacabra" o "Cometa Halley". ¿ Estará Piñera subiendo en las encuestas?. Daniel Arias Acuña |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |